Candilejas y aplausos | Watussi: Me enorgullecen la gente y la salsa de mi país

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Es el primer cantante venezolano en presentarse en el Madison Square Garden.

Es uno de los cantantes, compositores y arreglistas criollos más respetados en el mundo y con un sentimiento nacional bien arraigado y sentido.

Orlando Watussi reside en Milán, Italia, y es de estos grandes soneros bien parados, lleno de sencillez envidiable, que desde hace más de 40 años hasta ahora no deja de trabajar por la salsa; tanto así que estará en un documental que hablará acerca del género, realizará una gira por Suramérica y no dejará de pasar por Venezuela para mostrar y recibir el cariño de su su gente.

—¿Qué recuerdos tiene de su paso por Los Satélites y el grupo de Porfi Jiménez?
—Fueron las primeras orquestas con las que canté y trabajé. Con Los Satélites fue mi primera grabación de un LP. Con ellos viajé por primera vez fuera de Venezuela y tuve la inmensa fortuna de grabar el tema “Traicionera”, que fue tal vez el éxito más importante de la salsa venezolana en la década de los 70. Estuvo pegada en las principales ciudades de Estados Unidos, Puerto Rico, República Dominicana y fue el tema que llevó, por primera vez, una orquesta de salsa venezolana al Madison Square Garden, en Nueva York, que era la tarima más importante del mundo. Fuimos los primeros en cantar salsa ahí y yo el primer venezolano de salsa que tocó en esa tarima. Por eso a Los Satélites le debo tantísimo. Fue crucial e importante para mí.

Cuando regresé a Santo Domingo, ingresé a la orquesta del maestro Porfi Jiménez. Fue importantísimo para mí porque, además de compartir tarima con los mejores músicos de Venezuela, también tuve que aprender a ser más profesional de lo que ya era. Me enseñaron lo que es la disciplina. También grabé un LP con él y para mí fue un honor.

—Lo definen como irreverente y contestatario…
—No me considero ni irreverente ni contestatario sino que respeto a todos los que me rodean y por eso exijo el mismo respeto. Cuando me encuentro en una situación en la que tenga que decir lo que tengo que decir, delante de quien sea, simplemente lo digo. Lo importante es ser concreto en el contenido que uno exprese. Me tildan de esa manera porque trato de ser lo más claro cuando hablo. Lo que soy es claro, concreto.

—¿Cómo se siente cuando lo consideran como ícono de la salsa en Venezuela?
—Sinceramente me siento orgulloso, no solamente de ser venezolano sino de poder decir que creo haber representado a mi patria en los máximos niveles de la salsa a escala mundial. Por eso me enorgullece ser un ícono de la salsa venezolana. Me siento verdaderamente orgulloso de mi país, de su gente, de su música y sobre todo de su salsa.

—¿Qué músico merece su admiración?
—Sinceramente para mí sería imposible decirte uno entre tantos músicos buenos y bravos que admiro y respeto. Yo no creo en el mejor sino que existen los mejores. Los mejores son aquellos que han logrado combinar ser una gran persona y ser un excelente músico.

—Hay salsa brava, baúl, romántica, erótica… ¿Cómo la ve?
—La salsa es un género musical creado por fusiones de culturas. Para mí tiene mucho de donde viene el tambor, de África… Como ritmo tiene sus fundamentos y, por lo tanto, mientras esté bien interpretado, bien tocado y respetados los patrones rítmicos, no importa el estilo.

—¿La salsa nunca pasará de moda?
—La salsa no va a pasar de moda nunca mientras exista la cultura musical.

—Cuéntenos acerca del documental de salsa en el que participará
—Ese documental de la salsa es idea y producción de un gran talento del cine venezolano, hijo de Noel Márquez, un grandísimo amigo, compañero de cantos y labores. Es Benito Márquez, quien está radicado en California hace unos cuantos años y me propuso que lo ayudara en la producción de este documental. Vamos a comenzar su grabación este año en Nueva York. Allá nos vamos a poner en contacto con Eddie Palmieri, José Mangual, Jhonny Rodríguez y todos los que tengan que ver directamente con la salsa brava de Nueva York. De allí vamos a Puerto Rico con algunas de las grandes leyendas vivas de la salsa y también vamos a ir a Venezuela. Todo eso sin límite de tiempo. Será un trabajo hecho por venezolanos.

—También grabó el tema “La salsa de Venezuela”.
—“La salsa de Venezuela” es un temazo. Desde que lo escuché me gustó muchísimo y es producto de un excelente compositor puertorriqueño, Eduardo Sayas, productor del trabajo discográfico llamado “Huerto de soneros”. Él es amante de nuestra salsa venezolana y por eso hizo una combinación: los temas son de él y los músicos que grabaron son venezolanos. El arreglo es de Wilmer Herrera y la masterización se hizo en Puerto Rico con un sabor vivo y sabroso. Lo más importante es que es esa combinación boricua-venezolana con un tema que encierra el emblema de nuestra salsa. Eduardo escribió “La salsa de Venezuela” pensando como un venezolano. Se merece un aplauso.

—¿Qué otros proyectos tienes?
—Realizar ese documental junto con Benito. Después cumplir con varios países como Ecuador, Perú y visitar Colombia. Y antes de regresar a mi casa, en Milán, tengo que estar unos meses en mi amado país, Venezuela, y con mi gente en los pueblos de Aragua; Yaracuy, donde nací; Lara, donde viví; Maracaibo… No puedo dejar de visitar mis barrios caraqueños, de ver a mi gente de Pinto Salinas, 23 de Enero, El Valle, San José y La Pastora.

Rocío Cazal
rociocazal@gmail.com