El covid-19 toma turno al bate en la pelota criolla

0

El pasado 27 de noviembre, cuando arrancó el torneo 2020-2021 de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP), todo pareció estar en las mejores condiciones para que la pandemia no impidiera el desarrollo de la temporada, atípica por demás, pero con la mejor voluntad de los involucrados que, pese a cumplir con las medidas establecidas de bioseguridad, hoy sienten los embates del covid-19 que llegó a tomar partido como si de un jugador, indeseado, se tratase.

Han sido grandes los esfuerzos del Gobierno Bolivariano y de la LVBP para que esta situación no se presentara en los terrenos de juego, pero es complejo también evadir a un enemigo contra la salud que en algunos casos luce invisible o asintomático. No hay duda que los controles a peloteros y personal técnico han sido muy rigurosos, aunque reiteramos, estamos enfrentando a un rival poderoso que ya con corona en mano no se conforma y busca asumir mayor protagonismo.

Experiencias recientes dentro y fuera de nuestras fronteras con eventos deportivos en espacios sin público o fanáticos y además jugados bajo formato burbuja se han podido culminar con éxito y pocos casos de covid-19. En Venezuela los campeonatos profesionales del fútbol y el baloncesto, finalizados hace poco, se realizaron en máximo dos ciudades para justamente garantizar la protección de los jugadores contra el virus. En el caso del beisbol, se decidió llevarlo a cabo en cinco entidades (La Guaira, Aragua, Lara, Carabobo y Distrito Capital), es posible que esto tenga o no alguna influencia con la interacción del covid-19.

Ciertamente cada organización de la LVBP es responsable del cuidado de sus peloteros y coaches; de hecho, regularmente o con frecuencia practican pruebas de despistaje tomando en consideración los continuos traslados, como es costumbre, a las ciudades destinadas para el cumplimiento de los choques. Pese a ello, algunas divisas se han visto obligadas a aislar a varios de sus representantes y así cortar con la cadena de contagios, que además deben ser notificados a la Liga, respetando la identidad de los mismos.

Los jugadores optan por protegerse en el terreno.

Condiciones ante la pandemia

En la presentación de este campeonato en honor a Remigio Hermoso, se acordó que el protocolo de bioseguridad se aplicará en el marco de las exigencias de la Major League Baseball, como parte del Acuerdo Suplementario del Winter League Agreement, en el que los jugadores deberán estar confinados, lejos de cualquier contacto con personas que no estén relacionadas con el terreno, y con las medidas de protección previstas. Ese mismo tratamiento lo tendrán coaches, trainers, médicos, trabajadores del clubhouse y los árbitros.

También, el ministro de Juventud y Deporte, Mervin Maldonado, aseguró entonces que en todos los espacios de los estadios (Universitario, José Pérez Colmenares, Fórum La Guaira, José Bernardo Pérez y Antonio Herrera Gutiérrez) habrá desinfección continua. Para estos recintos se especuló en un momento que podrían albergar 30% del aforo, pero ante la expansión del virus tal entrada no es viable.

Bengalíes y turcos golpeados

Tigres y Navegantes hicieron alto en sus compromisos al reportar un número significativo de contagios por covid-19. Los felinos se ausentaron del 20 al 26 de diciembre, lapso que en teoría permitía reestructurar el equipo para retornar a la acción. Magallanes se perdió la actividad del 29 al 4 de enero luego de conocerse los resultados de la última prueba PCR al club.

Ante la reprogramación forzada de varios partidos, la LVBP fijó para el 13 de enero la fecha para un posible juego extra de desempate, mientras que el 14 de enero comenzará la semifinal, a un máximo de siete juegos sin descanso, la final también se jugará al mejor de siete choques.

HAROLD URRIETA / CIUDAD CCS