Caracas Ciudad Caribe | Cambios ambientales y la historia de Venezuela

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Un tema de preocupante actualidad que ha suscitado la atención de instituciones como la Organización de Naciones Unidas, es el de los cambios climáticos generados por la expansión del sistema capitalista, que amenazan con cambiar las bases de la vida humana en el planeta.

Los cambios climáticos como fenómenos naturales 

A partir del final de la última glaciación, hace unos 11.000 años, los hielos polares y los de los glaciares montañosos comenzaron a derretirse. Las aguas producidas se volcaron en los mares y océanos aumentando así su nivel y modificando la estructura de las regiones litorales. Los cambios de nivel del mar ocurrieron en diversos momentos, caracterizados por elevaciones y descensos cíclicos de dicho nivel.

El Impacto social de los cambios climáticos

Hace 7.000 o 6.000 años un importante sector de la sociedad humana habitaba las áreas litorales del planeta y vivía de la pesca y la recolección de conchas marinas, muy abundantes debido a los cambios en el nivel mar. La ubicación de sus campamentos, marcada por grandes amontonamientos de conchas marinas ha facilitado la identificación de las antiguas playas, cuyos vestigios hoy se encuentran localizados en diversos sectores del interior de los continentes.

La historia de las antiguas poblaciones humanas del litoral noreste de Venezuela estuvo también influida desde los primeros milenios de vida social organizada en nuestro territorio, por las profundas modificaciones ambientales que se produjeron en el planeta hacia finales del Pleistoceno.

El fin de la última glaciación, como hemos explicado, entre otros cambios, indujo el consiguiente aumento de la temperatura, la fusión de los hielos, la ocurrencia de intensos períodos pluviales en diversas áreas del planeta, como consecuencia de un aumento correlativo del nivel de la evaporación de las aguas de mar. En el caso de nuestro país, una de las incidencias más notables de aquellos cambios de nivel del mar, en la formación del territorio y de la población humana originaria venezolana, fue la formación del delta del Orinoco. La investigación de los sedimentos recientes provenientes del golfo de Paria, así como de la plataforma continental de la costa de la actual Guyana, indican que el nivel del mar comenzó a elevarse por encima de la misma durante el Pleistoceno Final, esto es, alrededor de 13.000-11.000 años antes del presente, alcanzando hacia 6.500 años a.p., la cota de 2 metros. Como consecuencia de este proceso transgresivo se formaron estuarios fósiles como el del Golfo de Paria y el del río San Juan.

Hacia 9.500 años a.p., habría comenzado la acción de la transgresión marina sobre el flanco norte del Golfo de Paria, la cual culminó en 8.000 años a.p., con la formación del delta del Orinoco, proceso que afectó toda la región litoral del noreste de Suramérica y del delta del Amazonas, así como todo el caribe oriental hasta la península de la Florida.

Las poblaciones humanas

En el poblamiento humano originario de la región guayanesa, sureste de Venezuela, intervinieron pueblos cazadores-recolectores de origen amazónico, que ocuparon las regiones del Orinoco medio, el bajo Orinoco y el medio y bajo Caroní, entre 12.000 y 9.000 años antes del presente. Dichos pueblos, debido a los cambios ocasionados en el nivel de las aguas de los ríos, por las fluctuaciones marinas de nivel, parecen haber migrado hacia la región litoral del noreste de Venezuela donde, como consecuencia de aquellos cambios, en muchas partes de la región costera del norte de Venezuela, Trinidad y el litoral de Guyana, Surinam, Guayana Francesa y el litoral del Brasil, se desarrollaron extensas formaciones de un ecosistema de manglar. Otros pueblos de la Formación Social Apropiadora (cazadores-recolectores de origen amazónico) ocuparon igualmente el Orinoco medio, el bajo Orinoco y el medio y bajo Caroní entre 12.000 y 9.000 años antes de presente, pueblos que parecen haber migrado hacia la región litoral del noreste. En dicho litoral se formaron importantes ecosistemas de manglar, particularmente de especies como Risophora mangle y Avicennia officinalis, que favorecieron la formación de áreas de desove para los peces y particularmente la proliferacion de bivalvos marinos como la Crasostrea, importantes bienes naturales que eran explotados conjuntamente con la pesca estuarina por las poblaciones de recolectores marinos que habitaban la región en la desembocadura de los ríos y alrededor de las lagunas litorales. La recolección de especies de bivalvos y moluscos, tales como la Ostrea rizophora y la Melongena melongena Linnée, conjuntamente con la captura de peces estuarinos, sirénidos y tiburones, la caza de especies de fauna terrestre y de avifauna, así como la posible recolección de raíces endémicas en la región, hizo del ecosistema de manglar un nicho de vida muy rico en fauna marina y terrestre y, en especies botánicas útiles, convirtiéndose aquellas formaciones de manglar en el hábitat de poblaciones humanas que progresivamente experimentaron un notable proceso de sedentarización.

Hacia el año 7.000 a.p., en la península que luego se transformaría en isla de Trinidad, antiguamente ligada al litoral venezolano, encontramos también la presencia de pueblos originarios que fabricaban instrumentos agrícolas en piedra pulida, similares a los que posteriormente aparecerían en el golfo de Paria hacia 4.600 años a.p. Podríamos decir que los orígenes del cultivo de plantas, particularmente la domesticación de la yuca (Manihot) está datada en esta región del noreste de Suramérica en 3.550+65 años antes del presente, en tanto que las primeras aldeas plenamente sedentarias ya existían en 4.600 años a.p., dando origen en el noreste de Venezuela a una región geohistórica dominada por pueblos de pescadores, recolectores y agricultores. La base económica socioproductiva de dichos pueblos, sustentada en la explotación del ecosistema de manglar, persistió en las sociedades originarias del siglo XVI y todavía existía en la sociedad criolla del litoral del oriente de Venezuela hasta mediados del siglo pasado.

En el estado Falcón, noroeste de Venezuela, los primeros colectivos sociales se hicieron presentes 15.000 años antes del presente, dando inicio a una región geohistórica de pueblos de cazadores, recolectores y pescadores. Se trataba de bandas de cazadores de la variada megafauna que existía en dicha región, particularmente mastodontes, estegomatodontes, megaterios, gliptodontes, camélidos, lobos, milodontes, mustélidos y otros, que ocuparon el territorio norte de dicho estado durante varios miles de años.

Los cambios del nivel del mar parecen haber afectado también el de los ríos que desaguaban en las aguas litorales, propiciando el desarrollo de formaciones vegetales en los valles fluviales que servían de sustento a la megafauna, así como de ecosistemas de manglar que deben haber cubierto extensas zonas costeras de los actuales estados Falcón y Yaracuy, cuya fauna era explotada por aquellos antiguos pueblos apropiadores. Una valva de ostrea fosilizada recolectada en el sitio El Pesquero, produjo una fecha de 28.250 + 920/1.020 años antes del presente, para el posible inicio de esta tradición de recolectores pescadores, la cual todavía existía para 3.550 años + 65 antes de ahora.

Mario Sanoja Obediente/Iraida Vargas
Cronistas de Caracas