Convivir para vivir | “La clase trabajadora conoce muy bien sus derechos”

0

Rubén Aldana, médico ocupacional

Nuestro entrevistado en esta sección es Rubén Aldana. Médico Integral Comunitario, egresado de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Desde hace 5 años ejerce sus funciones como médico ocupacional. Nació en Caracas el 27 de octubre de 1979, en la parroquia San Juan. Casado y con un feliz hogar con cinco hijos. Con su experiencia, nos hablará sobre la salud ocupacional y su importancia para cuidar y proteger a la clase trabajadora.

Recorriendo la historia de la salud ocupacional

Para Aldana, hay que revisar la historia y dar un reconocimiento al médico italiano y padre de la salud ocupacional, Bernardo Ramazzini, quien, impresionado por las enfermedades de los artesanos en el siglo XVIII, dejó a un lado sus consultas médicas para trasladarse a los talleres de estos trabajadores y determinar cuál era la causa de sus enfermedades. Del mismo modo, se hace necesario indagar cómo nació la salud ocupacional en nuestro país, para lo que debemos remitirnos a las investigaciones del doctor Emigdio Cañizales Guédez, considerado como el primer médico ocupacional de Venezuela, y quien, inspirado en Ramazzini y sus propias ideas revolucionarias, sostenía que “el médico industrial debía ser un médico de casco y bota, y no de consultorio, porque al estudiar los procesos del trabajo, podía conseguir la causa de la enfermedad”. Bajo esta premisa se hace presente nuestro entrevistado: “Me identifico con el pensamiento del doctor Cañizales, porque los médicos ocupacionales tienen que estar en las áreas operativas, observando a los trabajadores en sus actividades, para minimizar los factores de riesgo. Así se evita un accidente laboral, o que el trabajador y la trabajadora estén propensos a desarrollar una enfermedad ocupacional. A través de la prevención lograríamos una clase trabajadora más eficiente: disminuirían las ausencias laborales y, por otro lado, también ganaría el patrono, por el aumento en la producción”, asevera nuestro entrevistado.

Receptividad del empleador con la salud
y la seguridad laboral

Al preguntarle al doctor Aldana con respecto a si existe o no receptividad del patrono –es decir, el empleador o la empleadora– en cuanto a la salud y la seguridad laboral en los sectores público y privado, plantea: “Por supuesto que sí, aunque algunos de ellos (los patronos), olvidan que existen normativas legales. Actualmente, gracias a los progresos que hemos tenido con nuestra Constitución y las leyes, están amparados todos los derechos de nuestra clase trabajadora. El empleador o la empleadora siempre tendrán que ponerse del lado de las leyes –sean del sector público o privado–, pero desde mi perspectiva son los trabajadores y las trabajadoras de ambos sectores quienes tienen que empoderarse de sus derechos, para ello, deben empezar con la elección de las delegadas y delegados de prevención, como primer paso. Eso depende, no de los empleadores, sino de las trabajadoras y los trabajadores, para tener un ambiente laboral más óptimo y seguro”.

La clase trabajadora y sus derechos a la salud
y la seguridad laboral

“La clase trabajadora, en su mayoría, conoce muy bien sus derechos. La legislación en materia laboral da un gran giro con la llegada al poder del Comandante Hugo Chávez: primero, con la Carta Magna a partir del reconocimiento del trabajo (al igual que la educación), como uno de los procesos fundamentales dispuestos en el artículo 3, y luego, mediante decreto del año 2002, donde se materializa el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (Inpsasel). Posteriormente, en el año 2005, se reforman la Ley Orgánica de Prevención Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (conocida bajo sus siglas Lopcimat) y su Reglamento Parcial. Es a partir de ahí que la salud ocupacional en nuestro país da un salto cuantitativo. En el 2012, el presidente Chávez promulga la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT). Ahora, al presidente Nicolás Maduro –el primer presidente obrero– le ha tocado muy duro al enfrentar un bloqueo criminal (auspiciado por la extrema derecha, junto al imperio yanqui, el sionismo israelí y la Unión Europea). Aunado a esto, ha tenido que enfrentar la pandemia mundial del covid-19 (que gracias a Dios, en Venezuela está controlada), una hiperinflación y la salvaje dolarización. Aun así, Maduro sigue dando beneficios como la inamovilidad laboral, el CLAP obrero a la clase trabajadora de la administración pública, bonos por el Carnet de la Patria, etc., para así tratar de minimizar el impacto en todos los venezolanos y las venezolanas. Sin embargo, este sector es el más vulnerado en estas circunstancias, pero sabe resistir”, argumenta nuestro galeno.

¡Cuidándonos también nos amamos como pueblo trabajador!

Por último, el doctor Aldana agradece al semanario Ciudad CCS la oportunidad de ser entrevistado. Comparte sus reflexiones para prevenir el covid-19: “Cuando salgan a la calle, por favor, usen el tapaboca y tomen las estrictas medidas de bioseguridad. Deben exhortar a sus familiares, amistades y demás conocidos a evitar que se enfermen o se contagien ¡La vida es bella y hay que vivirla, pues cuidándonos también nos amamos, como pueblo trabajador!”.

Ciudad Ccs / Siboney del Rey