Alcaldía de Libertador desarrolla Programa de Atención Psicosocial a la Familia Caraqueña

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El plan tiene como objetivo fundamental ofrecer asistencia psicoterapéutica a niños, niñas, adolescentes y padres.

La Alcaldía Bolivariana del Municipio Libertador desarrolla desde el Consejo de Protección de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente (NNA) del municipio, el Programa de Atención Psicosocial a la Familia Caraqueña para ofrecer atención, orientación, acompañamiento y construcción de nuevas formas de relaciones, basadas en los principios de la crianza amorosa a niños, niñas, adolescentes, dirigidos especialmente a madres, padres y adultos significativos. También, garantiza atención y acompañamiento psicoterapéutico individual y grupal a NNA víctimas de abuso sexual, actos lascivos, embarazo, abandono y trato cruel, así como, a madres, padres, y adultos significativos del Municipio Bolivariano Libertador. Todo esto con el fin de fortalecer las relaciones familiares basadas en el respeto, la comprensión y la solidaridad, bajo los principios de la crianza amorosa.

Para conocer sobre los alcances y dimensión de este programa asistimos a su sede ubicada en la Torre Banvenez de la Avenida Lecuna, donde fuimos recibidos por su directora, Viviana González. Conocimos sus instalaciones, dotados de áreas para la atención a la familia en un ambiente marcado por el buen trato. Allí fuimos remitidos a la Coordinación del Área Psicosocial a la Familia, donde Carolina Ponce, profesora apasionada por el trabajo con el niño, niña y adolescente, nos recibió para brindar toda la información referente a los alcances del programa en la ciudad de Caracas.

Este programa se lleva a cabo desde el Consejo de Protección del Niño, Niña y Adolescente del Municipio Bolivariano  Libertador y nació el 6 de julio de 2020 para dar respuesta a los casos por vulneración de derechos que llegaban a través del cuerpo de consejeros y consejeras del Consejo de Protección. Esta iniciativa se impulsó debido a que muchas veces llegaron casos a través del Consejo de Protección o de la Defensoría y quedaban allí. Si bien se dictaba una medida, no había acompañamiento a los procesos que fortalecieran a los padres, a los niños, a los abuelos y al conjunto familiar.

Muchos de estos casos llegan por vulneración de derechos –nos comenta Ponce– y muchos de los niños, niñas, adolescentes o adultos significativos que llegan aquí,  han sido víctimas o victimarios de alguna violencia familiar. Los casos que mayormente se han atendido son de violencia intrafamiliar, trato cruel, abuso sexual, actos lascivos y abandono.

El programa cuenta con un grupo de profesionales entre los que destacan ocho psicólogos, un psiquiatra infantojuvenil, un psiquiatra para adultos y 20 facilitadoras. Es un equipo que brinda atención individual con los psicólogos y psiquiatras y atención grupal, con edades diferenciadas, así como también atención a adultos que pueden ser víctimas o victimarios y con los que se trabaja el proceso de la crianza amorosa.

En el caso de los niños, niñas y adolescentes se genera un espacio donde ellos puedan expresar cómo son tratados, cómo se relacionan entre sí y desde allí puedan entender cómo solucionar un conflicto, valorar la relación con sus padres y concientizar sus deberes y derechos.

Con los adolescentes se desarrollan procesos para que los jóvenes visualicen su proyecto de vida, adquieran herramientas para la solución de conflictos y asuman la sexualidad responsable; y con los adultos reflexionan sobre los métodos de crianza, donde se pueda entender que no necesariamente debe ser igual el “cómo me criaron a cómo debo criar”, para que se entienda que el niño maltratado mayormente termina siendo un adulto maltratador.

Cómo llegan los casos al programa y cómo se desarrolla el proceso con los niños y sus padres

Cuando el cuerpo de consejeros dicta una medida, identifica un tipo de vulneración de derechos y si considera que es necesario una evaluación psicológica, o un proceso de incorporación de grupo, remite el caso a la fundación. Allí se hace una valoración y evaluación psicológica y se determina si está preparado emocionalmente para trabajar en grupos, o si es necesaria una atención individual que fortalezca su condición emocional para luego ser incorporado  al trabajo grupal.

En el caso de los adultos, la atención no es obligatoria, por ello se le invita a participar informándoles que este espacio le brinda herramientas que pueden ayudarlos en su relación intrafamiliar y a su vez pueden favorecerlos levantando algunas medidas que se hayan dictado en su contra. Todo esto se hace para fortalecer su relación con el niño, niña y adolescente.

El trabajo interinstitucional con ética y altura

Desde la implementación del programa se ha desarrollado un método de trabajo y de atención –nos confiesa Ponce– que ha facilitado los procesos de atención. Se ha entendido que no todo lo soluciona un psicólogo. El trabajo en grupo les permite avanzar. Desde la comunicación y la interrelación, se experimenta el cómo se afronta un caso, cómo se atiende y cómo se buscan las soluciones. En estos procesos todos aprendemos a trabajar en equipo.

Bajo un acuerdo de confidencialidad en el trabajo de grupo –prosiguió Ponce–  todo lo que se discute allí, queda allí. De igual manera en la estadística, todo queda en la confidencialidad para proteger la identidad de las víctimas. Nuestros profesionales van a la búsqueda de los casos y esperan por la persona que recibe la atención. Para ello, la puntualidad en la atención es indispensable.

Se realiza un trabajo conjunto por eje. Cuando se levanta un tipo de medida, el consejero es quien la toma con las recomendaciones de los psicólogos y los especialistas. De igual forma, en el programa existe una vinculación con la Fundación de Acción Social de Caracas que administra las entidades de atención y ellos tienen nuestro espacio y especialistas a la orden para garantizar la atención a los niños y niñas que están en sus instalaciones.

La crianza amorosa

Los principios de la crianza amorosa son una nueva manera de ver los hogares y forman parte de estos programas. La atención a los adultos va más allá de una escuela de padres, brinda atención de calidad con el desarrollo de dinámicas para establecer diferencias entre una familia nutritiva frente a una familia conflictiva; se reflexiona sobre la importancia de que en la familia nutre el que busca soluciones a los problemas. De igual forma se reflexiona sobre los diversos tipos de crianzas: crianza permisiva, represiva, autoritaria. Se abordan temas como la disciplina positiva y la disciplina impositiva y se trabaja la figura del adulto significativo, esa persona que para el niño y niña, más que una autoridad es un referente. Ante la migración inducida muchos niños quedaron sin sus padres al cuidado de la madrina, el tío, la abuela, en este proceso se trata de valorar a estas figuras como adultos que atienden y que de una u otra forma son un referente directo de atención.

Temáticas que se desarrollan en la crianza amorosa

Entre las temáticas que se trabajan están las estrategias para la solución de conflictos; creación y cumplimiento de acuerdos de convivencia que orienten al adolescente en sus responsabilidades; la evaluación y ejecución de los distintos roles que les toca jugar a los adolescentes y a los adultos; el trabajo con la responsabilidad; la comunicación asertiva; la imagen y los conceptos corporales que permitan reflexionar en los niños y adolescentes cómo me veo, cómo estoy, y cómo me valoro; y el desarrollo de trabajo con los proyectos de vida.

Es importante que estos procesos se multipliquen –resalta Ponce– y que podamos garantizar una atención. El incremento de casos en la pandemia por situaciones económicas, por no tener herramientas, o por ser madre adolescente, puede generar situaciones de vulneración de derechos. En estos casos el programa está a la orden para orientar y acompañar este proceso y hacer de cada hogar de Caracas un hogar amoroso que garantice a los niños una infancia feliz y plena con sus derechos consagrados en la Constitución Bolivariana de Venezuela y en la Lopnna.

Avances en esta primera fase

El programa ha conformado para la fecha 18 grupos de crianza amorosa que funcionan en la sede del consejo de protección.

Las facilitadoras, en un proceso reflexivo y de acción directa, orientan a los padres a evaluar sus comportamientos en el hogar con los hijos y desde allí comienzan a corregir esos procesos. Luego de estas intervenciones ellos tienen un periodo de nueve sesiones y se desarrolla un seguimiento hasta que el adulto se evalúa y se ve fortalecido con herramientas para el entendimiento y la empatía, avanzando hacia una etapa de seguimiento mensual donde el padre evalúa su comportamiento y avances dentro de la familia.

El programa cuenta con 20 facilitadores y facilitadoras profesionales en áreas como trabajo social, docencia especializada e integral, y terapia ocupacional, entre otras. Estos hacen una intervención para que el adulto reflexione sobre el cómo lo estoy haciendo, cómo lo estoy llevando, cómo debería actuar para que el adolescente pueda sentir empatía en su proceso de la familia.

Los casos llegan no solo por el Consejo de Protección sino por las defensorías, entendiendo que en éstas se desarrolla un proceso de mediación a través del número de Caracas Protege 02124098090 y funcionan los siete días de la semana, las 24 horas, para recibir denuncias y alertas.

Casos que conmueven

Entre los casos más fuertes que han atendido se puede citar el intento de suicidio de un adolescente. “La adolescencia es una edad muy vulnerada  –nos narra Ponce– y muchas veces la familia no tiene las herramientas para poder sobrellevar y manejar en el adolescente la ruptura de una relación de pareja o el mal manejo sobre la privación de un capricho. El otro caso fue el abuso sexual a una niña que implicó el proceso de atenderla psicológicamente y acompañarla en la superación psicológica de ese maltrato”.

Lo más satisfactorio que han desarrollado entre tantas experiencias ha sido el reintegro a una madre de una niña que por alguna situación le fue dictada una medida de protección y fue llevada a una entidad de atención. “Luego de esto –contó Ponce– a la madre le tocó pasar por un proceso de atención psicológica y de trabajo de grupo. Una vez desarrollada esta experiencia, junto a la madre, poder presenciar el momento cuando le reintegraron a su hija y compartir con ellas esa experiencia fue muy grato. Hasta el día de hoy se continúa atendiendo y fortaleciendo a madre e hija”.

Algunas estadísticas

“Para la fecha se han atendido 176 familias, se han brindado 760 consultas –agrega la coordinadora del programa–, es un inicio que cada día llega a más personas. Queremos avanzar y  anclarnos en las comunidades para que no dependa solo de un Consejo de Protección sino que incorpore a la familia a la ciudad y estemos activos en las comunidades”.

Acciones inmediatas para el 2021

Para el año 2021 se avanzará hacia los ejes comunales con un aproximado de 160 ejes en toda la ciudad. Convencidos de que en la medida que se gesten más hogares amorosos disminuirá la violencia familiar y habrá padres que reflexiones sobre cómo están criando a sus hijos y romperán con la idea de que con golpes se aprende y hagan consciente que con el amor, la compresión y el respeto que tengamos con nuestros hijos vamos a tener hogares amorosos y libres de violencia.

“Para este mes de diciembre, antes de que llegue el 2021, comenzará a funcionar un espacio y un servicio  de atención para niños con necesidades educativas especiales -nos comenta Ponce–. Para una población que en este tiempo ha sido doblemente vulnerada por medidas sanitarias cuando los centros educativos y talleres de labores han sido cerrados y no cuentan en este tiempo con especialistas que lo atiendan, en medio de esta guerra económica que ha hecho impagable para la mayoría de las familias una consulta con un  especialista, vamos a iniciar el funcionamiento de este espacio y contamos con el personal capacitado para atender a esta población”.

“En la primera fase –prosiguió Ponce– iniciaremos con  tres áreas específicas: retardo mental, déficit de atención  e hiperactividad y autismo. Todo esto anclado en la comunidad porque para ello vamos a las comunidades a realizar diagnósticos y desde allí los remitiremos al centro.

Los casos de atención psicosocial vienen remitidos del Consejo de Protección de la Defensoría o de la Sala Estratégica de la Alcaldía del Municipio Bolivariano Libertador, pero especialmente en el caso de necesidades educativas especiales será desde las comunidades, los consejos comunales y los CLAP, ya que desde allí abordaremos inicialmente esas atenciones y comenzaremos en las parroquias La Vega, Antímano, El Paraíso y San Juan”.

Hacia dónde se dimensiona el programa

“Lo que más nos mueve y apasiona de este trabajo –nos expresa Ponce– es la vocación docente, el hecho de garantizar la atención al niño que ha sido vulnerado en sus derechos. La conmoción ante los casos de adicciones en adolescentes, recibir a los que vienen buscando ayuda, ver cómo existen menores que están buscando formas de salir de la adicción.

Creemos que desde este programa podemos hacer más por los niños, niñas y adolescentes –finaliza Ponce–, en este programa tenemos grandes retos. Hoy el país vive una situación constante de atropello, de bloqueo internacional, que muchas veces lleva al deterioro social. Protagonizamos la lucha por acabar con la impunidad para ver cómo podremos avanzar y que haya justicia, Estamos convencidos de que en la medida que fortalezcamos los hogares amorosos vamos a garantizar la disminución de la violencia intrafamiliar”.

La instancia municipal ha dispuesto para ampliar el proceso de atención ciudadana los siguientes teléfonos:

02123286820

04123286820

04123286816

04123286824
04123286822
Ciudad CCS / José Javier Sánchez