AL DERECHO Y AL REVÉS | ¿Regresan los Ferrari?

Domingo Alberto Rangel

0

Los mismos que desde Caracas anunciaron tener las pruebas del fraude contra Trump… que luego insinuaban que los militares yanquis… cual coroneles salidos de la Escuela de las Américas… impedirían que Biden fuese juramentado Presidente… que señalan al Gobierno de Venezuela como instigador de la invasión al Congreso donde incoherentemente opinan que el disfrazado de vikingo… no cometió delito alguno… de puros pepa asomados porque ni son ciudadanos yanquis… y tampoco viven en el norte… ahora… protestan porque supuestamente han abierto una concesionaria de autos Ferrari… en Caracas.

¡Santa Cachucha!

Desinformación mezclada con hipocresía, a la cual, para que el pasticho sepa bien, le añaden una buena dosis de envidia. Pero también cuánto silencio de quienes deben orientar la opinión pública.

Desde los años cincuenta habito en donde presuntamente y como “gran pecado” habrían abierto una concesionaria de Ferrari… “en plena pandemia”… y “con tanta gente pasando hambre”.

Sobre la babiecada dejo constancia que desde hace años regresé a nuestra casa familiar, que sigue enclavada en la urbanización donde crecí, Las Mercedes de Baruta, donde soy juez de paz… y donde aseguran estos guerreros del teclado que está la concesionaria que nadie ha visto… pero donde juran que se cometió un delito.

Para conocimiento de quienes concursan en programas de preguntas… los Ferrari no se compran como un carro cualquiera en las vidrieras de la exhibición… ya que como todo lo caro… se adquiere de contado… y hay que esperar entre tres meses y un año para recibir el costoso juguete.

El punto no es el lamento populista de quienes incapaces de regalarle un mendrugo de pan al niño de la calle hambriento… o de hacer algo para frenar la pandemia… protestan sin ofrecer solución… tras la cobardía de las redes.

Se trata de otra cosa. Digamos que el Gobierno Bolivariano lleva un año sin recibir divisas, sin que le presten dinero y con los cobradores tocando las puertas porque tienen bloqueadas y a punto de ser robadas por el interinato… las cuentas donde ingenuamente los administradores guardaban el sobrante nacional… en bancos de países con los que se han peleado.

Es decir y esto va con los idiotas que piensan que el Gobierno le montó a alguien una concesionaria de Ferrari: Todo es un montaje de quienes carecen de programa político y piensan llegar al poder reclamando la lluvia cuando llueve y la sequía en verano.

Sin embargo y admitiendo como verdad lo que es una mentirasería de suponer que la concesionaria de Ferrari que nadie ha vistoalguien la montócon sus reales.

En ese caso cabe escribir: ¿Dónde está el delito?

Siendo sensatos nada tiene de malo que un presunto favorito del poder invierta sus reales en nuestro país –biyuyos que va a perder porque aquí van 10 años sin que se venda un Ferrari- en vez de que se lleve el dinero para Miami.

Y la única opinión que cabría es que mejor habría sido que esos reales se invirtieran en el campo venezolano para cosechar alimentos que hacen falta… o reactivando una industria de las que el Gobierno expropió.

Pero esa crítica al populismo hipócrita de quienes de meros politiqueros rezongan ante un fake que asume la existencia de una concesionaria Ferrari que nadie ve… en un país sin divisas… aún siendo crítica mía… admito que otros con mayor propiedad la han podido hacer antes: por ejemplo, el Presidente… el jefe del nuevo Legislativo… y cualquiera de los aspirantes a dirigir la oposición… sin olvidar los periodistas que más bien a diario dejan de lado… la dimensión moral del oficio.

Sin embargo,La realidad es otra: Los autos de Ferrari tienen quien los represente en nuestro país… y venderlos aquí ya no es negocio… esa gente estaba situada en una zona que como muchas se ha vuelto fea y peligrosa en mi Caracas… y se mudaron a otra mejor.

Domingo Alberto Rangel