MEMORIAS DE UN ESCUÁLIDO EN DECADENCIA | Elecciones

Roberto Malaver

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¡Se acabó lo que se daba! Nos volvieron a joder los chavistas. La dictadura se disparó unas elecciones primarias abiertas, que nos dejaron a nosotros cerrados a cualquier otra vaina. Más de tres millones de chavistas salieron a votar por sus candidatos a gobernadores y alcaldes, y nosotros todavía sin postular a nadie, y seguramente se nombrarán ellos mismos como candidatos, siguiendo el ejemplo democrático que nos dio Juan Guaidó. Es que no ganamos una. Y dice el del programa La Feria de la Alegría, que por allí pasaron más de cinco millones de chavistas, y que algunos se cansaron de esperar ante las colas y lo dejaron para el 21 de noviembre, para volver a jodernos. Y nosotros hablando la paja que jode, como siempre. Que si votaron porque les ofrecieron dólares y Clap y bonos, y mientras más paja hablamos más crece el chavismo y la dictadura. Nosotros no tenemos en ningún partido tres millones de militantes como para hacer unas elecciones primarias como las hizo la dictadura. Así que dejemos de hablar pendejadas y vamos a reconocer esa vaina, porque hasta Domingo Alberto Rangel, el hijo de aquel gran hombre, también escribió una vaina donde dijo que salió a votar y vio a un gentío por todas partes, menos por una que lo unía al cielo.

Y ahora, para remate de vainas, salió Embajada Radonski a decir que él va a votar. Llamó a una rueda de prensa internacional y dijo su vaina ahí. Es más, se va para México a dialogar, y espera el 21 de noviembre para votar y al carajo los enfermos. Ojalá no lo amenacen desde el gobierno del compañero Biden para quitarle el apartamento que tiene en Nueva York, porque entonces seguro que se echa para atrás, pero ya está bueno de tantas sanciones. Además, Embajada Radonski le envió un mensaje a los compañeros opositores que se están dando la gran vida en el exterior, les dijo que, claro, ustedes no pueden votar porque estas elecciones son regionales, pero yo sí puedo votar y allá voy, con todo mi camino a verme solo. A lo mejor también votó en las elecciones primarias de la dictadura y no ha dicho nada. Lo que sí es cierto es que vamos a México sin nada a favor y todo en contra. El compañero James Story, embajador interino en Colombia, tiene tiempo que no nos envía un mensaje, pero algo debe estar tramando, porque estamos como volador sin rabo. Nos dieron palo cochinero en los Juegos Olímpicos con la generación de oro que no nos hemos robado, y después barrieron el piso con nosotros en estas elecciones primarias, porque el 21 de noviembre, cuando vayamos a votar por los nuestros, vamos a preguntarles “¿y a ustedes quién los eligió?” A los candidatos chavistas los elige el pueblo, y los candidatos nuestros se eligen ellos mismos. Ya salimos perdiendo.

El papá de Margot llegó del aeropuerto de Maiquetía donde estuvo esperando a los atletas venezolanos que ganaron medallas y diplomas en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, y vino hecho una fiesta: “Que emoción, carajo. Qué bueno tener un país así, con gente triunfadora. Así nos queremos más. Primera vez que pasa una vaina como ésta. Medalla de oro para el pueblo también, por la bienvenida que le dio a esa gente. Sí se puede, carajo”. Después se metió en la computadora y vio que Embajada Radonski dijo que iba a votar en las elecciones regionales y se puso de pie y dijo: “Ah vaina, se está poniendo la cosa buena. Ahora sí es verdad que los que están en el exterior o siguen robando o se vienen al país a hacer política”. Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro, que la vecina gritó: “Medalla de oro, tirando puertas, desgraciado”.

-Estoy contenta, yo no sé qué es lo que siento.- Me canta Margot.

Roberto Malaver