AHORA LOS PUEBLOS | Caotizar: Estrategia Imperial

Anabel Díaz Aché

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La simultaneidad de los últimos acontecimientos y la avalancha mediática han generado confusión e incertidumbre sobre el destino de la humanidad. Entre las interrogantes que surgen están, si el retiro de las fuerzas militares estadounidenses en Afganistán, después de 20 años de ocupación, significa: ¿Una derrota militar o una retirada táctica? ¿Guarda alguna relación la llegada al poder del Talibán en Afganistán y el magnicidio en Haití en la estrategia geopolítica de las fuerzas imperialistas? De ser así, ¿Qué significado cobra la Mesa de Diálogo en México entre el gobierno constitucional de Venezuela y el gobierno paralelo reconocido por Estados Unidos y la Unión Europea? Intentaremos aclarar nuestras propias dudas.

Sobre el fin de la ocupación militar estadounidense en Afganistán, consideramos que las declaraciones de Julian Assange, de hace diez años, nos ayudan a entender mucho mejor la situación: “El objetivo es utilizar Afganistán para lavar dinero de las bases impositivas de EEUU y países europeos… y traerlo de vuelta a las manos de las élites de la seguridad trasnacional, el objetivo es tener una guerra sin fin, no una guerra exitosa” (1). Entendiendo que para la élite militar-financiera mundial, representada en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), promover la guerra es su principal negocio para activar la industria armamentista, controlar el narcotráfico y otras actividades ilícitas como el tráfico de personas, que les generan grandes ganancias; podemos deducir que, caotizar al mundo es la estrategia imperialista, para superar su crisis estructural.

Afganistán tiene una ubicación estratégica y representa el “corazón de Asia”, por compartir fronteras con la República Islámica de Irán, la República Popular China, la República Islámica de Pakistán, país que a su vez colinda con la República de la India, y con las Repúblicas de Uzbekistán, Turkmenistán y Tayikistán. En el entendido de que para la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, China, Rusia, Irán, y sus aliados constituyen el principal reto para mantener su hegemonía unipolar; obviamente, ocupar militarmente a Afganistán, con el pretexto de la lucha contra el terrorismo y después de dos décadas de conflicto, la muerte de miles de civiles, mayores niveles de violencia y narcotráfico, lograr convertir a esta nación en epicentro del caos en la región asiática, es parte fundamental de su geoestrategia.

Noam Chomsky, sostiene que: “…Afganistán lleva en guerra civil desde hace medio siglo, por lo menos desde la creación del muyahidín, para combatir al Partido Democrático del Pueblo de Afganistán (1978–1992). Esta guerra civil se vio intensificada por el apoyo norteamericano a los elementos derechistas más conservadores y extremistas, grupos que se convertirían en parte de Al Qaeda, de los talibán y otras facciones islamistas…” (2). Cualquier parecido con lo ocurrido en el hermano Estado Plurinacional de Bolivia, no es ninguna coincidencia, por el contrario, devela una misma estrategia en diferentes escenarios.

Si bien todos estos elementos de análisis pudieran indicar que el fin de la ocupación militar estadounidense en Afganistán se debe a una retirada táctica, otras miradas, sugieren que el acuerdo entre Estados Unidos y el Talibán consistía en una salida ordenada para el 11 de septiembre y la misma fue adelantada de manera intempestiva; asimismo, contemplaba la permanencia del personal diplomático estadounidense y en cambio pudimos observar a través de los medios de comunicación el desalojo en helicóptero de dicho personal, imágenes que retransmitieron una y otra vez cadenas televisivas como Russia Today.

De igual modo, llama poderosamente la atención el hecho de que el pasado 28 de julio, el ministro de Relaciones Exteriores de China se reunió con el jefe político talibán. Luego de la entrada a Kabul y ascenso al poder del grupo extremista, este 15 de agosto, trascendió el contacto telefónico entre el presidente Vladímir Putin y su colega chino, Xi Jinping, quienes coincidieron en la necesidad de que se establezca la paz lo antes posible en Afganistán, ante la eventualidad de que la situación se desborde, e insistieron en la necesidad de evitar una guerra civil y de resolver pacíficamente los conflictos entre grupos étnicos y sectas religiosas.

Ante estos escenarios, el profesor Atilio Borón advierte que: “La entrada del Talibán a Kabul marca el surgimiento de un nuevo ordenamiento internacional signado por la presencia de una tríada dominante formada por Estados Unidos, China y Rusia, en reemplazo de la que había venido sobreviviendo, a duras penas, desde los años de la Guerra Fría y que estuviera formada por Washington, los países europeos y Japón” (3). Evidentemente, muchas tensiones están por superarse en ámbito mundial, que determinarán los posibles nuevos escenarios.

Para América Latina y el Caribe constituye una amenaza latente la imposibilidad de avances por parte de Estados Unidos en Asia. Situación que viene precipitando acciones como el magnicidio en Haití, pues buscaría el imperio en decadencia ampliar su área de influencia en la región, para lo cual intenta desestabilizar al Caribe, promoviendo acciones con las bandas paramilitares desde territorio haitiano, país al que ha logrado caotizar. Replicando la estrategia aplicada en Colombia para el territorio continental.

En medio de este difícil escenario mundial cobra una importancia geoestratégica la firma del Memorándum en México entre el gobierno constitucional de la República Bolivariana de Venezuela y los representantes del gobierno paralelo reconocido por Estados Unidos y la Unión Europea; en primer lugar, porque logra el reconocimiento de las autoridades legítimamente electas y, en segundo lugar, ambas partes coinciden en la necesidad de discutir el bloqueo económico-financiero impuesto a la nación. La paz en Venezuela significa la paz en Suramérica, la cual estaremos más cerca de concretar, a través del proceso eleccionario previsto para el 21 de noviembre, con la participación activa de todos los partidos opositores, que retoman la senda constitucional, después de múltiples intentos fallidos de derrocar por la vía violenta a la Revolución Bolivariana.

Anabel Díaz Aché

Fuentes Consultadas:
(1) Russia Today, Declaraciones de Julian Assange «El objetivo es una guerra eterna» sobre la Guerra de Afganistán, publicado el 19 de agosto de 2021. Disponible en:

(2) Chomsky, Noam y Prashad Vijay, EEUU no se retira de Afganistán, este texto fue publicado inicialmente en la Revista Sin Permiso, el 10 de junio de 2021. Disponible en: https://ctxt.es/es/20210601/Politica/36304/afganistan-invasion-eeuu-retirada-tropas-isis-guerra-noam-chomsky-vijay-prashad.htm
(3) Borón, Atilio, Kabul, game over, Publicado en Página 12, el 26 de agosto de 2021. Disponible en: https://www.pagina12.com.ar/361926-kabul-game-over