MICROMENTARIOS | Cuánto tiempo toma escribir un libro

Armando José Sequera

0

Una de las preguntas que más me hacen en las conferencias que dicto y los talleres que imparto es: ¿cuánto tiempo me toma hacer un libro?

En general, esto depende de la persona que escribe: hay quienes pasan uno o varios años. Otras son más rápidas y apenas emplean meses o semanas. La más prolífica fue la española Corín Tellado, que elaboraba una novela semanal y, a veces, dos.

En mi caso, me gusta ver la sorpresa en casi todos los rostros cuando respondo que tal tiempo oscila entre diez minutos y veintiún años. Los diez minutos corresponden al brevísimo lapso que me tomó escribir el cuento “Juan de Papel”, publicado por Santillana y destinado a niños de segundo y tercer grado. Los veintiún años los pasé escribiendo y corrigiendo las dieciséis versiones que hice de mi novela La comedia urbana, antes de entregarla, primero a la Editorial Comala, y luego a Monte Ávila Editores.

Esta respuesta, que lleva implícita la idea de que la elaboración de cada libro toma un tiempo diferente, requiere de mayor explicación. El lapso que dediquemos a hacer un libro depende de varios factores: del tema que abordemos, nuestra capacidad de investigación, nuestra disciplina laboral, la destreza de nuestra escritura, el ambiente en el cual trabajemos y nuestro estado de ánimo.

Si conocemos el tema, obviamente demoraremos menos en elaborar un libro que el que nos tomaría familiarizarnos primero con él, antes de acometerlo. Si estamos acostumbrados a investigar y buscar datos, está claro que nuestro tiempo de documentación e investigación será menor a si solo recientemente nos enfrentamos al tema seleccionado.

Para hacer un libro es indispensable someterse a una disciplina acorde a nuestra manera de ser. Debería ser monástica o militar, pero no todo el mundo está en capacidad de adoptar semejantes métodos. Lo mejor es adecuar la escritura a nuestro ritmo personal, para no generar anticuerpos contra la disciplina. Por otra parte, nuestra destreza al escribir influirá en el tiempo que dediquemos al libro.

Los dos últimos factores son, por lo general, los responsables de que muchas personas que se proponen elaborar un libro de memorias nunca lo terminen, ya que carecen tanto de la disciplina como de la pericia necesarias para el quehacer literario.

El ambiente en que desarrollemos tanto la investigación como la escritura incide más de lo que quisiéramos en el tiempo que nos toma elaborar un libro. Si es favorable a nuestro trabajo, lo reduce. Pero, si es adverso –ruidos, interrupciones u otra actividad paralela–, seguro que nos lo alarga en demasía.

Muchos escritores profesionales se aíslan mientras preparan alguna obra, bien durante semanas o meses. No atienden el teléfono, el correo electrónico o las invitaciones que reciben, hasta concluir su trabajo.

Por último, el tiempo de escritura de un libro depende también del estado de ánimo con que lo abordemos. Si sentimos la necesidad perentoria de hacerlo, con toda seguridad nuestro entusiasmo aligerará la faena.

Armando José Sequera