RETINA | Carga viral

Freddy Fernández

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“Adiós en dolor mayor” es con toda probabilidad la canción de Alí Primera que toca con mayor fuerza todas mis convicciones y mi manera de sentir. Es un mensaje que enaltece el compromiso y el amor de los que están vivos para con quienes ya no están.

Durante esta pandemia el dolor me ha ido cercando. Crece el número de rostros que me alegraban y que no volveré a ver. Se han hecho ahora una parte de mí que se duele de las ausencias.

Sé que no es algo que me está pasando a mí. Nos pasa a todos. Las ondas de contagios nos golpean cada vez más cerca y nos cortan parte de nuestras mejores formas de ser, esas que se prolongan en la familia y las amistades. La epidemia les borra, les apaga.

El virus, esa cosa invisible que no está viva y no está muerta, que no hace nada más que tratar de multiplicarse y que no sabe que su éxito es también su propia muerte, además de no tener conciencia en sí, se ve favorecido en su expansión por la falta de conciencia de quienes probablemente se creen exentos de contraer la enfermedad o de sucumbir ante ella.

Si tuvieran razón los que así piensan, deberían también recordar que aunque la suerte les sonría, al portar la carga viral probablemente contagien a familiares, amigas y amigos, compañeras y compañeros de trabajo. Puede ser que sí sobreviva, pero podría ser causante muy cercano del deceso de seres a quienes no quiere perder y a quienes no tiene derecho a poner en riesgo.

Desespera el no tener certeza de que exista una comprensión generalizada de la amenaza que enfrentamos. Enardece que en estas condiciones existan quienes se dedican a hacer correr enloquecidos rumores que lejos de ayudar multiplican los peligros.

La frustración que me crean estos hechos subrayan en mí toda la contundencia de estos versos de Alí: “Si no sirve mi canción/ pa´ que se encienda tu alma,/ quema entonces mi guitarra/ pero que crezca la llama”.

Quizá lo más urgente de este momento que atravesamos, sea el re aprender la importancia y la necesidad que tenemos de cuidar a nuestra gente, porque la vida, lo sentimos, es mucho mejor si permanecen presentes las personas a quienes queremos y a quienes podemos salvar si somos prudentes en el respeto a las recomendaciones y medidas para frenar los contagios.

Freddy Fernández | @filoyborde