MEMORIAS DE UN ESCUÁLIDO EN DECADENCIA | Demanda

Roberto Malaver

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¡A mí que me pongan donde haiga! Esa parece la consigna de todos nosotros que fuimos tan sinceros. Cómo será la vaina que ahora el poeta del verso largo y corto, López, demandó a Calderón Berti porque lo llamó ladrón, y la verdad es que tendrá que demandarnos a todo el mundo es ancho y ajeno porque todos también lo estamos llamando ladrón. Esa vaina que nos echó con Monómeros tiene nombre y apellido: Leopoldo López. Y así lo dijo Calderón de la barca, perdón Calderón Berti, que ahora no sabemos si Leopoldo lo va a demandar en España, donde es casi Rey, o en Venezuela donde es buscado como palito de romero para meterlo preso. Así que Calderón Berti no sabe en el calderón que se metió por denunciar ese robo descomunal y más allá de más nunca en Monómeros. “Todavía no me he recuperado del susto cuando vi a Manuel Rosales mandando en Monómeras y reclamando porque todavía no habían puesto de directivo a uno de sus amigos”. Así declaró Calderón después que se recuperó del susto y recibió la carta del interino donde le daban las gracias por los favores recibidos como embajador.

Y menos mal que se armó el peo con el hombre del Clap que secuestró Estados Unidos en Cabo Verde, esa es la verdad, a pesar de que uno es de oposición y tiene que decir lo contrario, y ojalá no nos pase como al compañero Chúo Torrealba, que dijo en tuiter que no sabía si el hombre del Clap era héroe o villano, y le cayeron encima y lo llamaron chavista y dale que el ciego tiene. Y también es verdad eso de que si uno apoya esa violación del derecho internacional por parte de nuestra patria, es decir de Estados Unidos, también estamos apoyando las vainas ilegales, así que no hablemos paja, si la salsa que es buena para el pavo también es buena para la gallina la jabada, la que puso el huevo en la quebrada, entonces tenemos que denunciar también al poeta López que nos dejó sin Monómeros y se robó hasta la cinta de la máquina de escribir que estaba en el museo de la empresa. Y seamos sinceros, en esa demanda del poeta López contra Calderón Berti, tenemos que apoyar a Calderón Berti, porque alguna vez tendremos que ser decentes y pensantes en serio.

Y el 28, el 28, el 28 de octubre arranca la campaña electoral que ya arrancó hace tiempo con los compañeros Manuel –Monómeros– Rosales y Henri –Cerveza– Falcón, que andan desesperados recorriendo callejones sin salida por todos sus estados de ánimo. En cambio los chavistas andan en una vaina con la que nos han jodído en otras elecciones, eso que llaman 1×10, como que nadie supiera que 1×10 es 10, eso no es ninguna ciencia, pero ellos le dan una importancia del carajo. Ya el dictador ha tenido una especie de taller electoral con los candidatos y jefes de campaña, y los ha invitado a ir casa por casa para buscar el voto, y la verdad es que salen con ventaja, porque los candidatos nuestros han sido impuestos por el dedo de la manito de la unidad, que como todos sabemos, ya esa mano se puso vieja, fañé y descangallada. Y los candidatos de la dictadura fueron elegidos por la gente.

El papá de Margot llegó gritando: “Carajo, pónganse de acuerdo, de la caravana de Uzcátegui me metí en la caravana de Ocariz, y saltaba de la una a la otra porque uno cumple con su vaina, pero no es posible, ninguno de los dos suma un candidato completo, porque los dos no valen medio güiriney”. Y pasó directo al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina gritó: “Te estafaron con los papeles de Mandinga, desgraciado”.

-Te puedes ir, adónde quieras, con quién tú quieras, te puedes ir.- me canta Margot.

Roberto Malaver