Convivir para vivir | El emprendedor con su talento produce y sale adelante

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Deleitan con sus platos de comida andina.

Para la UPF González-Caracas, el amor por el trabajo debe incentivarse desde el hogar. Consideran que el emprendimiento ayuda a mejorar ingresos y a pensar en grande

Presentamos a la Unidad Productiva Familiar (UPF) de los González-Caracas, del casco colonial central de Boconó (estado Trujillo). Estos esposos heredaron, por el fogón de sus ancestros, el arte de elaborar hallacas, pastelitos andinos y otras delicias de la región. Llevan toda una vida de tradición culinaria, con sus cuatro hijos y nietos. Enseñan de forma gratuita a niños y jóvenes de la comunidad, a los fines de apasionarlos con la comida criolla y que a su vez tengan iniciativa en el emprendimiento familiar. Nos reciben desde su localidad con las típicas carabinas (hallacas de caraota y picante), pastelitos y malteadas (bebida tradicional de la zona).

La juventud debe trabajar por sus sueños

El señor Félix González insta a la juventud venezolana a emplear la creatividad para abrirse a proyectos de emprendimiento, a prepararse y a trabajar por sus sueños “…deben proyectarse con una visión de futuro, que les permita trabajar por lo que quieren y lo que les guste.

Verán muchos obstáculos y no les será fácil, pero al ser perseverantes, valientes y positivos, trazan el camino que se proyectan. El que quiera salir adelante, lo hace. El que quiera dañarse, se daña”, sostiene.

El emprendimiento viene desde el hogar o un centro de formación

Sin duda alguna, la enseñanza es un don. Los esposos González-Caracas transmitieron a sus hijos y a sus nietos la elaboración de los platos típicos de la región (pastelitos, arepas de harina de trigo, chicha, hallacas, malteadas, hervidos) y se convirtieron en una UPF. “Para ser un emprendedor tienes que recibir una enseñanza, bien sea en el hogar o en un centro de formación. No permitas que te domine la flojera, el pesimismo, los pensamientos negativos o derrotistas. Se comienza desde cero para proyectarte y dar a conocer tu producto”, resalta la señora Omaira Caracas de González.

El amor y la alegría: sus principales ingredientes

Cada región le pone el sello del sabor a las comidas. Nuestros entrevistados confiesan que una buena comida es la que se hace con amor, con alegría y buena vibra: “Imagínate si preparamos el guiso para las hallacas o pastelitos, cargados de mal humor ¡La comida queda mal! El secreto de preparar los alimentos es a través del amor. Si enseñamos a nuestros niños a valorar el amor por los alimentos –como se los transmitimos en nuestros cursos–, agradecerán cómo se prepara una buena comida. La historia de la cocina familiar, es una hermosa herencia”, aseveran.

Su clientela

La clientela es variada: vecinos de la comunidad, trabajadores, estudiantes, el Mercado Municipal, la feligresía de la iglesia y turistas. Estos productos son recomendados por cada uno de ellos y crece la clientela. Asimismo, organizan la entrega de sus productos a los enfermos, personas en situación de calle y a madres solas sin recursos.

Una UPF sacada con esfuerzo propio

Esta Unidad Productiva Familiar nació con el esfuerzo propio de los González-Caracas. No han recibido ningún crédito bancario. Para ellos, la banca debe tener compromiso social para impulsar programas crediticios a favor del campesino y del pequeño productor, que también tiene derecho a salir adelante con un proyecto. “Aprende a emplear tus conocimientos y tu talento, para producir y salir adelante. El emprendedor es un luchador y un ejemplo a seguir”, es su lema.

Toda crisis y las dificultades nos fortalecen

Con las adversidades que le ha tocado vivir al pueblo venezolano, esta UPF plantea que toda dificultad nos ayuda a levantarnos y a fortalecernos. “Hay que ser perseverantes y seres de fe, al servicio de la patria. Tenemos que ayudar a nuestro pueblo y trabajar con tesón. Los esperamos en la Calle Colón, Casco Colonial Central de Boconó. Acá tienen unos servidores”, finalizan.

SIBONEY DEL REY | CIUDAD CCS