Cuentos para leer en la casa | El río

0

En el valle de Kadisha, donde fluye el majestuoso río, dos pequeñas corrientes se encontraron y conversaron.

Una corriente dijo:

—¿Cómo has llegado, amiga mía, y cómo ha sido tu camino?

Y la otra contestó:

—Mi camino fue de lo más embarazoso. La rueda del molino se había roto y el granjero que me conducía desde el cauce hasta sus plantas murió. Y hube de bajar forcejeando y filtrándome por la suciedad de aquellos que no hacen nada más que sentarse y cocer su pereza al sol. ¿Y cómo fue tu camino, hermana mía?

—Mi camino fue diferente –respondió la otra corriente–. Bajé de las colinas entre flores fragantes y tímidos sauces; hombres y mujeres bebían de mí con copas de plata y los niños remojaban sus piececitos rosados en mis orillas, y todo era risa alrededor de mí, y dulces canciones. ¡Qué pena que tu camino no haya sido feliz!

En ese momento el río habló con voz potente:

—Vengan, vengan, iremos hacia el mar. Vengan, vengan, pues en mí olvidarán sus caminos errantes, tristes o alegres. Vengan, vengan. Y ustedes y yo olvidaremos todo cuando hayamos alcanzado el corazón de nuestra madre, la mar.

El autor

De El Vagabundo (1932).

Gibrán Jalil Gibrán  (Líbano, 1883-1931). Poeta, filósofo y pintor. Conocido como “El Profeta de Oriente”. Su obra maestra es El profeta (1923), aunque también destacan: Espíritus rebeldes (1903), libro censurado en su país por revolucionario y pernicioso; Alas rotas (1912), texto autobiográfico; El loco (1918), obra influenciada por Nietzsche; Arena y espuma (1926); Jesús, el hijo del hombre (1928), título en el que setenta y siete personajes dan su opinión sobre Jesucristo, incluido el propio Gibrán.