PUNTO Y SEGUIMOS | La consulta

Mariel Carrillo García

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Dicen Juanito y su combo que, para que el pueblo democráticamente confirme que las elecciones parlamentarias del régimen fueron fraudulentas, deberán hacerlo respondiendo tres preguntas en consulta popular, digital. La cosa es simple, muy simple. Usted no necesita estar inscrito en ninguna institución corrompida como el CNE que tenga sus datos, y mucho menos movilizarse en esta pandemia hacia algún centro de votación, porque para eso está el internet, eso garantiza que sea súper popular y accesible en un país que -según el mismo Juan y su gente han dicho repetidamente- tiene el peor internet del mundo.

Además, no es que las preguntas estén dirigidas como las que hacía el chavismo. Fíjese en la primera: ¿Exige usted el cese de la usurpación de la presidencia de parte de Nicolás Maduro y convoca a la realización de elecciones presidenciales y parlamentarias libres, justas y verificables? ¿Lo ve? Si dice sí, todo bien y si dice que no, igual avala la existencia de la usurpación. Eso es libertad.

Por otra parte, nada de Plan República y ley seca, antes de prender su computadora bien puede salir y echarse unos palitos, nadie se lo va a prohibir. Otra cosa maravillosa es que puede tener la seguridad de que los resultados serán confiables y verificables. ¿Cómo? Pues no tendrá que usar ninguna maquinita china y tramposa, aunque para ser honestos su ordenador o teléfono inteligente probablemente también estén hechos en China. Pero son detalles. Después viene el conteo, cero cameo a la escalerita chocante esa por donde bajan las “autoridades del CNE” a dar unas cifras que sabrá Dios como contaron, no, no, no. Acá el ente encargado de contabilizar su opinión será la aplicación “Voatz”, una empresa de Massachusetts investigada por el FBI por irregularidades en las elecciones de medio término de 2019 en el estado gringo de Virginia. Pero ese es otro detalle.

Y por si esto fuera poco, nada de estar trayendo gente a que observe y dé su opinión del proceso. De antemano sabrá que EEUU, la UE, el Grupo de Lima y la República de Georgia validarán la consulta, que es tan perfecta y confiable como la presidencia de Guaidó y basada en los mismos principios de aire e irracionalidad política. Bien podría la oposición llana hacerse el favor de poner su odio o disgusto con el chavismo a un lado y evaluar bien las “propuestas” que les hacen, a ver si les insulta a la inteligencia o no. Y al público internacional, que es bastante, ya que hasta los habitantes y gobiernos de los países más lejanos siguen el día a día de la política interna de Venezuela, que también hagan el esfuerzo de observar los hechos con mayor atención, porque de muchas cosas se puede volver, pero nunca del ridículo.

Mariel Carrillo García