SOMOS LO QUE SOMOS | Chávez sigue vivo

Luis Zárraga

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A 30 años del 4 de febrero, Venezuela está de pie y por ahora se ha convertido en el para siempre y es que Hugo Chávez Frías sigue vivo como hito fundamental en el camino a la libertad plena.

La Asamblea Nacional (AN) aprobó un acuerdo en conmemoración del 30° Aniversario de la Rebelión de la Juventud Patriota Militar Bolivariana del 04 de febrero de 1992 y Día de la Dignidad Nacional.

En un encendido debate, el diputado Vielma Mora destacó que el 4 de febrero «fue un movimiento que se gestó para liberar al pueblo venezolano y que enarboló las banderas del bolivarianismo en el país».

Asimismo, el diputado Jesús Suárez Chourio indicó que: «Han transcurrido tres décadas del 4 de febrero, hecho histórico que partió la historia en dos y que generó una esperanza, el amanecer de una esperanza».

Del mismo modo, el parlamentario Diosdado Cabello aclaró  que los hechos ocurridos en 1992 no se trataban de un golpe de Estado, sino de una rebelión militar en Venezuela que se alzó contra el imperio norteamericano.

«Nosotros el 04 de febrero nos alzamos contra Estados Unidos y la dominación que tenía ese país», dijo Cabello.

Destacó: «Nosotros, los revolucionarios, los soldados patriotas, seguimos en contra del imperialismo y el neoliberalismo».

El acuerdo avala: 

  • Conmemorar el 30° aniversario de la rebelión del 4F bajo el liderazgo del Comandante Hugo Chávez como reconocimiento a la memoria histórica nacional y como un hito fundamental en el camino a la libertad plena.
  • Exhortar al Ejecutivo Nacional, a través del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, para la realización de actos culturales, conferencias científicas y cualquier tipo de evento que enaltezca y promueva la celebración del 4 de febrero de 1992.
  • Exhortar al Ejecutivo Nacional, a través de los Ministerios del Poder Popular de Educación y de Educación Universitaria, a celebrar y enaltecer, en cada uno de los espacios educativos del país, el 4F como parte del proceso histórico para alcanzar la libertad de Venezuela.

Cabello recordó que la gesta del 4F fue una rebelión popular contra el neoliberalismo, contra los gobiernos del pacto de Punto Fijo y contra el imperialismo norteamericano:

«No hay golpe de Estado en el mundo que no esté dirigido por EEUU», sentenció Cabello.

A juicio de Cabello, de no haber sido por ese alzamiento, hoy en Venezuela no existiría paz, «la historia no debe alterarse», llamando la atención a los parlamentarios de la oposición, y les reclamó que ellos no estarían en los cargos que hoy ocupan de no haber sido por el 4 de febrero, encabezado por el Comandante Supremo de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez.

El diputado Cabello destacó que los rebeldes que participaron en los eventos del 4F asumieron su responsabilidad y estuvieron presos mientras en la cámara del Senado, el puntofijismo pedía «muerte a los golpistas».

«Estuvimos presos, y en ninguna parte debatieron por nuestra libertad. No vi ninguna manifestación en la OEA por la libertad de los presos políticos en ese momento. Nos subestimaron. Creyeron que Chávez se alzaba porque tenía ansias de poder, y nos subestimaron estando presos. Salió Chávez de la cárcel y nos subestimaron».

Argumentó que en el 2002 la oposición apoyó el golpe de Estado contra Chávez, «no vi a ninguno desestimando el golpe en 2002; al contrario, aplaudieron cuando sacaron los cuadros de Bolívar y Chávez, cuando salieron de la AN. Esos que defienden «la democracia» tampoco salieron a protestar contra la autoproclamación de Guaidó.

En caso de haber cumplido la condena de 30 años a la que fueron sentenciados los militares rebeldes del 4F «un día como hoy saldríamos indoblegables y rebeldes contra el imperialismo, los EEUU y el neoliberalismo. Aquí la prueba, 30 años después, seguimos en contra del imperialismo y hemos dado muestras de ello».

Venezuela conmemora el próximo 4 de febrero el «Día de la Dignidad Nacional». La fecha es en recordatorio de la rebelión cívico-militar que en 1992 encabezó el entonces teniente coronel Chávez Frías y que se consideró un alzamiento de la voz del pueblo contra el neoliberalismo y el capitalismo.

La rebelión de 1992 enfrentó el sistema político destructor del presidente de derecha, Carlos Andrés Pérez.

Chávez asumió la responsabilidad de la rebelión, junto a un grupo de militares, y una vez aceptada su derrota temporal, se dirigió al país mediante la prensa local para manifestar que «Por ahora» los objetivos (de liberar al pueblo) no habían sido alcanzados.

Ese célebre «Por ahora» es hoy día una frase que se convirtió en la esperanza de un pueblo… Un pueblo que ahora dice «Comandante Chávez para siempre».

La madrugada del 4 de febrero de 1992 el país se levantó en medio de una rebelión de militares, quienes en su intento por dar un frenazo al colapso en el que las clases dominantes habían sumergido al país, revivieron la esperanza maltratada de un pueblo en su lucha por la emancipación y la construcción de una sociedad más justa.

Los uniformados se identificaron como el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200), movimiento político fundado a lo interno de las Fuerzas Armadas en 1983 bajo el pensamiento de Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora.

El asalto al palacio presidencial de Miraflores se inició a las 12 de la madrugada del 4 de febrero. Al mismo tiempo se asaltaron la residencia presidencial (La Casona), y otras importantes ciudades del país. Los enfrentamientos fueron intensos en algunos casos.

Frustrado el intento de toma de la ciudad capital, Caracas, los insurgentes se rindieron, luego que las guarniciones del interior del país fueran recuperadas por las fuerzas leales al Gobierno de entonces.

Chávez fue arrestado y privado de su libertad por fuerzas de seguridad. Su histórica alocución fue transmitida ante los medios de comunicación, en donde el Comandante asumió la responsabilidad del alzamiento, y ordenaba a los insurgentes que aún luchaban en Aragua y Valencia (al norte del país) que se rindieran para evitar mayores derramamientos de sangre, a la vez que pedía a sus partidarios deponer las armas.

A partir del 04 de febrero de 1992, la construcción de la nueva sociedad venezolana dejó de ser una utopía para convertirse en una necesidad posible, con sujetos y un liderazgo claro capaz de motorizar el proceso revolucionario. El 4 de febrero de 1992 representa el chispazo que fortaleció al pueblo y lo llevó en la lucha por el rescate de la dignidad nacional.

30 años después y pese a miles de intentos de desestabilización y sabotaje, se sigue construyendo la epopeya iniciada en aquellos días. En Venezuela son muchos los que opinan que los militares se han hecho pueblo; un pueblo que no renuncia a la determinación de ser libre con constancia y patriotismo.

 

Luis Zárraga