Yulimar, reina por esfuerzo propio

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La Reina Mundial de Salto Triple, la venezolana Yulimar Rojas, estuvo el pasado martes en el Palacio Real de El Pardo, en Madrid, antigua residencia del dictador Francisco Franco, donde fue recibida por Felipe VI y Letizia, reyes de España. Allí le entregaron el Trofeo Comunidad Iberoamericana que forma parte de los premios nacionales del deporte que otorgan los monarcas.

“Es un honor estar aquí. Estoy muy agradecida con España por todo el cariño que me dan y por hacerme sentir en casa. Insisto que mis logros son de ustedes, de Venezuela, del mundo. Estoy feliz”, escribió la venezolana en la red social Twitter.

Desde hace varios años Rojas reside en Guadalajara, España, donde lleva a cabo sus entrenamientos bajo la dirección técnica del cubano Iván Pedroso, un excampeón mundial y olímpico de salto largo que también recibió (1999) la distinción con la que ahora premiaron a su pupila.

Los galardones corresponden a la temporada 2018, por lo que el reconocimiento es por la medalla de oro obtenida ese año en el Campeonato Mundial en pista cubierta, en Birmingham (Reino Unido), donde logró una distancia de 14,63 metros.

Rojas previamente había subido a lo más alto del podio en el Mundial bajo techo de Portland (EEUU) en 2016, con 14,41 m y esa misma temporada logró medalla de plata (14,98 m) en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

También ganó dos preseas doradas en mundiales al aire libre: Londres-2017 (14,91 m) y Doha-2019, Catar (15,37 m), año en el que sumó oro en los Juegos Panamericanos de Lima, Perú (15,11 m).

Además, en 2020 obtuvo récord mundial en pista cubierta (15,43 m), en el Meeting Villa de Madrid, y en septiembre de 2019 se había anotado la segunda mejor marca al aire libre de la historia (15,41 m), en Andujar, apenas superada por el récord mundial de la ucraniana Inessa Kravets (15,50 m), por lo que Yulimar tiene más que ganado el título como Reina Mundial del Salto Triple.

El rey anfitrión, Felipe VI, título que ostenta desde 2014 tras la abdicación de su padre, practicó squash, esquí y vela (en la clase soling), a quién se le puede ocurrir que lo iban a poner a ejercitarse en boxeo o atletismo. Sus mejores actuaciones las obtuvo en vela, quinto en el Mundial de 1990 e integró el equipo español en los Juegos Olímpicos de Barcelona (1992), del que fue abanderado, ¿Quién se iba a oponer?, terminando en la sexta casilla, con diploma, mientras su esposa es reina por haberse casado con él. Yulimar ha trabajado duro para ubicarse en lo más alto del atletismo mundial.

JUAN CERMEÑO / CIUDAD CCS