“El feminismo no es más que la lucha por lograr la igualdad de género”

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Entrevista / María León

Complacidos en Ciudad CCS de contar con la visita de una referencia en la lucha de la mujer venezolana por más de medio siglo, María León, guerrillera, parlamentaria, pero esencialmente nacionalista. A sus 84 años de edad se mantiene activa, lúcida, combativa en las ideas, haciendo honor a como le decía el Comandante Hugo Chávez Frías: María “Leona”.

—María, el pasado 9 de este mes, en la Asamblea Nacional (AN), tuviste una intervención como presidenta de la Comisión de los Derechos de la Mujer de la Asamblea Nacional donde planteaste la creación de una comisión especial que estudie la erradicación de la violencia y el machismo en contra de la mujer en Venezuela, ¿a qué nivel se encuentra la discusión de este tema sobre el femicidio?

—Primero, agradecer por darme la responsabilidad de presidir esa comisión para avanzar en la erradicación de ese signo del machismo criollo. Pero todavía falta nombrar las otras integrantes, la vicepresidenta, la secretaria. Pero le voy a decir algo: más allá de la creación o existencia de una ley, lo que se necesita es la toma de conciencia sobre la violencia de género. Hay que formar tanto al hombre como a la mujer sobre la no violencia.

—¿Manejas cifras de la cantidad de femicidios que se ha incrementado en los últimos tiempos en el país?

—Hace poco, el fiscal general de la República, Tarek William Saab, habló de 600 femicidios. Yo digo que son cientos. Tenemos que acelerar lo de la parte educativa. Repito, puede existir la parte punitiva, pero también hay que formar, como dijo antes el Che y luego el Comandante Chávez: educar y formar a la mujer y al hombre nuevo del siglo 21. Y para ello tenemos que cambiar el discurso que hemos tenido hasta ahora las feministas, porque no está surtiendo efecto y con la rapidez que deseamos.

—¿En qué se ha fallado para detener los femicidios?

—Tenemos la Fiscalía, la Casa de Abrigo de la Mujer, el 0800 Mujeres y otras instancias del Estado para atender a la mujer golpeada, ultrajada. Entonces, por qué no se han detenido los crímenes. En definitiva: hay que cambiar el discurso feminista radical. Ir a la educación del hombre y la mujer.

—¿Pero el feminismo ha afectado también al hombre, cierto?

—Claro. Por eso te digo. Hay que incluir al hombre en este proceso, porque al hablar sólo del feminismo bolivariano estamos descartando al otro 50% que son los varones. Entonces, eso es lo que tenemos que revisar. Reflexionar sobre el papel del hombre en la erradicación del machismo. Entender, hombres y mujeres que estamos en tiempo de revolución, de cambios. De nuevos tiempos para nuestra Venezuela.

—¿Entonces, la clave está en la igualdad de género?

—Te recuerdo que tenemos el Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género. Entonces, si el hombre es maltratado también la institución debe actuar. Así que apostamos porque se cumpla, tener más temprano que tarde una Venezuela libre de machismo. Se ha avanzado mucho con la presencia evidente de las mujeres en la política, en la educación, la Fuerza Armada, pero falta más.

—La ministra de Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez, dijo que gran parte de las afectadas por el covid-19 son mujeres, ¿será porque las venezolanas se han mantenido siempre en la vanguardia de lucha contra este flagelo?

—Yo no me alegro de que eso sea así. Yo quiero que sea pareja la lucha. No es posible que el mayor trabajo en la distribución del CLAP sea en su mayoría de mujeres. Allí deben estar presentes los varones también en forma dinámica. Hay que identificar el problema y darle solución. A ese como el covid-19, el de los CLAP y tantos otros donde la lucha tiene que ser pareja, igual.

—Ahora hay algunas feministas que sostienen que son los hombres los que tienen que avanzar en busca de ese camino, esa igualdad de género, ¿estás de acuerdo con esa propuesta, o no?

—Dije anteriormente que estamos en esta Revolución en la construcción de la mujer nueva. En eso hemos progresado, pues tenemos una vicepresidenta de la República (Delcy Rodríguez), una mujer alcaldesa de Caracas (Erika Farías), el 40% de la Asamblea son mujeres. El 70% de las graduadas en las universidades son mujeres. Pero, allí está el error, nos hemos centrado en el derecho de las mujeres y no en la igualdad de género. Estamos de acuerdo que el hombre es la mitad de nosotras. Tenemos que hacer política para que el hombre alcance ese otro 50%.

—¿Acaso propones desaprender para crear algo nuevo?

—Me dirás que pretendemos mucho. Yo digo que siempre es poco. Debemos entrar en un proceso de descolonización que todavía repercute en nosotras y nosotros y que nos frena. Y gran culpa de eso recae en la mujer, porque no asignaron la tarea, desde la época de la colonia, de culturizar. Así que desde el hogar y luego en la escuela hemos educado a nuestros niños en contra de nosotras. La tarea es eliminar el machismo patriarcal.

—¿Cuál es tu posición con el tema del aborto?

—Mi posición es que tenemos derecho a la interrupción voluntaria del embarazo. Ahora, la propuesta que hacemos actualmente es que se interrumpa ese embarazo cuando sea producto de una violación.

—¿La iglesia está negada a ese tipo de práctica y el Código Penal también?

—Esa posición de la iglesia también nos viene del colonialismo, cuando sostienen que “la mujer debe tener todos los hijos que Dios disponga”. Pues, recuerdo que el 15% de los abortos en el mundo son por causas naturales. Es decir, son por cosas de Dios. Y en el artículo 76 de la Constitución Bolivariana, que está por encima del Código Penal, se establece que el padre y la madre deciden la cantidad de hijos que quieran tener. En los casos de violación –a mi juicio– sería una aberración no interrumpirlo.

—¿Qué posibilidad existe que sea aprobado lo del aborto en la actual Asamblea Nacional?

—Soy optimista. Más cuando veo hablar al presidente de la AN, Jorge Rodríguez, quien además es médico, ha reiterado todo el apoyo a la mujer venezolana.

—Ahora, entrando en el campo netamente político, de gobernabilidad en Venezuela, ¿cuáles son los males o peligros que pueden dar al traste este proyecto revolucionario socialista-chavista?

—Para mí los conceptos los tengo muy claros: la burocracia y la corrupción.

—¿Y cuál es el papel del PSUV, partido del cual eres militante activa, para evitar que estos males destruyan la Revolución?

—Yo lo veo como una pirámide, donde en uno de los laterales está el pueblo, en el otro el partido (PSUV) y al centro el Gobierno Revolucionario. Y en este esquema propongo un Sistema Nacional de Contraloría. Ya existe la infraestructura con la Contraloría General de la República, la AN, los concejos municipales y también el poder popular. Bueno, todos tienen poder contralor. Entonces, pongámoslos en práctica para evitar el bachaqueo del CLAP, del servicio de distribución de gas.

—Y con respecto al PSUV, ¿cuál debe ser su función para acabar con la corrupción?

—En tal caso, la función del PSUV no debe ser contralora, porque ya existen las instancias nombradas. El partido debe tener es un rol y papel de dirección política. Así que para abatir el burocratismo y la corrupción es con más contraloría. La supervisión debe estar afincada, motorizada a partir del poder popular desde los consejos comunales, en concordancia con los 33 ministerios existentes.

—¿Visualizas a futuro tener una presidenta de la República impulsada por el PSUV?

—Cómo no. Ejemplos tenemos desde el inicio de esta Revolución, por algo denominada chavista y feminista. Hemos tenido ministras, alcaldesas, gobernadoras, actualmente una vicepresidenta de la República. Y si surge esa figura de una mujer candidata dentro de la Revolución, claro, vamos por la Presidencia. Sobre eso no hay prejuicios en el seno del partido.

—En este mes de marzo, cuando se celebró el Día Internacional de la Mujer, precisamente tres días antes, el 5 de marzo, se conmemoró el octavo aniversario de la desaparición física del Comandante Hugo Chávez y la aclaratoria sobre su deceso ha sido una de tus banderas de lucha, ¿a qué nivel está la propuesta?

—Yo me di a la tarea de recoger firmas para que se creara una comisión investigadora de la muerte del líder Hugo Chávez, pero todavía estamos esperando. En una reunión en el PSUV se dijo que la familia Chávez no quería que se diera ese debate. Yo le entregué a su hermano Adán (Chávez) el pliego de firmas. Y decidí por respecto a la familia de mi Comandante Chávez no seguir adelante. Pero reitero, los revolucionarios, los chavistas, tenemos una deuda histórica para que se aclaren las muertes de nuestro Libertador y del Comandante Chávez.

—A veinte años de la Revolución Bolivariana y chavista, pregunto: ¿Tenemos un gobierno obrerista o continúa la lucha de explotadores y explotados?

—Todavía se mantiene porque el socialismo en Venezuela no está establecido. Para nosotras, además de la lucha por la igualdad del hombre y la mujer, el socialismo es alcanzar los medios de producción en una sociedad colectiva.

—Aquí la burguesía tiene más de 500 años con los medios de producción en sus manos, ¿por qué continúa así?

—No la llamo burguesía. Porque la burguesía en todas partes ha sido productiva. Aquí lo que hemos tenido es una oligarquía parasitaria.

—¿Pero sí han perdido poder durante este proceso revolucionario y bolivariano?

—Sí. Le hemos quitado a la oligarquía el poder político. El mejor ejemplo es que allí en Miraflores tenemos un presidente obrero: Nicolás Maduro. También han perdido el poder militar. Tenemos una Fuerza Armada chavista y revolucionaria y eso le duele. Y sin duda sustentamos el poder popular, ratificado en más de veinte procesos electorales, donde el pueblo nos ha dado la mayoría, como ocurrió con la recuperación de la Asamblea.

—¿Y por qué no se ha conseguido el poder económico?

—Nos falta quitarle el dominio de los medios de producción y también el poder religioso que aún lo detenta la oligarquía criolla. En este último aspecto, necesitamos más sacerdotes al estilo de Numa Molina.

—¿Por qué si se han logrado los otros poderes por qué no el económico?

—No es fácil. Si te fijas en la historia, todas las demás revoluciones han sido armadas, sangrientas, violentas. Esta, la bolivariana, ganó el poder por la vía pacífica. Eso ha sido una desventaja para luchar en el campo económico. Les tocará a los estrategas revolucionarios consolidar una economía colectiva y desplazar a esta oligarquía criolla parasitaria.

—¿Se podría alcanzar a través de la expropiación?

—No. Tenemos que aprender de la experiencia soviética: alcanzar la propiedad comunitaria. Porque la vía no es la expropiación, porque en el supuesto negado de un desplazamiento del gobierno revolucionario, esas empresas volverían a manos oligarcas.

Así que tenemos que aprender del sabio pueblo soviético. Pueblo que yo aprecio, cuando me colocaron la vacuna Sputnik sentía que en mi cuerpo habita una partecita de ese pueblo.

—Apreciada María León. Agradecidos que hayas compartido con nosotros, los periodistas de Ciudad CCS y la revista Épale, los colegas Juan Cermeño, Andrea Quiñones Rubio, Niedlinger Briceño, Matías Cobo y la directora Mercedes Chacín. Gracias por estas reflexiones de sabiduría, las cuales serán llevadas a nuestros lectores. ¿Algún mensaje de despedida?

—Más bien un ¡hasta luego! El mensaje es que la lucha sigue. Yo de mi parte pondré al servicio del pueblo lo que me resta de vida. Mi misión es la consolidación del pensamiento político de Chávez más allá de nuestras fronteras, como lo logró Fidel (Castro).

Nuestras mujeres heredaron la garra de María León para afrontar y detener el incremento de la violencia de género.

Aprender de las lecciones de Argelia Laya

María León, en las reflexiones sobre su larga vida de combatiente, recuerda con mucho aprecio las lecciones que recibió, como buena maestra, de su camarada Argelia Laya.

“Soy feminista, soy guerrillera gracias a mi compañera de lucha Argelia. Ella fue quien me encauzó, cuando yo tenía 20 años, por la lucha social”.

De ella, de Argelia, expresó que también aprendió el respeto por los hombres que empuñaron las armas con el ideal de tener un país más justo.

“Sí. Hicimos una promesa de combatientes, Argelia, yo y muchas otras, de rendirles honores a los caídos. Y lo cumplimos. Vimos morir a muchos camaradas. Ajusticiados por la dictadura de Pérez Jiménez y luego por los gobiernos puntofijistas. Y a la fecha, los que partieron durante este proceso revolucionario chavista, también les recordamos. Lealtad y gloria a los guerrilleros y guerrilleras caídos en el cumplimiento del deber”.

María León también nos habló del amor a la Patria: “Este amor por Venezuela me lo inculcó mi padre, el coronel Antonio León, quien alcanzó su grado militar durante el bloqueo naval de Venezuela por las potencias extranjeras en 1902. Por su lucha en defensa del suelo patrio fue ascendido por el presidente Cipriano Castro”.

Dijo que luego apareció Chávez con su “Por Ahora”, que todavía continúa.

Biografía Mínima

María León, aunque nació en Caracas, 22 de mayo de 1937, se crió en varios estados del país, precisamente por los avatares políticos, y ahora es parlamentaria en representación del estado Aragua. Quedó huerfana de madre a los tres años de edad y la labor de su formación educativa la asumió su padre, el coronel Antonio León quien obtuvo su rango militar luchando contra la Invasión Naval de Venezuela en 1902. Se casó dos veces. Tuvo tres hijas y un varón. Se graduó de abogada.

Formó parte de la directiva nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Tiene 84 años de edad. Es una de las convencidas que el imperialismo mató al presidente Chávez.

Ciudad Ccs / José Cuevas | Fotos Bernardo Suárez