DATE CON LA CIENCIA | Respuesta inmune frente al virus

Nerliny Carucí y Guillermo Barreto

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Estudio revela que quienes han desarrollado una infección por SARS-CoV-2 previa a la vacunación podrían necesitar solo una dosis de la vacuna Sputnik V

“El primer amor pasó.
El segundo amor pasó.
El tercer amor pasó.
Pero el corazón continúa”.
Carlos Drummond de Andrade, en Consuelo en la playa

Un reciente estudio venezolano demuestra que personas previamente seropositivas por SARS-CoV-2 requerirían una sola dosis de la vacuna Sputnik V para desarrollar un buen título de anticuerpos. Dicho de otro modo: una sola dosis resultaría más que suficiente para tener una buena base de defensas contra el virus causante de la covid-19.

Usted se preguntará: ¿cuál es la razón? La respuesta es sencilla: cualquier persona que se ha recuperado de esta enfermedad desarrolla una memoria celular en el cuerpo y, frente a una nueva infección, vuelve activar el sistema inmune que ya reconoce el virus. Mientras mayor sea el nivel de infección, más larga va a ser la respuesta adaptativa o de memoria inmunitaria contra nuevas infecciones por el mencionado virus.

Los resultados que exponemos hoy emergen de una investigación sobre la respuesta de anticuerpos IgG a la vacuna Sputnik V, publicada en un artículo por la Revista Internacional de Enfermedades Infecciosas. El estudio fue realizado en personas voluntarias de Venezuela, médicos, enfermeras y personal administrativo del Hospital José María Vargas, en Caracas.

La evidencia científica revela que dos dosis de la vacuna Sputnik V desencadenaron una buena respuesta de anticuerpos en todos los individuos estudiados. Sin embargo, en las personas que eran seropositivas (infección previa) con el SARS-CoV-2, antes de la vacunación, la respuesta inmune no evidenció mayor diferencia de la ya adquirida. Esto significa que la primera dosis de la vacuna rusa Sputnik V es suficiente para estimular significativamente la respuesta inmune de individuos previamente infectados por el nuevo coronavirus.

Los investigadores explican que esta respuesta ocurre por la inmunidad natural y la inmunidad adquirida, desarrollada respectivamente por la infección y por la vacuna, un proceso que, hoy, otros investigadores denominan inmunidad híbrida. La inmunidad híbrida (infección previa por SARS-CoV-2 + vacuna) es más potente que la infección natural o la vacunación por separado. Un hallazgo que se ha encontrado no solo en nuestro país, sino también en otros países y con otras vacunas distintas a la Sputnik V. Este resultado es extraordinario, pero, además, adelantado a su tiempo, ya que otras publicaciones salieron en agosto, julio y en septiembre de este año; mientras que el colectivo de trabajo de Venezuela venía avanzando en este proyecto desde el año pasado en nuestro país.

Esta investigación avala la vacuna Sputnik V. En el texto publicado, el grupo de investigadores criollos insiste en que esta tecnología vacunal provoca una respuesta inmunitaria robusta frente al virus. La observación indica que los anticuerpos generados, luego de la colocación de la vacuna, son sumamente altos en la población estudiada en Caracas.

En este proyecto, participaron especialistas del Servicio Autónomo Instituto de Biomedicina de la Universidad Central de Venezuela y del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC); entre ellos destacan: Franklin Claro, Douglas Silva, Melissa Rodríguez, Rafael Rangel y Jacobus H. de Waard.

Este tipo de estudios sobre la respuesta inmunológica a la vacuna es clave para conocer la respuesta adaptativa a la infección por SARS-CoV-2 y por inmunización; es decir: para saber cuán intensa es esa respuesta y cuánto tiempo duraría dicha respuesta. Por ejemplo, en Estados Unidos y otros países del Norte global, se está recomendando una tercera dosis a la población como refuerzo, sobre todo en personas con problemas con inmunosupresión y en adultos mayores; pero, con estos resultados obtenidos, en las personas que poseen inmunidad híbrida (inmunización natural por infección previa por SARS-CoV-2 más inmunización activa por primera dosis de la vacuna del esquema de vacunación), solo sería necesaria la colocación de una sola dosis de refuerzo. La evidencia científica también sugiere que estas personas serán protegidas contra cualquiera de las variantes del virus que ahora circulan entre nosotros/as. Acaparar vacunas ya no solo es éticamente injustificable, científicamente tampoco es defendible.

En la actualidad, Venezuela realiza una investigación semejante a esta, con la vacuna Vero Cell, de Sinopharm; también, con la vacuna cubana Abdala. Es parte del seguimiento nacional a los procesos de vacunación para conocer la efectividad de las tecnologías aprobadas en el país. ¡Conocimientos construidos en Venezuela para el bienestar común!

Nerliny Carucí y Guillermo Barreto