AHORA LOS PUEBLOS | De la Comuna de Paris al Socialismo Comunal (II)

Anabel Díaz Aché

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«No hay rebeldía al margen de la historia».
Néstor Kohan (1)

La crisis orgánica del capitalismo financiero, de su ideología neoliberal y sus partidos de derecha, ha colocado nuevamente en los imaginarios colectivos la discusión sobre el socialismo, como el único sistema de relaciones capaz de preservar al planeta y a la humanidad. Y en esta construcción de modelos propios de desarrollo, que reinician los pueblos, la historia juega un papel fundamental. Al respecto nos dice Néstor Kohan:

“En las luchas de emancipación y en los relatos que las legitiman, la aspiración a un futuro digno y justo viene acompañada, por lo general, de cierta lectura del pasado. No hay rebeldía al margen de la historia. La identidad de quienes se rebelan se construye, precisamente, en el campo de la historia, en el estrecho lazo que teje el pasado, el presente y el futuro” (2). Es necesario que cada miembro de la nación, se asuma sujeto histórico, parte de ese colectivo que se entiende como pueblo, puesto que comparte una historia, una manera de ser y un destino.

Venezuela es probablemente uno de los pocos países donde la discusión sobre el socialismo ha obtenido mayores avances desde la acción y el pensar del pueblo. Hoy, el pueblo venezolano construye caminos hacia otras formas de vivir. Así lo señalan Mario Sanoja e Iraida Vargas: “Las comunas, rurales, periurbanas o urbanas constituyen la forma espacial concreta que adquiere la resistencia popular contra el capitalismo. Su existencia está fundamentada en la propiedad social, en la acumulación colectiva de conocimientos y experiencias, la estructuración socioespacial de las fuerzas y agentes sociales, el arraigo a la comunidad y la identidad cultural y de clase. En la comuna, las relaciones sociales de producción tienen una existencia concreta tanto social como espacial…”(3).

Esa concreción espacial de nuevas relaciones sociales que significa la comuna, debe ser entendida y construida desde las bases. Cuando el pueblo organizado logra producir y reproducir sus condiciones objetivas y subjetivas de vida, bajo nuevas formas de relacionamiento, supera las relaciones de explotación entre los pares y, a la vez,  establece relaciones armónicas con su ambiente. En el medio rural venezolano se dan las condiciones más propicias para que las comunas alcancen este salto cualitativo en su condición. Somos comuna, porque producimos en comunión. Si los espacios productivos comunales reproducen las relaciones de explotación entre pares y sobreexplotación del ambiente, no estamos construyendo el socialismo comunal.

“El socialismo comunal… es una construcción histórica, cuya viabilidad y permanencia en el tiempo y el espacio dependen, fundamentalmente, del nivel de conciencia social e histórica alcanzado por los ciudadanos y ciudadanas que les permita comprender en la totalidad de sus aspectos el proceso nacional venezolano, la llamada cuestión nacional. Tales niveles de comprensión son fundamentales para que la construcción de la sociedad comunal socialista sea percibida por el pueblo como condición necesaria para que la sociedad nacional venezolana, que somos todos y todas, pueda funcionar de manera plenamente soberana. Para lograr dicha meta, y en ello debemos ser enfáticos, los colectivos de ciudadanos y ciudadanas, agrupados en comunas y consejos comunales, deben organizarse y constituir un bloque histórico culturalmente hegemónico para ejercer el deber y el derecho de participar y planificar la construcción comunal socialista de la Patria” (4).

La formación de los comuneros y comuneras es de vital importancia, tal y como lo exponen los profesores Sanoja y Vargas. Por lo tanto, la formación comunal, piedra angular en la construcción de hegemonía comunal, no puede ser improvisada. La irreversibilidad de un proceso que nos ha costado como pueblo, dedicación, constancia y sacrificios, puede disolverse si las comuneras y comuneros no alcanzan una comprensión amplia de su rol como sujetos protagónicos en la garantía de la continuidad y profundización de la Revolución.

Es preciso también que la comuna comprenda, que no hacemos revolución de espaldas a la escuela. Qué y cómo aprenden nuestros niños y niñas debe ser de especial cuidado de los comuneros y comuneras. Solo construiremos ese “bloque histórico culturalmente hegemónico”, si el espíritu de la comuna llega a la médula del sistema escolar. No puede ser solo la función docente del Estado la que regule la administración del pensum, la comunidad debe estar imbuida en todo el proceso.

La simple agregación de comunas no da al municipio la condición de ciudad comunal, la cualidad obliga también a nuevas formas de gobierno. Repensar el municipio como forma primaria de organización político-administrativa conlleva a repensar el papel de los poderes locales. La planificación del presupuesto local no puede seguir desprendida de los planes comunales de desarrollo o Planes de la Patria Comunal; asimismo es necesario que los parlamentos comunales desarrollen consejos locales de gobierno, donde se discutan las normativas y ordenanzas de la ciudad comunal. Debemos plantearnos una ciudad comunal, con instancias diferenciadas que propicien espacios de autogobierno, cogobierno y gestión participativa.

El papel de la historia, de la producción comunal, de la formación de los comuneros y comuneras, de la escuela, de la planificación, de las instancias de participación, son algunos de los elementos claves a considerar por nuestra Asamblea Nacional en la discusión de las ciudades comunales. Superar a la ciudad, bajo las premisas que le dieron origen, como espacio de reproducción del capital, para convertirla en un espacio para el «Buen Vivir».

Anabel Díaz Aché

Fuentes consultadas:

(1) y (2) Kohan, Néstor (2007), Introducción al pensamiento socialista. El socialismo como ética revolucionaria y teoría de la rebelión, Ocean Sur, Bogotá. https://cronicon.net/paginas/Documentos/Introduccion-al-pensamiento-socialista.pdf

(3) y (4) Sanoja, Mario y Vargas, Iraida (2017), Del rentismo al Socialismo Comunal Bolivariano. Ensayos reunidos. El Legado histórico de Chávez: Socialismo Comunal y Poder Popular, Fundación Editorial El Perro y la Rana, Caracas. http://www.elperroylarana.gob.ve/libros/del-rentismo-al-socialismo-comunal-bolivariano/