Eduardo Semtei / Exrector CNE: Estrategia abstencionista opositora le hace daño a la democracia venezolana

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Para el profesor jubilado de la UCV el camino del voto es el camino que todos los partidos deben seguir.

El pasado domingo las y los venezolanos salieron a ejercer su derecho al voto, aunque en esta ocasión la participación no fue tan masiva como en anteriores procesos electorales, apenas un poco más del 30 % en un universo de unos 20 millones de votantes; sin embargo, son unos comicios válidos a pesar de la alta abstención que pudo haberse debido a una serie de factores que confluyeron para torpedear unos sufragios que no sólo eran necesarios, sino que constitucionalmente había que realizarlos porque la actual Asamblea Nacional (AN) en desacato cumple su ciclo el 4 de enero del próximo año y a partir del 5 de enero un nuevo parlamento deben iniciar funciones legislativas.

Y tal como dijo hace unos meses el presidente Nicolás Maduro, que aunque lloviera a cántaros, se escucharan en el horizonte estruendosos truenos o cayeran desde lo alto del cielo relámpagos infernales, se llevaron a cabo las parlamentarias establecidas en nuestra Carta Magna cada 5 años, y éstas transcurrieron sin problemas, en sana paz y tranquilidad total, ejerciendo la ciudadanía su derecho al voto, mientras otros decidieron quedarse en casa, ir a la playa, estar todo el día pegado a internet –si es que podían– o dormir todo el santo día.

Mientras el sector extremista de la oposición, el llamado G4 liderado por Juan Guaidó –quien pretende eternizarse en el poder cual emperador romano– decidió no participar e hicieron llamados a la abstención alegando que estos comicios eran ilegales y fraudulentos; mientras que el otro sector, conocido como la oposición moderada, prefirió ser parte de la fiesta electoral y convocaron a la gente a votar.

Los resultados son conocidos por todos, la oposición venezolana, fragmentada, le dejó la puerta abierta a la Revolución Bolivariana para que vistiera de rojo el espectro parlamentario que se instalará el 5 de enero, poder legislativo del cual se espera mucho en los próximos años, pero especialmente en sus primeros meses cuando debe legislar para hacer frente al brutal bloqueo del imperio yanqui.

Para Eduardo Semtei, exrector del Consejo Nacional Electoral (CNE) y recordado por todo el país por aquella famosa sentencia que espetó cuando le preguntaron si había seguridad que las megaelecciones del año 2000 iban a realizarse el 28 de mayo de ese año, en el proceso comicial del pasado domingo 6 de diciembre no hubo ganadores sino perdedores, ya que todas y todos los venezolanos perdimos.

“Aquí perdimos todos. La separación del elector, de la gente, de los venezolanos, de los procesos electorales es una mala señal. Es una clara demostración de la apatía democrática y del cansancio ciudadano en relación a la política y a los políticos venezolanos. Entre los que perdieron más están precisamente los más débiles de la sociedad que han sido arrastrados a la desesperanza y la derrota, al inmovilismo.

— ¿Qué opinión le merece el acto comicial realizado el pasado domingo 6 de diciembre, donde se escogieron un nuevo grupo de parlamentarios y parlamentarias para ocupar los curules de la Asamblea Nacional a partir del 5 de enero de 2021?
—Un acto obligatorio pautado por la Constitución. Una consulta necesaria para renovar el Poder Legislativo. Como siempre el gobierno hizo una que otra marramucia. El abuso en el uso del Sistema Oficial de Comunicaciones, de bienes del Estado, del sistema de auxilio social y subsidios en pro de sus candidatos.

— ¿Fue buena la estrategia del llamado G4 de no participar en estas elecciones? ¿Cree usted que esto les pasará factura en el futuro?
—La estrategia de la abstención es dañina para la democracia y para los partidos, en casi todos los casos en la historia de las abstenciones no obtuvo ningún resultado. Los grandes pensadores de los últimos 200 años han sido todos defensores de los procesos electorales. La posibilidad que los ciudadanos de un país puedan seleccionar a sus gobernantes es la más pura esencia de la democracia.

Chavismo tiene un amargo sabor de boca

Al preguntarle sobre el hecho que el chavismo fue la fuerza política más votada en las pasadas elecciones parlamentarias, y si considera que las Fuerzas Revolucionarias salieron bien paradas, Semtei es enfático al afirmar que el chavismo se lleva un amargo sabor de boca.

“El chavismo también se llevó un sabor amargo por la abstención y su baja votación, descender de más de 8 millones de votos a un poco más de 3 millones es un fracaso gigantesco y una revelación que su empequeñecimiento no tiene freno de mano”, enfatiza Semtei.

Para el exrector del CNE el hecho que el chavismo descanse en un porcentaje tan ínfimo de votos no es un buen augurio. “En un país cualquiera un gobierno que descanse sobre el 17% de los votos es un pobre gobierno, es débil y ensombrece la solidez institucional y por ende afecta la economía”, acota Semtei.

—¿Considera usted que el sector de la oposición que participó, al que muchos denominan moderados, ganó algo en estas elecciones? ¿Renacen AD y Copei de las cenizas?
—Ganancia electoral no hubo, pero si presenciamos la existencia del voto, pero si demostramos que hay reservas en Venezuela para regresar al mundo de la democracia y su ejercicio. Hay que insistir en ese camino, que es difícil y largo, pero es el camino.

—¿Qué lección dejan estos comicios para el futuro político y democrático del país?
—Elecciones y más elecciones es lo que yo veo, el pronunciamiento radical de Henrique Capriles sobre el hecho que hay que replantearse la política opositora y dejar las necedades y boberías de supuestos gobiernos paralelos.
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*Biografía Mínima

Eduardo Semtei es economista y profesor jubilado de la Universidad Central de Venezuela, fue vicepresidente del CNE a inicios de la centuria, y también fue diputado a la Asamblea Nacional y director general de inversiones de Cordiplan. En los últimos años se le reconoce su cercanía política con el partido Avanzada Progresista. Fue candidato en las pasadas elecciones parlamentarias del 6 de diciembre por la coalición opositora conformada por Avanzada Progresista (AP), Cambio, Cambiemos, Acción Democrática (AD) y Copei entre otras organizaciones políticas, gremiales y sindicales.

Es un fiel defensor del voto y considera que “la propuesta electoral, libre y constitucional es la ruta para lograr un cambio de gobierno”.

Texto: Juan Carlos Pérez Durán