ARRIMANDO LA BRASA / Intercambio en compañía virtual

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Laura Antillano

Es válido, desde la tribuna de la letra escrita, el dar un espaldarazo de felicitación a medios que desde la pantalla del televisor, renuevan sus herramientas, para actualizar información y medios de llegar a una diversidad de público, más aglutinado ahora  por efecto de la pandemia que nos lleva a este enclaustramiento.

Estamos pensando en Telesur y en Vive Tv.

Dos emisoras que minuto a minuto afinan sus modos de seducir al espectador, y prueban la búsqueda de eficacia, en la determinación de contenidos que pueden resultar interesantes para distintas capas de televidentes, correspondientes a diversidad de edades e intereses.

Lo que les ha llevado a investigar y cambiar (sobre todo en el caso de Vive) hasta el diseño, el uso del color, la dinámica combinatoria de la programación y otros elementos, en la búsqueda  de conexión con un espectador que está  necesitado de saberse en complicidad con unos contenidos que despierten su curiosidad, y sobre todo estén sintonizados  con los índices de angustia  que produce el panorama  mundial, concentrado en el hecho indiscutible de que vivimos una tragedia que nos incluye a todos, sea lo que sea lo que pensemos, o el contexto en el que nos ubiquemos.

Franjas de información dirigidas a diversidad de públicos nos muestran los sucesos mundiales e invitan a percibir, participar y hasta opinar en diversidad de contextos, lo que ha dado a estos medios una participación de mayor acceso en los espacios que influyen en la formación de opinión e inclusive desde una visión pedagógica.

La apertura de una visión más internacional para el televidente  es  mucho mayor que antaño, y la diversidad de generadores de opinión es asombrosa.

Por ello también nos sorprende, y como punto aparte, el que exista a estas alturas quien dude de la existencia del virus del covic  y sus mutaciones o variables cada vez más letales, y que además piensen que es una mentira que alguien regó en el planeta, con el propósito de producir un caos….En fin.

De todo puede encontrarse en “las viñas del Señor”…..

Insistimos en que es el momento de afinamiento de las directrices pedagógicas, y  de las dos perspectivas en juego: la del maestro y la del alumno, en todos los territorios y encuentros, es el tiempo de crear y descubrir  todos en ese intercambio en el cual todos  participamos en  ambos roles. Y la obligación de crear desde una perspectiva hasta esencialmente lúdica tiene valor primordial.