El transporte, ¿es público o privado?

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Es una interrogante que la mayoría de nosotros nos hemos realizado alguna vez en la vida. Muchos solemos confundir estos dos términos, pero son dos cosas totalmente distintas.

Y es que el transporte público o común se aplica al transporte colectivo de pasajeros, en donde las usuarias y los usuarios tenemos que adaptarnos a los horarios y a las rutas establecidas, y dependen en mayor o menor medida de la intervención regulatoria del Gobierno.

En cuanto al transporte privado, es un término que se refiere a aquellos que no están sujetos a rutas, es decir, el usuario selecciona el camino que considere más conveniente para llegar a su destino; y no dependen de horarios fijos establecidos y cuya tarifa de cobro es impuesta por sus conductores y colectores sin consultas y sin supervisión alguna.

En Caracas funcionan ambos, por un lado aquel que labora en los horarios y en las rutas afianzadas (como el Metro de Caracas y su sistema de transporte superficial o Metrobús), y por el otro, el que debemos seleccionar como más conveniente para nuestra movilidad, aun pese a su precio.

Es este último el que especula con el cobro del pasaje en bolívares y con el cambio de las divisas, es un hecho real y para confirmarlo solo se hace con la simple utilización de este servicio. A pesar de los trabajos realizados por el Gobierno para regularlo, aún los transportistas continúan cobrando el pasaje a un precio desmedido, basándose en la supuesta escasez de gasolina, la inflación y la pandemia como principales problemas que afectan directamente el funcionamiento del servicio.

Ante las infinitas quejas de usuarias y usuarios del transporte, en Ciudad CCS contactamos a distintos conductores de la gran variedad de rutas que transitan por la capital para poner en el tapete las dos caras de la moneda, y así realizarles unas cuantas consultas referentes al tema. Estas fueron sus opiniones:

Usuarios se quejan de las condiciones del servicio, pese a su precio excesivo.

Tarifa del pasaje

“Uno de los principales motivos es la superinflación que vivimos diariamente, del transporte vivimos muchas familias a las que debemos mantener con alimentación y con medicinas necesarias, que tenemos que comprarlas sí o sí. Si nos ponemos a ver la situación y con todos los gastos para mantener en buen estado los vehículos, las tarifas de pasaje son muy bajas”, así lo expresó Eduardo Valera, conductor de la ruta El Cementerio-La Vega.

Por su parte, José Cáceres, chofer de la vía El Valle- La Hoyada, manifiesta que “a pesar de no habernos parado en toda la pandemia, mantenernos en funcionamiento ha sido muy difícil. Llegamos a tener una paralización del 95% en el transporte en Caracas y es la gasolina uno de esos motivos”.

Enderson Paredes, transportista del trayecto Capitolio-Antímano expone: “Para que el transporte funcione como debe ser, el costo del pasaje debería estar anclado al dólar. Sabemos que el salario de los usuarios no es mucho, pero el Estado debe garantizar un sueldo digno para que se pueda costear todo lo necesario para sobrevivir”.

“La gente cree que nosotros somos los malos de la película, nosotros tenemos gastos con el vehículo y gastos personales que, como todos, debemos pagar. Cada día los repuestos de los carros aumentan mucho y eso la gente no lo ve”, declaró Luis Torres, de la ruta La Pastora-Los Chaguaramos.

Gasolina subsidiada

Con la llegada de la pandemia, el sector transporte fue uno de los beneficiados para recibir subsidio total del carburante. Hasta el momento están en funcionamiento 51 estaciones de gasolina y 14 de gasoil para atender al transportista. Sin embargo, estos conductores coinciden en que las fallas con el abastecimiento de la gasolina, a pesar del subsidio, representan otro motivo más para la debacle del servicio.

Cáceres considera que el subsidio de gasolina debe ser erradicado. “La gasolina sigue siendo un problema, con o sin subsidio. Hay días en los que no podemos trabajar porque pasamos muchas horas haciendo largas colas para poder abastecernos del combustible. Él genera problemas más graves, como los que prefieren ir, llenar y vender la gasolina en dólares. Es preferible que nos permitan pagar por el combustible al precio que sea, pero a la empresa directa. Así podemos ajustar la tarifa del pasaje como se debe”.

De igual modo, Paredes insiste en que las unidades no prestan el servicio “porque están esperando y hasta durmiendo en cola. Subsidiar la gasolina no es la solución, la solución es dejarnos pagarla y que seamos nosotros los que ajustemos el cobro del pasaje”.

A finales del 2020, el Ministerio del Poder Popular para el Transporte, a través del viceministro de Transporte Terrestre, Claudio Farías, notificó que el ente se encuentra reconsiderando la atención preferencial para los conductores del transporte público y que ya existe un preacuerdo con los transportistas para que realicen el pago del combustible al precio que establezca el Ejecutivo Nacional.

Los transportistas alegan que deben pagar en dólares los repuestos.

Otros gastos

Conductores alegan que existen otros “gastos operativos” que también influyen en el ajuste de la tarifa en el cobro del pasaje urbano. “Son gastos que debemos pagar para poder seguir trabajando. Las condiciones viales en Caracas no están en perfectas condiciones, como dicen.

Si explota un caucho debemos sustituirlo y para esos repuestos necesarios, como todo en el país, no hay supervisión de precios, éstos suben a diario y en moneda extranjera”, señaló Valera.

En definitiva, sea como sea la situación, el principal afectado por el cobro desproporcionado del pasaje urbano es el caraqueño de a pie que transita todos los días para poder cumplir a diario su jornada laboral sin faltas, y sin quejas deben cancelar el pasaje para “gozar” de un servicio cada día más precario, caótico y deficiente, aguantando todo tipo de malos tratos, palabras malsonantes y demás, para sobrellevar esta dura realidad en algo tan sencillo como lo es movilizarse.

NAILET ROJAS / CIUDAD CCS