CARNET DE IDENTIDAD | Hablando de otra cosa

Hindu Anderi

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Este 6 de diciembre no sólo se celebran las elecciones para escoger una nueva Asamblea Nacional, que pinta ser un poco más diversa y que promete debates más productivos que los del ya pasado Congreso. Se trata de un parlamento que estará compuesto por diversidad de voces que van desde revolucionarias, socialdemócratas variopintas, evangélicas militantes y otras categorías.

En algunos debates parece que se tata de elecciones presidenciales y que ese día se sentenciaría el cambio de gobierno. Ciertamente, la importancia de estos comicios no sólo radica en la sustitución de un parlamento que no hizo honor al término, sino que usó su investidura para negociar con el futuro de la Patria, por medio del llamado y aplicación de bloqueo, sanciones y demás sabotajes contra la Nación y el pueblo venezolanos, desde el gobierno de Estados Unidos y sus cómplices en Europa y la región latinoamericana. Algunos factores de la derecha opositora, efectivamente están participando, dando legitimidad al proceso electoral, pero ello no les redime de haber apoyado en cierta medida las acciones criminales que impulsó la Asamblea Nacional y que colocaron al pueblo venezolano en la situación que actualmente padece.

Fue esa coalición de ultra derecha, que se propuso desde 2013 sacar al presidente Maduro del poder, y acabar con el proceso de transformación de justicia social, la responsable de las guarimbas, intentos de magnicidio, crímenes contra el pueblo, sabotajes eléctricos y demás. Hoy algunos de ellos se visten de demócratas para participar en las elecciones. Bien por ellos y ellas. Pero ese momento de cordura, no les exime de sus faltas, omisiones, responsabilidades y crímenes del pasado.

Indistintamente de las diferencias ideológicas, hay que felicitar la decisión de formar parte de esta fiesta electoral, sin restarle culpa a quienes comparten responsabilidad con aquellos que nos quitaron la tranquilidad y la paz. Ellos y ellas, quienes saludaron, aplaudieron o callaron las locuras de los estafadores que en nombre de venezolanos opuestos al gobierno, provocaron la huida de compatriotas hacia el exterior, dividiendo familias, produciendo el dolor del abandono; mataron niños, mujeres, hombres y ancianos, privándolos de medicamentos, equipos médicos para su atención, recursos para acceder a tratamientos en el exterior; alimentos, repuestos para el transporte privado y público; quienes contribuyeron con despidos de trabajadores; la disminución de la producción petrolera, causando malestar a la población en general que ha sufrido las carencias en servicios como el gas y que nos han intentado poner de rodillas.

Este 6 de diciembre, los venezolanos y las venezolanas tenemos una gran responsabilidad, porque o elegimos a nuestros verdugos o los castigamos. En este proceso la lógica es votar por las y los revolucionarios, por quienes en su diversidad de pensamientos han estado del lado del pueblo desde las diversas gestiones, incluso por quienes han hecho críticas al gobierno como es el deber de todo revolucionario, pero leales al pueblo y a la Patria. Votar por la derecha es una puñalada a la soberanía, a la independencia, a la libertad; un puñal por la espalda a Bolívar y Chávez y un desprecio al Ejército Libertador que sin camisa, descalzo, sacrificó su vida por un futuro como el que hemos venido construyendo en Revolución. Si la derecha, de un extremo y del otro, no hubiese conspirado estos años, hoy estaríamos hablando de otra cosa.

Hindu Anderi | @AnderiHindu