Arribo de atletas olímpicos adelantó el Carnaval en La Guaira y Caracas (+ Fotos)

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La delegación que defendió los colores de Venezuela en Tokio 2020 fue recibida con una gran fiesta en Maiquetía y la capital

10/08/2921.- Una verdadera fiesta al mejor estilo del carnaval fue lo que se vivió este martes no solo en el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, sino en todo el recorrido entre la terminal aérea, el sector Santa Eduvigis de Catia La Mar, la vera y los brocales de la autopista Caracas-La Guaira, las entradas de Ciudad Caribia y el barrio El Limón, la plaza Sucre de Catia, la entrada al Parque del Oeste Alí Primera y toda la avenida Sucre, con el arribo al país de la delegación que representó a Venezuela en los Juegos Olímpicos Tokio 2020.

A pesar del distanciamiento obligado por la pandemia de covid-19 y la elevada temperatura registrada tanto en el Litoral Central como en la capital, el pueblo se volcó a la calle para vitorear y rendirle tributo a sus héroes y heroínas.

En el aeropuerto, cientos de personas se agolparon tanto en la rampa 4 como en otra de las salidas asignadas a personalidades, con la expectativa y el entusiasmo por tomarse una foto y entrar en contacto directo con los deportistas.

Pancartas de bienvenida, banderas de todos los tamaños, atuendos peculiares, masiva presencia de niños y niñas con la ilusión en el cielo y celulares en mano fueron la nota destacada en el evento.

La Guaira respondió

El pueblo de La Guaira, alegre y entusiasta como siempre, acudió a la cita aeroportuaria aprovechando la corta distancia desde sus hogares.

Noel Rangel, habitante del sector Vista Caribe, no dudó en ser partícipe del recibimiento. «¡Venezuela está de júbilo!», fueron las primeras palabras expresadas a Ciudad CCS. Añadió que la actuación de la delegación criolla es una razón «para que Venezuela se engrandezca y se sienta motivada para recibirnos de manera alegre y orgullosa».

Neudys Áñez, quien reside en el barrio Aeropuerto, se mostró orgullosa del desempeño de la representación vinotinto, en especial del pesista Julio Mayora, pues comentó que su hija, Doris Ramos, practicó la disciplina e incluso ganó medallas en competencias nacionales en representación del entonces estado Vargas en 2008.

Lino Cordero, entrenador de boxeo y expracticante de este deporte, de manera jubilosa exclamó lo siguiente: «Como entrenador, como dirigente, celebro esta manifestación del pueblo. Es un orgullo que este muchacho (Julio Mayora) haya sido medallista olímpico, porque medallista olímpico no es todo el mundo. Te lo digo porque yo fui muy bueno y estuve en la selección nacional, pero cuando iba encaminado a participar en las Olimpíadas de México perdí una pelea con José Batista, que creo que gané, pero tú sabes cómo son estas cosas, por eso es muy importante el éxito en estas competencias».

A falta de Yulimar, Claudymar

A pesar de que ya se había confirmado la noticia de que Yulimar Rojas no vendría con la delegación tricolor, muchas personas aún albergaban la esperanza de ver y celebrar en el aeródromo el triunfo de la nueva campeona olímpica y plusmarquista mundial del salto triple.

Estas personas fueron recompensadas de alguna forma con la salida sorpresiva por una de las puertas alternas de Claudymar Garcés, una de las atletas más publicitadas en Tokio tras el polémico resultado (0-2) ante la chinita y subcampeona mundial, Yin Xiaoyan, que hizo célebre su frase: «Ni me tocó».

A petición de su señora madre, quien se vio imposibilitada de acceder a la sala VIP donde fueron recibidos los viajeros en primera instancia, algunos funcionarios posibilitaron el acercamiento de la karateca de 22 años al grupo familiar y de fanáticos que estaban en la zona, teniendo entonces la posibilidad de saludarla, abrazarla, estrecharle la mano y tomarse fotos con la campeona sentimental de los venezolanos.

El encuentro

La salida de los atletas en un camión descubierto por el portón contiguo a la rampa 4 desató la algarabía de guaireños y caraqueños que acudieron a la cita, destacando con una enorme bandera los familiares y vecinos de la parroquia caraqueña La Vega que recibieron a su heroína: Robeilys Peinado, diplomada en el salto con pértiga, a la que se unió el medallista de plata y también «veguero» Keydomar Vallenilla.

Desde ahí se fue conformando una caravana de vehículos de todo tipo y tamaño que, con música contagiosa, comenzó a seguir al “camión olímpico”, que se fue desplazando lentamente para que el público, apostado tanto en el borde de la vía como en las pequeñas lomas del lugar, pudiera saludar a los atletas, quienes a su vez agradecieron con todo tipo de gestos y reverencias la admiración de la gente.

El muchacho de la película

Era de esperarse que, con la ausencia de Yulimar, Antonio Díaz y Daniel Dehrs, quienes anunciaron que llegarán al país los próximos días, las miradas del público se centraran en los medallistas y los diplomados y diplomadas, en especial Julio Mayora, y por ello, era casi que obligada la parada de la caravana en el sector Santa Eduvigis, ubicado a poca distancia del aeropuerto, para que los vecinos le brindaran reconocimiento al “muchacho del patio”.

«Llegó la delegación…llegaron los deportistas que representan nuestra nación». Con este estribillo de un tema especialmente escrito para celebrar la actuación olímpica, comenzó la fiesta en Santa Eduvigis, en una tarima habilitada para la ocasión. Desde lo más alto del camión la «Generación de Oro» se unió al jolgorio y al ritmo de los tambores de San Juan sacudieron el pesado vehículo. El sonido de Naiguatá se entremezcló con la música que salía de otro camión y rememoró los momentos del carnaval litoralense.

Luego de un parón de casi media hora, la caravana comenzó su ruta de ascenso hacia Caracas. Lo que parecía un trayecto de “un solo viaje” hacia la capital se convirtió en una procesión de vehículos ante los fieles que se colocaron a lo largo de la vía, en especial en Ciudad Caribia, donde hasta lanzaron fuegos artificiales para festejar el paso de los deportistas. Más adelante, a la altura del barrio El Limón, fue desplegada una enorme bandera tricolor en la pasarela que comunica ambos lados de la autopista, como una señal del nacionalismo que se reitera cada vez que los deportistas colocan en la cima el nombre de Venezuela.

La entrada triunfante

Cual remembranza de las gestas históricas de la época de la independencia, los «próceres del deporte hicieron su entrada triunfal a la capital esta vez por Catia. El recibimiento caraqueño tampoco se quedó atrás. La primera parada fue en la plaza Sucre, donde lugareños y curiosos se reunieron para recibir la comitiva. Los gritos y consignas no se hicieron esperar y, de paso, llamaron la atención de otras personas que al momento no estaban informadas de la llegada de los atletas, pero que sin dudar se volcaron al lugar  llenos de júbilo al verlos de cerca.

 

Más adelante, la caravana hizo una última parada frente al parque del oeste Alí Primera. En el sitio también fue instalada una tarima con música para el recibimiento, destacando la participación de la Banda Show Francisco de Miranda, que vino desde Los Dos Caminos para ponerle punto final con mucha alegría al largo y agotador trayecto de más de 26 horas que trajo a casa desde el Imperio del Sol Naciente a los “Héroes de Tokio”.

REINALDO J. LINARES ACOSTA / CIUDAD CCS

FOTOS: JESÚS CASTILLO / JAVIER CAMPOS