LUNASOL | El océano Índico

William E. Izarra

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Del Atlántico al Pacífico y ahora al Índico. Tránsito por las etapas de la historia del mundo que nos ubica en la del Océano Índico en el Siglo XXI. Ver, entender y fascinarse por conocer los mares bañando el relieve de las costas de los continentes y la ejecución de los conceptos geopolíticos del mundo de hoy, solo lo apreciaremos en sus justa dimensión observando y estudiando los mapas de la geografía del mundo. Por eso recomiendo ir al mapamundi a fin de evaluar la significancia del Océano Índico, del que hablaré en estas líneas como una síntesis de su situación.

Al observar el Océano Índico y precisar la ubicación de sus mares y configuración terrestre de sus costas como por ejemplo: los mares de Bengala y Malaca, el mar del Sur Meridional de China, el Cuerno de África y el extremo oriental africano, el Estrecho de Bab el Mandeb, el mar Rojo, el Canal de Suez y el Golfo de Aden, el mar Arábigo y la entrada al Golfo Pérsico y el medio Oriente a través del Estrecho de Ormuz, significa grabar en nuestra mente los puntos claves del comercio mundial, del tránsito de flujos energéticos y ocupación de espacios marítimos que demanda la supremacía del poder naval de las potencias de hoy.

De los cinco océanos en el mundo, el Índico ocupa el tercero lugar en extensión con 73 millones Km2. El más grande es el Pacífico con 200 millones Km2, seguido por el Atlántico con 106 millones Km2. Se extiende desde las costas de África del Este hasta Medio Oriente, Asia del Sur y Australia, lo que corresponde a un 20% de la superficie terrestre y 37 Estados ribereños. Su valor geoestratégico se basa en ser la gran vía de comunicación que conecta a los países productores de hidrocarburos y materias primas de África y el Golfo Pérsico con las zonas industrializadas del Sudeste Asiático y los mercados de Europa. Por el Índico circula el 80% de los flujos energéticos globales. De la población mundial, la cual se proyecta que aumente en 2.000 millones de personas en los próximos 30 años, pasando de 7.700 en 2021 a 9.700 en 2050; y a 11.000 millones en 2100, el Índico abarca a 6.100 millones de personas, es decir, el 79% de toda la población del mundo. Solo con este dato numérico permite visualizar su importancia.

Un actor fundamental y el mas grande en el Índico es China que consolidó su dominio con la elevada expansión de su poder marítimo y su creciente protagonismo en los intercambios comerciales globales. En 2004, China puso en vigencia el concepto geopolítico denominado la “estrategia del Collar de Perlas”, que establecía una red de relaciones militares y económicas en toda la región del Índico. Se crearon bases navales para proteger la ruta por la que pasa el 90% del crudo y la mayor parte de las mercancías que importa. A ella se le sumó en 2013, la iniciativa de la “Nueva Ruta de la Seda” compuesta por dos corredores, uno terrestre y otro marítimo. Este último ha sido denominado “Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI” y su finalidad es aumentar su presencia y liderazgo en los mares, tanto desde el punto de vista comercial y económico como militar y estratégico.

El avance de China en el Índico ha estimulado al incremento de la presencia de USA. El Pentágono proyecta la iniciativa de separar el actual comando naval, creado en 2018 y llamado Indo-Pacífico, con una nueva flota en la línea que separa al Índico del Pacífico con base en Singapur. Considera el Pentágono que de esta manera apoya a la India y sus aliados y busca limitar la expansión vertiginosa de China en toda esa área marítima. USA también impulsa el denominado “Quad”, embrión de una eventual OTAN Indo-Pacífico, constituida por USA, Japón, Australia y Corea del Sur.

Son alianzas políticas, económicas y militares con el objetivo primario de contener a China en el control del Índico. India, por su parte, en atención a la supremacía que mantuvo por años sobre el Índico, busca ejercer su poder de influencia en la región del Océano destacando lo que desde 2014 se ha conocido como la Doctrina Sagar (Seguridad y Crecimiento para todos en la Región del índico) y desde ese momento se ha constituido en uno de sus objetivos estratégicos, lo que supone el fortalecimiento militar en sus bases navales.

Rusia también tiene su presencia en el Índico, específicamente en el Mar Rojo. Sudán estableció un acuerdo para que Rusia fundara una base naval en Puerto Sudán. Espacio geopolítico que le sirve a Rusia para expandir su flota naval, tener acceso al Canal de Suez, al Cuerno de África y servir de apoyo a Siria. Que esta síntesis no se quede en el papel. Sugiero a los lectores tener grabado en su computadora o equipo electrónico el mapamundi y con frecuencia acceder por esa vía al Océano Índico para conocer la evolución de la geopolítica del siglo XXI.

William E. Izarra