Tres en 1 | Ángel Malavé: Sin poetas no habrá revolución posible

Roberto Malaver

0

Poeta. Con su libro Los ríos crecen en silencio ganó el Premio Municipal de Literatura en 2017. Su último poemario es Poemas en cuarentena, publicado en formato digital

—¿La poesía sirve para qué?

—Para nada y para todo. Toda la vida sin poesía sería una vida oscura, triste. Uno se pregunta ¿qué es la poesía? y cada quien la define de manera distinta. Para mí significa que es un hecho individual, que se convierte en colectivo en la medida de su disfrute. Cuando digo para nada y para todo se debe a que ciertamente con la poesía no se puede ir al mercado pero leerla o escribirla te convoca a la creatividad, al crecimiento espiritual, a la reflexión, elementos importantes para resolver lo del mercado. Isidoro Ducasse dice: “La poesía tiene que tener por fin la verdad práctica, la poesía enuncia las relaciones que existen entre los primeros principios y las verdades secundarias de la vida”. En ese sentido la poesía si sirve como cualquier otra manifestación u oficio que asuma el ser

—¿Tiene sentido ser poeta?

—Claro que sí. Citando nuevamente a Isidoro Ducasse: “Un poeta tiene que ser más útil que ningún otro ciudadano de su tribu”. Su obra constituye el código de los diplomáticos, de los legisladores, de los maestros de la juventud, de los políticos, los luchadores sociales; históricamente los ha conducido la poesía. Ese gran poeta y libertador que fue Simón Bolívar, en sus reflexiones en El delirio del Chimborazo (uno de los más bellos poemas escritos en prosa en nuestra lengua), describe de manera extraordinaria los acontecimientos ideológicos por los que pasó y las posibles soluciones de su proyecto independentista en lo social, político, la creación de la Gran Colombia. Nuestro Comandante Hugo Chávez retoma el espíritu libertario que expresa el Libertador en esa maravillosa obra. La razón y el sentimiento se suplen. Quien renuncie a estos términos se priva de la totalidad de apoyo que brinda la poesía. Estos ejemplos me llevan a reafirmar que sí tiene sentido ser poeta.

—¿Por qué será que la poesía venezolana no se ha destacado en el mundo?

—Que la poesía venezolana no se ha destacado en el mundo es relativo. José Antonio Sucre es un gran poeta universal. Su aporte a la poesía desde su búsqueda, manejo del lenguaje, el planteamiento estético e innovador, movió los cimientos de la poesía europea, norteamericana y latinoamericana. Ciertamente esa no es la totalidad de nuestra poesía. Tenemos grandes poetas que también son grandes desconocidos. En nuestras academias nos dan a conocer a los poetas extranjeros, a los movimientos nacidos en esos países, pero la poesía nuestra se ignora y… si tú no te respetas, nadie te va a respetar. La poesía venezolana carece de difusión, por lo que no se ha destacado en el mundo. ¿Producto de quién? De los que conducen los instrumentos para su difusión, llámese Ministerio de la Cultura, editoriales, universidades. Los mismos poetas son los que se convierten en élites individualistas. En definitiva, toda la maquinaria privada. Claro, hay otros elementos, lo estético. La poesía se relaciona con la libre condición creadora del espíritu, esta visión interior depende del mundo externo y de la cantidad de objetos producidos por el hombre, la naturaleza, sentimientos, códigos de signos que usaron otros poetas, pero nuestra poesía se limita a la imitación de los elementos de la naturaleza, al paisaje. En muchos casos carece de trascendencia, tenemos que ir más allá de esos lugares comunes, estamos obligados a superarlos para lograr la universalidad.

—¿El país necesita más poetas?

—Claro que sí. Hemos conversado un poco de las virtudes de la poesía y del ser poeta. Nuestro país esta enrumbado hacia la búsqueda de su plena independencia. Eso no se logra si no existen mujeres, hombres, jóvenes con sensibilidad, solidaridad, amor, odio, esperanza, sueños, luchadores, emprendedores, elementos que definen al poeta. Entiendo que este no es solo el que escribe versos. Un científico, el artista, un pescador, un campesino, un trabajador, un estudiante, dependiendo de cómo asuma, también son poetas. Estas mujeres y hombres necesitamos que nazcan y crezcan para lograr los objetivos. Claro cada generación plantea su búsqueda estética. La Venezuela de los 60, 70 y 80, producto de los acontecimientos en esos años del movimiento hippie, la guerra de Vietnam, Mayo Francés, la guerrilla venezolana contra el neoliberalismo, permitió que se gestara una poética socioconversacional, que diera respuesta a sus múltiples necesidades: caso Víctor Valera Mora, Alí Primera, William Osuna, grupos como el Techo de la Ballena, los grupo parroquiales crelit en Caricuao y muchísimos más. Hoy nos enfrentamos a otras realidades donde esta generación del siglo XXI anda en la búsqueda de su propia estética que represente sus tiempos. Se necesitan muchísimos más poetas, si no se quedan y no habrá revolución posible.

Escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie”, dijo Theodor Adorno. Sin embargo, los poetas siguieron haciendo poesía. ¿Por que?

—La poesía es una necesidad de su tiempo, cada generación tiene la necesidad de expresarse. Raiza Maritae decía: “La poesía es el fruto del contacto del espíritu con la realidad, inefable en sí misma y con su fuente”. Esta experiencia de lo que es la poesía, sus efectos en el poeta y su tiempo, cae como un baño refrescante y nos llena de energía hacia planteamientos estéticos y al concepto de belleza y lo que emana de la realidad. El cine, por ejemplo, ha hecho películas llenas de poesía en el contexto de la segunda guerra mundial como el caso de El pianista en la que el protagonista es “salvado” por un capitán alemán quien al escucharle interpretar una pieza de Chopin no solo no lo delata sino que le da abrigo y alimento. La música lo salva. Y es poesía: la música es el resultado de los sonidos y el silencio, la poesía es el resultado de las palabras. Pero las palabras tienen sonidos y silencios. La música tiene significado por sí misma, igual que las palabras. Otro caso que merece ser mencionado es el del psiquiatra Viktor Frankl, quien a partir de su experiencia en los campos Auschwitz define su propia teoría y método terapéutico: la logoterapia. Decía: “Qué bello podría ser el mundo”, después de perder a su esposa y sus padres en distintos campos de concentración del régimen nazi. Una de sus conclusiones: “Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: las últimas de las libertades humanas –la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias– para decidir su propio camino. En esta decisión está presente la poesía. La poesía busca la belleza, la crea en cualquiera de sus manifestaciones y circunstancias. Pensar, escribir poesía después de esas masacres, el horror que se suscitó en esos campos de concentración en Auschwitz. Millones de personas judías fueron torturadas, muertas, quemadas. El psicólogo y filósofo Adorno, que vivió y sintió este exterminio después de estos hechos. ¿Cómo se plantea la belleza? Es insólito pensarlo porque ante los hechos más horrorosos está presente la poesía para aliviarlo y darle sentido a lo que vendrá.
___________________

Retrato Hablado

“Soy una de las pocas personas decentes que me he encontrado en la vida”. Así, con esa ironía que le era característica, Francis Scott Fitzgerald decía cuando le preguntaban por la gente decente. Su vida fue una constante búsqueda de placer y pasión por la literatura. Escribió más de 150 cuentos, que fueron publicados en cuatro libros: Jovencitas y filósofos. Cuentos de la edad del jazz. Todos los hombres tristes. Toque de Diana. Pero fue con su novela El Gran Gastby, escrita en cinco meses y publicada en 1925, con la que alcanzó la fama mundial. Es su gran obra. Formó parte de la generación perdida en Estados Unidos y fue uno de los escritores más importantes del siglo XX. En su libro póstumo, El jactancioso, publicado en 1945, habla de su despeñadero, de su caída como escritor y como ciudadano. Allí comienza diciendo: “Toda vida es un proceso de demolición”. Sus otras dos grandes novelas fueron: Suave es la noche y El último magnate. Dicen que murió frente a su máquina de escribir, alcoholizado, el 21 de diciembre de 1940. Había nacido en Estados Unidos el 24 de septiembre de 1896.
___________________

El viernes de Lira