Caracas Ciudad Caribe | Turismo y Ciudad Comunal

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Foto Archivo Javier Campos

La creación de ciudades comunales, como sería el caso de Caracas, objeto de la Ley Orgánica del mismo nombre, es uno de los temas más complejos e importantes del proyecto de construcción del socialismo bolivariano. Para el logro exitoso de tal objetivo, se requiere poder concretar la existencia de la memoria histórica urbana. Para lograrlo, es requisito ineludible investigar, conocer, difundir y preservar los bienes que conforman el patrimonio cultural ya sea arqueológico, histórico, urbanístico, artístico, artesanal mobiliario, etc., de la ciudad, lo cual es necesario para salvaguardar la herencia cultural que define la personalidad histórica del pueblo caraqueño, fundamento de su identidad cultural.

La preservación de dichos bienes patrimoniales debe ser realizada como parte de proyectos orientados a promover las acciones necesarias para el estudio, la protección y el uso social adecuado de los mismos. Esos proyectos deben estar vinculados con los campos de la educación, la ciencia y la cultura misma, para materializar la necesidad de conservar las bases históricas que fundamentan el proceso identitario del pueblo caraqueño. Para el logro de dicha meta es necesario diseñar proyectos que permitan, a la Oficina del Cronista de Caracas, en colaboración con Fundapatrimonio y el Instituto del Patrimonio Nacional y de la conservación y promoción de todos aquellos bienes muebles e inmuebles, tangibles o intangibles que conforman la herencia cultural caraqueña, la programación de investigaciones arqueológicas e históricas, la formación de recursos humanos y el desarrollo de las infraestructuras que permitan ejecutar los programas de investigación, conservación, catalogación e inventario de los bienes culturales.

Para la socialización de los resultados de tales programas es preciso compilar y hacer accesibles a todas las instituciones y personas que así lo requieran, como es el caso actual de la promoción del turismo cultural y ambiental, el acervo de referencias bibliográficas sobre el tema de la conservación de los bienes que constituyen el patrimonio cultural del pueblo caraqueño, para la formación adecuada de los promotores turísticos que tienen como tarea hacer conocer, amar y respetar la herencia cultural de la ciudad.

De acuerdo con el concepto de ciudad comunal que está desarrollando la Revolución Bolivariana, el turismo no debería ser solamente una estructura jerarquizada externa a las comunas y consejos comunales. Sería deseable que en cada consejo comunal existiese un comité de turismo que conservara y promoviera las tradiciones culturales sean éstas arqueológicas, históricas, ambientales, artesanales, mobiliarias, de vestidos, así como también los bienes intangibles que se relacionan con el patrimonio artístico y creativo (musical, danzas y bailes, tradiciones orales, etc.) que son referentes para que ocurran procesos de identificación regional o subregional de la comuna. Estos comités de turismo, podrían apoyarse en la creación de museos populares que recojan, protejan y estudien los bienes culturales y funcionen como centros de acogida y enseñanza a las personas que cultivan este tipo de turismo.

Praxis de la producción del espacio social caraqueño

La protección de los monumentos históricos y de los bienes culturales muebles asociados con los mismos, los cuales permiten documentar su relación con la vida cotidiana, doméstica y pública de la comunidad caraqueña está expresamente contenida, hasta ahora, en la Ley vigente sobre Patrimonio Cultural. De cierta manera, dicha ley, al igual que la de la Protección al Ambiente, acoge también disposiciones relativas a la protección del paisaje cultural o humanizado y los paisajes naturales que serán impactados por los proyectos de desarrollo socioeconómico de diversa magnitud y naturaleza.

La normativa de la ley de Patrimonio Cultural ha debido ser aplicada urgentemente al patrimonio de Caracas, una de las áreas urbanas del país que ha sufrido -y sufre- uno de los peores y más devastadores impactos sobre su patrimonio histórico monumental, producto de los proyectos de intervención urbana que, desde la década de los años 50 del siglo pasado hasta la actualidad, han destruido buena parte del paisaje histórico de la ciudad, reemplazando la trama urbana de las parroquias históricas caraqueñas por una caótica red de vías de comunicación y bloques de estructuras residenciales o de negocios que es -por lo general- de muy dudosa calidad estética y funcional.

Frente a la brutal arremetida de los planificadores y constructores urbanos, ninguna de las autoridades municipales de la ciudad de Caracas ha tenido, hasta el presente, una política definida en relación ni para la protección de los espacios públicos, ni la conservación y adecuada puesta en funcionamiento de los bienes culturales monumentales, referente de la vida cotidiana pública de la ciudad, y mucho menos de los bienes culturales muebles que testimonian de la historia de la vida cotidiana doméstica de las y los caraqueños. Con la creación de la Fundación para la Conservación del Patrimonio Cultural Municipal (Fundapatrimonio) y el Instituto del Patrimonio Cultural se dio en su momento un paso importante para conservar y promover el patrimonio histórico de la ciudad de Caracas, expresado en la planificación y ejecución de diversos proyectos de restauración integral patrimonial urbana. Para asegurar el éxito en esas tareas es necesario reflexionar sobre la elaboración de un proyecto de estructuras municipales que podría tener dos objetivos fundamentales: el primero, que abarcaría la totalidad del municipio, orientado a la definición de su estructura patrimonial cultural en relación a la trama urbana de la ciudad; el segundo, relativo a la definición de las iniciativas y tipos de intervenciones que serían permitidas dentro de la planificación urbana local, cuando ellas afectasen alguno de los recursos patrimoniales culturales que forman parte de la herencia histórica del municipio.

Mario Sanoja Obediente/Iraida Vargas
Cronistas de Caracas