Batalla de Pichincha, triunfo de la unión latinoamericana

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Soldados de distintos países conformaron la coalición independentista.

Cuando los oficiales, suboficiales, y soldados participantes en la Batalla de Carabobo en 1821 culminaron la campaña independentista y resultaron victoriosos, pensaron que la guerra había terminado. Pero, para el Libertador Simón Bolívar solo era parte de una secuencia de logros que había que obtener para conquistar el objetivo final: la liberación total del continente suramericano del imperio español.

En consecuencia, se alista para emprender un nuevo propósito, marchar hacia el sur e independizar Quito (hoy Ecuador).

—¿Por qué Bolívar no se conformó con haber visto liberada a Venezuela, su patria, y prosiguió rumbo al sur?

—Desde antes de Carabobo, el Libertador tenía como proyecto conformar una gran nación: Colombia (más tarde denominada La Gran Colombia), y ello incluía las provincias de Guayaquil y Quito, que es lo que hoy se conoce como Ecuador. Desde el momento en que finaliza la campaña de Carabobo envía tropas y emisarios a Guayaquil al enterarse de que esta ciudad se ha declarado independiente. Es entonces cuando Bolívar apura las acciones para tratar de ganarla a su proyecto. Por otra parte, vale acotar que Quito era la región más importante en riquezas, abundancia de víveres y caballadas, entre otros recursos, de toda la serranía”. Así nos lo manifestó el profesor, investigador y comunicador historiográfico Ubaldo García, quien nos asiste con su valiosa cooperación en ocasión de conmemorarse el Bicentenario de la trascendental Batalla de Pichincha.

—¿Cuál es la importancia de la Batalla de Pichincha?

—En Pichincha se sella la liberación de Colombia la Grande. De hecho, cuando entra a Quito, Sucre dice: “Hemos terminado la guerra en Colombia”. Significando que con la entrega de los batallones de Aymerich –comandante de los realistas– y la caída de Pasto, estaba ya concluida la Independencia de este gran país, que fue el sueño de Miranda y más tarde el sueño de Bolívar. Además, surgía la figura de un joven general de 27 años, Antonio José de Sucre.

—¿Cuál fue la estrategia llevada a cabo en la Batalla?

—Fue planeada por Bolívar, atacando desde dos flancos a la vez, por eso aprovechó que Guayaquil declaró su independencia y envió allí una tropa liderada por Sucre para que convenciera a los habitantes de este puerto del Pacífico y al Cabildo a que se sumaran a su proyecto de La Gran Colombia, de tal manera que esa tropa pudiera atacar a Quito desde el Sur, mientras él –Bolívar– lo hacía desde el Norte (Pasto), para dividir las fuerzas contrarias, empleando así una maniobra de “diversión”; recordemos que ya le había dado resultado en Carabobo cuando se envió un ejército para que atacara Caracas.

Es importante señalar que Sucre cumple el sueño de unir los ejércitos de América cuando después de una petición al general José de San Martín, en Perú, al personal a su cargo formado por neogranadinos y llaneros venezolanos, más los guayaquileños y quiteños, le llegan los batallones Trujillo y Piura del Perú, así como también gran personal de veteranos argentinos y chilenos. Pero además ingleses, que luego de Boyacá se fueron al Sur. Adicionalmente alemanes e italianos que habían venido a tierra inca con el general argentino, formándose así una coalición cosmopolita.

Desarrollo de la batalla

—Sucre procura el combate a campo abierto, los realistas se rehúsan; están “parapeteados” (instalados). El cumanés elude la formación de los realistas y atraviesa el día 20 de mayo la colina de Puengasí, que divide el valle de los Chillos de la capital, es decir, rodea la ciudad por la izquierda. Durmieron en las faldas del Cotopaxi con mucho frío. Con muchos sacrificios, en caminos bastante duros avanzan en la última noche con lluvias sobre las faldas del Pichincha, tratando de ubicarse en el sur de la ciudad, teniendo ya a las ocho de la mañana posiciones definidas en las alturas del volcán, descansaron un poco y a las 9:00 am se inicia la batalla. Esta fue una maniobra bastante importante del joven Sucre como conductor de tropas que sorprende a los españoles, quienes tienen que reorganizar la resistencia, mover las tropas, etc., y eso a la larga, fue lo que dio el triunfo al Abel de América.

—¿Y el balance de bajas?

—Los resultados de la jornada fueron: la ocupación de Quito y una serie de fortines existentes en la ciudad; 1.200 soldados entre los que se encuentran 100 oficiales –no heridos– que fueron hechos prisioneros, 400 muertos y 200 heridos en las fuerzas del rey. En la parte de los independentistas: 200 muertos y 150 heridos.

—¿Cuáles fueron las consecuencias de haber ganado esta batalla?

—Por una parte se demuestra que hay reemplazo. Los hombres duros que iniciaron la guerra en Venezuela, los generales y coroneles, después de Carabobo se quedaron, no quisieron ir. El Libertador inicia la guerra en el Sur con una camada de jóvenes, entre ellos el más prominente, Antonio José de Sucre. Y por otra parte, se ve hecho realidad el sueño de Bolívar, la conformación de la Gran Colombia. Ya se tenía el mapa completo, desde el Esequibo, toda la fachada del Mar Caribe, el Istmo de Panamá, las costas del Océano Pacífico, hasta las confluencias del Río Macará, lo que hoy es la frontera entre Ecuador y Perú. Definitivamente era un gran país.

Finalmente, el investigador Ubaldo García indicó que la Campaña del Sur no ha sido contada en su dimensión real. “A 200 años de Pichincha debemos librar una batalla para que los venezolanos tengamos claro en la mente el trabajo y el sacrificio por parte nuestros abuelos y bisabuelos, por lo cual debemos levantar la bandera del orgullo venezolano.

CIUDAD CCS / FIDEL ANTILLANO