AL DERECHO Y AL REVÉS | Políticos placebos

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Llamar un producto placebo viene de la ciencia médica y no debe per se considerarse peyorativo.

Para estar seguros que un medicamento funciona… simplemente a un grupo de voluntarios le administran la droga a ser probada… mientras en las mismas condiciones… a otro grupo se les aplica algo inocuo… pero se les dice que es el remedio milagroso cuya eficacia se está probando.

Es lógico encontrar que si la medicina funciona con el grupo de prueba… no lo haga con quienes recibieron el placebo.

Sin embargo… hay casos…, pocos, peros los hay…, en los que voluntarios medicados con un placebo –que pudiera ser azúcar– a causa de efectos sicológicos que bien conocen falsos magos y estafadores de feria… creen estar a salvo de infecciones, bichos y bacterias…, y se mantienen salvos… por un tiempo.

Esos casos en medicina experimental se denominan “efecto placebo” y la frase ha pasado de la salud… a la política. Donde sus efectos son dañinos, cuando menos.

En nuestro país, por ejemplo, desde finales del siglo anterior, las agrupaciones políticas que administraron por 40 años a Venezuela… se fueron degradando merced a sus errores… pero también a la acción del gran capital internacional y sus asociados criollos.

Y así desde los medios de comunicación…, especialmente las grandes televisoras que sustituyeron a la Iglesia católica como formadores de la presunta opinión pública… sin desdeñar la banca y los seguros…, bombardearon los viejos partidos que para entonces eran cascarones vacíos… y acabaron un sistema injusto y bobo… con la idea de instaurar otro peor…, parecido al feudalismo.

Ese bombardeo lo recibió el presidente Chávez, que como es sabido fue derrocado… por tres días.

En ese momento, hace dos décadas, comienzan a funcionar en nuestra política los placebos sustituyendo sin la menor formación o experiencia a los viejos bueyes del puntofijismo.

Ojo: El capital político de estos placebos se debe en gran parte a que medios e influenciadores que ahora han sustituido fablistanes envejecidos… los mencionan con sus babosadas… a toda hora… todos los días del año.

Esos políticos placebos… carentes de formación, salvo que se considere como tal aprender cual simios… a mover las manos frente a las cámaras… a chillar para que quien los escuche se enerve contra quien estos placebos señalan… y a mentir que junto a un ropaje a la moda, es el ingrediente principal del menjurje.

En esta elección, donde evidentemente ganó el gobierno…, perdieron los políticos placebos dondequiera los postuló la oposición… y triunfaron viejos remanentes del pasado que poco tienen que ofrecer…, salvo que no siendo de la generación placebo… pueden dedicarse a resolver este u otro problema…, en vez de estar pendientes de qué frase vacía, pero rimbombante pueden soltar hoy o mañana… ante medios o influenciadores con sitios impulsados por robots.

Obvio que esto no explica por qué la revolución pierde más de un millón de votos…, salvo que finalmente acepten que en ese polo también existen placebos… y traidores como quedó demostrado en la negociación a tres bandas que se dio en Miranda, Petare y Baruta… entre placebos del gobierno y de la oposición.

Termino: Viendo que, como era de esperar, no nos van a eliminar las sanciones y que ya la traición junto a guarimbas y payasas invasiones es una de las cartas marcadas que bajo manga tienen quienes anhelan tiempos pasados… para el país lamentablemente vienen tiempos más difíciles.

Hay una elección en 2024 cuyos resultados los pueden modificar con traiciones acordadas entre placebos. Y si el Presidente no se dedica a resolver problemas que no son imposibles… como el agua… la luz… y la gasolina… mal puede irnos en un futuro signado por la acción de placebos políticos.

Y muy mal cuando no hay gobierno… no hay oposición… y tampoco divisas.

Domingo Alberto Rangel