Libros Libres | Desvelo y lucidez en Ennio Jiménez Emán

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Hoy me he encontrado al azar en una biblioteca en la ciudad de Barinas una obra de mi hermano Ennio y ha sido para mí una hermosa sorpresa. Abro el libro como si lo viera por primera vez, aunque participé en su edición, lo cual forma parte de la magia de los libros. Se trata de una colección de poemas suyos titulada Rito de desvelo (Imaginaria, 2010), al cual tenía tiempo sin leer: viéndolo ahora en perspectiva me he encontrado con un poeta de gran talante. Me solacé en sus versos hasta conmoverme e identificarme con la honda vox poética de Ennio hallando en cada uno de sus poemas parte de mí mismo, pues hemos sido inseparables por mucho tiempo a pesar de las distancias: desde la infancia y adolescencia, estudiamos ambos en la Universidad de Los Andes y después yo me fui a España y él volvió a Caracas a estudiar Letras en la UCV. Cuando regresé a Venezuela nos fuimos ambos al terruño de Yaracuy a compartir varios años labores literarias, editoriales y culturales; siempre nos mantuvimos unidos mediante un diálogo permanente (que Ennio denominó “Conversaciones milenarias”), pues abarca todos los temas posibles del cielo y del infierno; nuestra comunión intelectual se ha mantenido por encima de todo.

Sigo recorriendo las páginas de Rito de desvelo y encuentro en ellas a la niñez, la guitarra (la cual interpreta con maestría), el trago, el insomnio, la medusa, la campiña, el silencio, al mar y a nuestra entrañable hermana Inmaculada. A nuestra amada madre Narcisa. Un benigno estremecimiento me embarga, pues es la poesía destilando imágenes que alcanzan lo íntimo de mi ser. Gracias, hermano, por regalarme en esta tarde de diciembre estos versos en medio del maravillado azar de los días, en que una saudade me abraza y a la vez me redime de pestes y amenazas. “Trascribo furores /en borrosos papeles /rito de desvelo /noche sin edad/ corrigiendo vocablos/ en blancas hojas / formas del secreto / gramática de lo oscuro / que se desliza en la sangre / en el vitral de la mente / alquimia que aclara la savia del idioma /cópula en el altar del verbo/ letanía de palabras /en el cristal del tiempo / que ama nuestra sombra”. También suelen hallarse en estas páginas los debidos tributos a Beckett, Cioran, Wilde, Turner, Elías David Curiel, Baudelaire.

Huelga decir que además de poeta, músico y artista plástico de reconocida trayectoria, Ennio Jiménez Emán es uno de los ensayistas relevantes de Venezuela en el siglo XX; así lo testimonian sus libros Aracnè Cuatro ensayos literarios (1984), Notas apocalípticas. Temas contraculturales (1988), Las voces ocultas (1992) y Diario Nómada (2002) donde revela una singular lucidez para examinar la cultura de nuestro tiempo. Recientemente se ha editado en ediciones Fábula un ensayo sobre el influjo clásico en su padre Elisio Jiménez Sierra con el título Horacio y Virgilio: Fulgores grecolatinos (2021) y otro dedicado a mi obra narrativa, Suite fantástica (2019), en ambos realiza la debida valoración al linaje intelectual de su familia.

Gabriel Jiménez Emán