HORIZONTE DE SUCESOS | Entre el pensamiento y el universo

Heathcliff Cedeño

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Siempre es bueno recordar que este espacio no se llama Horizonte de sucesos porque quise hablar de fenómenos cósmicos, sino de otros completamente humanos, que para muchos casos es lo mismo. Vale decir que tanto la dimensión de la mente como lo que ocurre más allá de la heliósfera son espacios igual de hostiles.

No es una novedad el pensamiento de que el universo se reproduce en cada una de sus partes, que el mismo al igual que un corazón se expande y se contrae como un corazón, pero con el tiempo que determina sus dimensiones. ¿Cómo no parecernos a la misma cosa si estamos hechos de la misma sustancia?

Christlieb dice que esto es lo que Leibniz concibió como una Monada, “donde el universo se vuelve a contener una y otra vez en cada parte menor; en cada escama de un pez en un estanque hay un estanque de peces y así sucesivamente. En una mota de polvo reaparece el mundo”.

Y para completar la idea dice que es justo mencionar el Aleph de Borges, quien señala que en un punto diminuto estaba el universo. Lo mismo sucede con los libros que contienen otros y así sucesivamente hasta el infinito o hasta la primera idea.

Recientemente, descubrieron las “sorprendentes” similitudes estructurales entre el cerebro humano y el universo. Este hallazgo lo hicieron un astrofísico y un neurocirujano que “utilizaron análisis cuantitativos para comparar, ‘casualmente’, dos de los sistemas más complejos de la naturaleza”.

Sí, la red neuronal en el cerebro humano se parece a la red cósmica de galaxias. Según lo experimentado por Franco Vazza y Alberto Feletti, la diferencia entre ambas estructuras solo tiene que ver con el tamaño, “pues el universo es mil millones de billones de billones más grande que nuestro cerebro”.

Para la psicología colectiva y en general todo constituye un universo de proyecciones, frase que coincide casualmente con lo que estoy diciendo. Si apelamos a la primera, el fílósofo que mencionamos anteriormente sostiene que todo parece indicar que así no es el universo, sino que así es la sociedad que lo imagina, que así es el pensamiento que lo piensa, “frase esta que no cambia si se pronuncia al revés, que el pensamiento, como parte de la realidad, tiene esa forma de la realidad”.

Entonces es justo decir que el ser humano y su pensamiento se debaten entre esos dos extremos, quien tironea desde cada mano esa realidades. Básicamente somos un Horizonte de sucesos porque lo que traspasa las fronteras del ser no vuelve o es tamizado por nosotros, la singularidad.

Heathcliff Cedeño