AHORA LOS PUEBLOS | Reinventarnos en Carabobo

Anabel Díaz Aché

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«¡Presente estoy aquí, Bolívar,
Libertador del fuego que hoy
a América incendia!» (1)
César Rengifo

En el Mensaje Anual a la Nación ante la Asamblea Nacional (2), el pasado 12 de enero, el presidente Nicolás Maduro realizó una magistral exposición sobre el impacto en la economía nacional de la guerra económica, el ilegal bloqueo, la asfixia financiera y el embargo petrolero al que ha estado sometida la República, en el periodo que denominó como el “quinquenio de la traición”.

El primer mandatario hizo una detallada descripción de los daños infligidos a la sociedad venezolana por las medidas coercitivas unilaterales, dejando en evidencia que se trata de agresiones ilegales, extraterritoriales y violatorias de los derechos humanos del pueblo venezolano. Esas medidas ordenadas desde el Departamento de Estado de Estados Unidos, en una guerra multiforme, con el apoyo de un grupo de colaboracionistas de extrema derecha, atentan de manera sistemática y continuada contra el Estado-nación venezolano, con el único fin de socavar las bases sociales que legitiman a la Revolución Bolivariana.

Se refirió específicamente a los daños ocasionados a la principal industria nacional, Petróleos de Venezuela, fundamental fuente de divisas para el Estado, que fue sometida simultáneamente a un bloqueo y embargo externo, combinado con un sabotaje interno, que logró una caída del 69% de la producción petrolera. La intencionalidad de semejantes agresiones era cerrar toda entrada de divisas al Gobierno nacional, para impedir el desarrollo de las políticas de protección social y el subsidio para el funcionamiento de los servicios públicos.

Además de someter a la República a semejantes agresiones económicas, el enemigo externo e interno, contando con la complicidad del gobierno narcoparamilitar de Iván Duque en Colombia, se ha dispuesto a plagar a Venezuela de paramilitares, que actúan en combinación con bandas criminales nacionales, organizando ataques terroristas al sistema eléctrico nacional, a los llenaderos de gas, llegando incluso a protagonizar fuertes enfrentamientos armados con los organismos de seguridad del Estado, por el control territorial de sectores del Área Metropolitana de Caracas.

Frente a tan difícil panorama, el presidente Nicolás Maduro resaltó la paciencia y la conciencia, con la que el valiente e irreductible pueblo venezolano ha resistido y enfrentado una guerra en condiciones tan desiguales con nuestro enemigo declarado. Al punto de que, en medio de la crisis sanitaria mundial por el covid-19, fuimos objeto de un desembarco marítimo de mercenarios en las costas de Macuto, a escasos kilómetros de la ciudad capital, que fue reducido por la unión cívico-militar-policial, y su reducto en las costas de la población de Chuao en el estado Aragua, sometido por milicianos y pescadores.

El triunfo electoral del pasado 6 de diciembre será recordado como el triunfo de la política frente a la guerra, pues la sociedad venezolana en su conjunto rechaza la parapolítica impulsada por estos grupos de extrema derecha, que en concierto con extranjeros atentan contra los intereses y la paz de la República, con la intención de apropiarse de los recursos que soberanamente defiende el pueblo venezolano. Por eso, el llamado del jefe de Estado fue a pensarnos como país, en el destino común y la historia compartida durante generaciones que nos hacen poseedores de este territorio, más allá de las parcialidades políticas.

En este año bicentenario de la Batalla de Carabobo debemos reinventarnos para crear y recrear nuevas y mejores condiciones de vida, en una nación con oportunidades para todas y todos. Reinventar caminos que construyan nuevas bases económicas, productivas, que consoliden lo alcanzado con el Comandante Hugo Chávez, durante la década de 2003 a 2013, estabilidad, prosperidad e igualdad, en la construcción del socialismo del siglo XXI.

Los múltiples desafíos a los que estamos expuestos nos impulsan a elevarnos y comprender la responsabilidad histórica, que como generación nos impone consolidar la nueva independencia de Venezuela, como eje fundamental para logra la liberación de todo el continente.

Anabel Díaz Aché

Fuentes consultadas:
(1) Rengifo, César (2011), Esa Espiga Sembrada en Carabobo, FUNDARTE, Caracas.
(2) Mensaje Anual a la Nación ante la Asamblea Nacional del Presidente Nicolás Maduro Moros, 12 de enero de 2021, en el Palacio Federal Legislativo. https://youtu.be/c6CpR2uJcuk .