VOCES EDICIÓN ESPECIAL 11-A | Golpe de Estado a mis bolsillos

Armando José Sequera

0

En los últimos días de marzo de 2002 una editorial especializada en obras de divulgación para escolares aprobó una colección que le propuse, a la cual llamé Enciclopedia de secretos y curiosidades. Contendría informaciones poco conocidas que había coleccionado durante más de veinte años.

Constaba de doce volúmenes: Dinosaurios. Animales. Arqueas, bacterias, hongos y protistas. Plantas. Elementos y minerales. Cuerpo humano. Planeta Tierra. Sistema Solar. Historia. Inventos y creaciones. Ciencia. Idioma español.

Días después fui convocado a una reunión el doce de abril, para firmar el contrato respectivo y recibir un cheque de anticipo por derechos de autor, de cien mil bolívares, equivalentes entonces a cerca de 25.000 dólares.

Mientras me dirigía en metro a la sede de la editorial, en la urbanización Los Ruices, en Caracas, se produjo el golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez.

Cuando estaba llegando recibí una llamada en mi celular en la que el director de la editorial me comunicaba que, en vista de lo que estaba ocurriendo tendríamos que posponer no solo nuestra reunión sino la publicación de la colección.

Como el presidente por 46 horas, Pedro Carmona Estanga –presidente hasta ese momento de Fedecámaras, la institución que agrupa a los empresarios e industriales–, eliminó de un plumazo todos los poderes públicos, el editor decidió cerrar su empresa e irse del país, cosa que me comunicó a primera hora del día trece. Me dijo que si alguien, nada más al asumir la presidencia, generaba tan enorme caos, él no iba a esperar la que se venía.

—¡Ese hombre está loco! –me expuso horrorizado–. ¡No se da cuenta que al eliminar los cargos de todos los poderes, también elimina los del suministro de agua, electricidad, teléfonos y pare usted de contar! ¡Esto es el caos!

Nuestra reunión la había pautado para el 12 porque debía viajar a Tenerife el día 15 y, en efecto, en tal fecha se trasladó allá y no regresó.

Entretanto, al tercer día y como si resucitara de entre los muertos, Chávez fue restituido en la Presidencia de la República, rescatado por la propia gente que votó por él, algo inédito en la historia contemporánea.

Dos semanas más tarde, el editor me refirió que él había nacido allá y que, desde hacía algún tiempo planeaba abrir la editorial también en España.

Cuando le pregunté si publicaría mi colección en el futuro, su respuesta me hizo trastabillar:

—Me encantaría, pero primero debo asentarme aquí, empezar de nuevo. Quiero hacerlo, pero no creo que pueda antes de cuatro o cinco años.

Para mí fue un mazazo: ya yo había elaborado íntegramente los doce volúmenes.

Chávez recuperó lo que legítimamente era suyo, en tanto yo perdí la ocasión de, por primera vez, recibir un buen pago por mis libros de divulgación científica e histórica. Los sucesos del 12 de abril fueron contra él, pero el golpe de Estado se consumó –y de manera irreversible–, contra mis bolsillos.

Armando José Sequera