Mestizajes 3

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Volviendo a la saga de mestizajes, abrí un paréntesis por la muerte de Douglas, hoy abro otro, será corchete, para hablar de la mezcla de lo femenino y masculino en el ser humano, pero para no soltar la vaina completa, vamos a los antecedentes. Hace muchos años, invité a cenar a mi comadre Tamara cuando vivía en Las Mercedes, siiii… yo he sido rico muchas veces… jajaja… y se apareció con una psiquiatra muy bella, que me gustó, apenas entró al apartamento. Yo cocinaba y servía los tragos, y entre ir y venir, maquinaba cómo me la levanto, con Dilcia y mamá en la mesa, se me ocurrió pedirle tratamiento por mi condición andrógina. Doctora, disculpe el atrevimiento, pero quiero aprovechar esta hermosa circunstancia para decirle que oscilo entre el macho cabrío que soy, por mi vozarrón y mi prontuario de delincuente sentimental, y mi extraña manera de ser mujer, yo orino sentado, eso me lo pegó mi primo García Márquez en su cólera, luego en Margarita fui con mi adorada Dilcia a comprar perfumes, pero el mío era carísimo y estaba saliendo el Must de Cartier para damas, ¡comprate esa verga mi amor que a mí me queda un poquito del mío!, y ella, tan bella dijo, vamos a comprar 2 más baratos, y te llevas el tuyo, y yo el mío.

Me negué rotundamente, cómprate tú el Cartier ese, y me lo prestas, nunca cogí tanto culo jajaja, –tranquilos que ella nunca me lee, está en huelga de lecturas y sexo desde hace más de 20 años–, y desde entonces uso perfume de mujer. El domingo, mi nieto Matías fue a almorzar a casa, y a la hora de irse a una cita con una carajita me pidió perfume, claro nieto,¿ pero cuál quieres?, de hombre o de mujer, de macho abuelo ¿Qué verga es?… bueno, nieto querido, los 2 son Montblanc, el macho funciona, pero el de mujer las enloquece… el perfume de mujer en piel de hombre, desata pasiones eróticas inusitadas y adivinen cual escogió jajaja.

Cuando le conté a la doctora, lo de las pantaletas, ya éramos casi novios, al día siguiente nos descubrimos dándonos una ducha desnudos, con una periodista francesa…

HUMBERTO MÁRQUEZ