Convivir para vivir | “El digno oficio del zapatero se trabaja con esmero y con cariño”

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Nuestro personaje en esta sección es oriundo de Carora, estado Lara, y nació el 2 de abril de1950. Hace más de cuatro décadas que desempeña su oficio de zapatero en la esquina de Socorro (finalizando el elevado de las Fuerzas Armadas, entre las parroquias Altagracia, San José y Candelaria). A la edad de 24 años llega a Caracas a buscar mejores condiciones de vida y salir de la pobreza que le afectaba para ayudar a los suyos. Son 14 los hijos que tiene y expresa con orgullo: “Cuatro hijos son legales y los otros diez son de crianza, que la vida me obsequió. Los ayudé a criar y sacarlos adelante como si fueran míos. Además, tengo 15 nietos y 26 bisnietos. Quiero lo mejor para ellos”.

El arte del zapatero: inspiración, dedicación y esmero

“Ser zapatero es ser un artista. Ahí trabajas con inspiración, dedicación y esmero. Conviertes un zapato en mal estado en una obra de arte recuperada. Mis clientes se sienten satisfechos con mi trabajo, con la atención brindada. Ellos me recomiendan, la demanda de trabajo crece, al igual que la clientela. Mis principales clientes son damas. ¡Eso te llena grandemente! Realizo mi trabajo con todo el amor del mundo”, manifiesta Guillermo.

Enfrentar la crisis económica y social

Respecto a la situación actual del país, nuestro entrevistado plantea lo siguiente: “Estamos viviendo una situación de tensión con la pandemia, que ha alterado y cambiado la vida del venezolano, hasta en otros países del mundo. Sin embargo, aunado a la crisis económica, social y política –se la debemos a los políticos apátridas de la derecha, quienes dominaron un tiempo la Asamblea Nacional y le hicieron un grave daño al país–, vino esta crisis y originó un terrible divisionismo en el pueblo ¡No se puede dividir el pueblo! En tiempos de crisis hay que unir esfuerzos y aportar soluciones para salvar a nuestra patria, pues somos poder popular. Hemos heredado viejos vicios como la corrupción, la negligencia, la apatía, la indiferencia… y eso hay que combatirlo. Por ese daño que le han hecho al país también vino el bloqueo, la inflación, la dolarización, la escasez; y el pueblo es quien sufre y paga las consecuencias”, afirma.

Zapatero, lector y amante de la poesía

Conversando con Guillermo nos muestra su lado como lector, crítico y amante de las obras poéticas de Alí Primera, Aquiles Nazoa y Andrés Eloy Blanco –son sus favoritos–. También confiesa ser lector del Semanario Ciudad Caracas y Épale. Nos dice: “Cuando tengo un momento para conversar y compartir con mis clientes tengo cerca un libro o el periódico y hacemos debates críticos e interesantes. Es bueno conversar por ejemplo temas de actualidad, de historia, de literatura, de psicología, de política. Hay que disfrutar el tiempo con la lectura. Un libro nos ayuda a crecer (…) Se me acerca una dama contándome sus problemas y de pronto me acuerdo de los autores que he leído y busco la manera de devolverle una sonrisa a su rostro. Por esa razón me gano el respeto y el aprecio de mis clientes, de la comunidad. Como zapatero me siento feliz al aportar mis conocimientos”.

Construir los verdaderos valores

Una de las cosas que caracterizan a nuestro entrevistado es su sentimiento hacia los más humildes, y en especial hacia quienes requieren un par de zapatos para resolver su día a día y no tienen cómo adquirirlos: “Me ha tocado obsequiar zapatos reparados de los clientes que olvidaron buscarlos desde hace mucho tiempo y cedérselos a quienes de verdad lo necesitan. Eso me parte el alma. Hay que hacer el bien y construir los verdaderos valores. También me ha tocado casos de señoras que no tienen cómo pagarme la reparación de sus zapatos por atender sus emergencias con los medicamentos. Dios me ha brindado salud, bendiciones y más clientela para seguir trabajando con energía”, argumenta Guillermo.

La comunicación basada en el respeto

“Te confieso que en los 46 años que tengo trabajando acá me he ganado el cariño de la comunidad, de los comerciantes, de mi clientela; ha sido por una comunicación basada en el respeto. Lo más sano es no meterse en problemas, saber oír y hablar las cosas como son, evitar los conflictos, las groserías, el mal ejemplo, la violencia. Para ganarse el respeto hay que comenzar con la educación. Con educación tenemos las puertas abiertas y un mundo por delante”, confiesa nuestro ilustre zapatero.

Una petición a la Alcaldía de Caracas

Nuestro amigo se despide agradeciendo esta entrevista no sin antes solicitar una petición a las autoridades competentes (Alcaldía de Caracas), a fin de ayudarlo a dignificar el espacio físico donde labora, pues no tiene seguridad y está expuesta su integridad física y su salud.

Quienes transitan o residen por Altagracia, San José y La Candelaria y deseen reparar sus calzados a precios solidarios, el amigo Guillermo López Medina, con toda su amabilidad, los atiende en la esquina de Socorro (frente a la panadería que lleva el mismo nombre, a una cuadra de la parada del BusCaracas).

SIBONEY DEL REY / CIUDAD CCS
FOTO BERNARDO SUÁREZ