Convivir para vivir | “El kung-fu es propicio para la salud, la formación de valores y el espíritu”

0

El Instituto de Actividades Físicas y Terapéuticas de la Cultura China Shaolín Lohan fue fundado por el Shifu Javier Díaz en el año 2014. Inicia sus primeras clases de kung-fu shaolín en el municipio Lechería, estado Anzoátegui. Luego, en marzo de 2020, se activa en Caracas (parroquia La Pastora, sector El Polvorín), a fin de formar estudiantes en varios estilos de wushu kung-fu, tanto modernos, como tradicionales, a saber: chang quan, nan quan, shaolín, wudang, hung gar, taichi chuan, chikung, claw eagle y wing chun. Además, ha contado con alianzas de organizaciones internacionales como la Asociación Europea de Líderes para el Desarrollo del Wushu Kung-fu (European Leader Association for Wushu Kung-fu Development).

En la actualidad, el instituto cuenta con estudiantes de 3 hasta 75 años de edad –incluyendo mujeres embarazadas y personas con discapacidad–, en diferentes horarios y cumpliendo las estrictas medidas de bioseguridad. Asimismo, Díaz mantiene un seminario gratuito de wushu kung-fu los días sábados a disposición de la comunidad y como parte de su labor social, con la ejecución de técnicas respiratorias de taichi y chikung, y rehabilitación física con masajes terapéuticos.

Lo que ofrece para la comunidad

El instituto ofrece los siguientes programas: Nivel básico I: a) Metodología de investigación, que orienta el desarrollo de un proceso científico para la producción de conocimientos. b) Cultura e identidad venezolana y latinoamericana, donde se abordan temas relacionados a la venezolanidad bajo sus aspectos ancestrales, espirituales, materiales, intelectuales, afectivos, axiológicos, tradicionales, simbólicos, de creencias y modos de comportamiento. c) Proyecto de vida, que guía a los estudiantes a detallar y a establecer un plan con metas a corto, mediano y largo plazos considerando sus fortalezas, experiencias y oportunidades del entorno. Kung-fu Nivel I: Teoría básica, acondicionamiento neuromuscular, preparación física, habilidades y ejercicios básicos, meditación para el cuidado de la salud, introducción a las formas de puño y sus aplicaciones: wu bu quan (forma de cinco pasos) lian huan quan (puños encadenados), gong fu quan (puño de kung fu), lohan quan (puño de monje), tong bi quan (forma de puño penetrante).

Respecto al público infantil, ofrece un programa de seis actividades a la semana que incluyen cine-foros, promoción de lectura, dibujo chino, caligrafía y kung-fu. Del mismo modo, atiende casos de niños y niñas que presentan adicción al internet y los video-juegos (ludopatía), pues el kung-fu les ayuda a disminuirlas, así como niños y niñas con hiperactividad y déficit de atención, cuyos padres dan testimonios sobre el avance desde la práctica sistemática del kung-fu, bajo la experiencia de la profesora Johanna Rivero.

A las adultas y los adultos mayores, personas con discapacidad y mujeres embarazadas, se les brinda taichi chuan y chikung terapéutico. Por otra parte, quienes estudian en el instituto deben presentar un trabajo de investigación de 120 páginas, para optar al Cinturón Negro.

¿Quién es el shifu Javier Díaz?

Nuestro entrevistado en esta sección, cuenta con una trayectoria de 30 años en el campo de la docencia y la investigación de las artes marciales. Es abogado egresado de la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos (Unerg), profesor de Educación Física por la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, y Magíster en Actividad Física por la Universidad de la Cultura Física y el Deporte Manuel Fajardo. También ha sido profesor de Derecho en la Universidad Bicentenaria de Aragua. Ha escrito sobre temas científicos del wushu kung-fu y sus aportes para la salud. Actualmente, cursa estudios de doctorado en Ciencias para el Desarrollo Estratégico y prepara su tesis titulada “Combate cuerpo a cuerpo y defensa personal operativa”. Además, es delegado por Venezuela de la Asociación Europea de Líderes para el Desarrollo del Wushu Kung-fu, y miembro de la Asociación Internacional de Kung-fu “Hung Gar Chiu Chi Ling”. Asimismo, ha recibido enseñanzas con monjes budistas (Shi Yandi, 31° generación del Templo Shaolín y miembro del Comité de Investigación de Kung-fu Shaolín del Monasterio de Henan-China) y del taoísmo (You Weijun-16° generación de monjes del Wudang y fundador de la Asociación Europea de Líderes para el Desarrollo del Wushu Kung-fu y de la Unión Taoísta de España), además del reconocido Shifu de kung-fu Paulo Da Silva, responsable para Suramérica del Hung Gar y discípulo del grandmaster Chiu Chi Ling.

Elevar la salud física, mental y espiritual del pueblo

El Shifu (que en chino significa “padre” o “maestro”) Javier Díaz a través de su instituto, busca difusión del “Shaolín Norte y Sur” (al estilo Wudang), como métodos para mejorar la salud física, mental y espiritual del pueblo. Al respecto plantea: “Emprendemos esta tarea a pesar de la distancias. Las comunidades requieren iniciativas que permitan el buen uso y el aprovechamiento del tiempo libre a las personas de todas las edades. El kung-fu es propicio tanto para la mejoría de la salud, como para la formación de valores y el fortalecimiento del espíritu. Estamos creando las bases para la construcción de un movimiento de integración con las comunidades organizadas pues, de esta manera, se fortalece la salud del pueblo”, asevera nuestro entrevistado.

Se ofrece atención individualizada y clases particulares. El instituto está ubicado en la parroquia La Pastora, esquinas de Soledad a San Ruperto, casa Nº 1-6, y también se puede contactar vía Facebook, Instituto Shaolin Lohan, por el correo: javierdiazmacadan@gmail.com y contacto WhattssAp: 0412-2042956.

SIBONEY DEL REY / CIUDAD CCS
FOTO BERNARDO SUÁREZ