Migración venezolana (I) | Connacionales se la juegan rumbo a EEUU

0
Cruzando ríos, selva y montaña hacen lo posible por llegar al sur del Río Bravo.

Desde mediados de la década pasada, la ola de migrantes venezolanos fue in crescendo y, a diferencia de años anteriores, el número de compatriotas que salía de nuestras fronteras lo hizo impulsado por la situación financiera que estaba viviendo y por la propaganda de la derecha venezolana, que comenzó a insertar la idea que en el país no había futuro mientras estuviera en el poder la Revolución Bolivariana.

Y aunado a esto, estaban también las sanciones de Estados Unidos a Venezuela, que ya se venían aplicando, pero que desde el 2015 se incrementaron una vez que Obama declarara a Venezuela como una “amenaza inusual y extraordinaria”, lo que intensificó la crisis generada por la guerra económica, y el poder adquisitivo de la población en el país fue mermando casi hasta llegar a niveles por debajo de las fosas marinas más oscuras.

Según datos de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), cerca de unos 6 millones de venezolanas y venezolanos han salido del país en busca de nuevos horizontes y de hacer una nueva vida. En principio, muchos salieron a las naciones hermanas del sur del continente: Colombia, Perú, Chile, Ecuador, Argentina y Brasil, entre otros; estos fueron los principales destinos de la mayoría de las y los migrantes.

Sin embargo, pareciera que la situación vivida en algunas de estas naciones obligó a un buen grupo de connacionales a repensar su situación y han decidido buscar el sueño americano, transitando un camino tortuoso por Centroamérica y México para poder asir el tan cacareado “american dream”, a pesar de las dificultades que se les puedan presentar en el camino.

Un largo y tortuoso camino

Desde el año pasado se ha tenido conocimiento de grupos de venezolanas y venezolanos que forman parte de las caravanas de migrantes que deciden cruzar Centroamérica y México para llegar hasta EEUU; pero la situación no ha sido nada fácil, porque al llegar a la nación azteca son detenidos por las autoridades de migración.

La abogada y escritora, Ana Cristina Bracho, destacó que este año han sido noticia las caravanas de migrantes que recorren Centroamérica y dijo que estas se han intensificado desde la llegada de Joe Biden al poder en EEUU, que es un presidente menos negado a la migración que Donald Trump.

“Esto ha sido un movimiento continental, ya que también ha estado la región azotada por las consecuencias económicas y sociales de la pandemia, que significa una recesión económica regional, y casi todas las semanas hay noticias de estas caravanas y se afirma la presencia de venezolanos entre quienes la conforman, pero no tengo información de una caravana de puros venezolanos”, resaltó Bracho.

Es necesario manifestar que desde finales del 2021, un numeroso grupo de compatriotas, junto a ciudadanos haitianos, dominicanos, salvadoreños, hondureños, colombianos y peruanos, formaron parte de una de las muchas caravanas que llegan a México y tratan de cruzar esta nación norteamericana para arribar a EEUU.

Luis García, uno de los venezolanos que formaron parte de aquella caravana, aseguró a la agencia Reuters en noviembre del año pasado, que entre 600 y 900 compatriotas formaban parte de este grupo de un poco más de 3 mil personas que iba a intentar cruzar México, y destacó que a lo largo del trayecto desde Venezuela fueron víctimas de variados y atroces delitos, especialmente en la región de Darién, zona selvática de Panamá.

Buscando visa para un sueño

¿Con la mirada puesta en un futuro incierto?

Por su parte, la señora Daisy García, una venezolana que se unió a la caravana en la ciudad de Tapachula, manifestó que ella y su familia tenían intenciones de llegar hasta la nación del Tío Sam.

“Yo no me quiero quedar en México, queremos ir hasta EEUU, solamente les pedimos a las autoridades mexicanas que nos dejen pasar”, acotó García.

“Nadie sale de su país porque se quiera ir, pero hay días que se come una vez, otros ni siquiera eso, no hay medicamentos, no hay nada, nos estamos muriendo”, dijo.

Otra mujer venezolana, de 34 años, que no se identificó a la agencia Reuters, por su seguridad personal, narró que mientras transitaba por Darién fue violada y golpeada por un grupo de sujetos, pero decidió seguir adelante y dijo que le pidió a Dios que le diera mucha fuerza para continuar, pues debe ayudar a su mamá y a su pequeño hijo que están en Caracas.

Desde enero de este año, México está exigiendo a los nacidos en la tierra de Bolívar la visa para viajar a esta nación en calidad de visitantes. Cuando se ingresa al portal web de la embajada de este país en Venezuela, aparecen todos los pasos para obtener la visa mexicana.

Igual exigencia tienen las autoridades costarricenses y guatemaltecas, y en las páginas web de sus representaciones diplomáticas aparece de igual manera la información para recibir la visa.

Al respecto, Ana Cristina Bracho afirmó que la imposición de la visa por parte de estos países se aplicó con la intención de regular la entrada, tránsito y permamenencia de venezolanos en estos países.

“Recientemente fue noticia de cómo República Dominicana levantó la exigencia de visas, y esto forma parte del juego global de señalar a Venezuela como una amenaza a la seguridad del resto de las naciones; y en el caso de México, hay que recordar el proceso en el cual EEUU le delega parte de la responsabilidad de evitar que las personas se acerquen a la frontera estadounidense”, destacó.

Y continúa el Viacrucis

Luego de varios meses sin caravanas, estas fueron retomadas en abril. La primera fue disuelta el domingo 3, luego de que salió de Tapachula el viernes 1 de abril, tras acordar el Instituto Nacional de Migración (INM) agilizar los trámites migratorios de sus integrantes, unas 200 personas entre las que había venezolanos, colombianos, salvadoreños, cubanos y haitianos, quienes habían iniciado una huelga de hambre hasta que las autoridades dieran respuesta a sus requerimientos.

La huelga fue iniciada por cerca de unas 50 personas, quienes decidieron coserse la boca con hilo y aguja, entre ellos Edwing Camacho, venezolano que señaló que su intención no es buscar problemas ni generar violencia en México, sino que se le permita llegar a EEUU.

Mientras que el venezolano Matías González dejó claro que él no tiene planeado quedarse en el país norteamericano, pero sí pide que se le permita acceder a los documentos legales que autoricen su legalidad en México.

Luego de esta caravana, en abril se realizaron tres más, y en ellas también participaron algunos connacionales. La última de ellas fue el 25 de abril.

George Manríquez, migrante venezolano, explicó que decidieron salir caminando porque buscan en otra oficina migratoria las visas que le han negado en Tapachula.

“Solo queremos que nos den la visa, para poder seguir transitando por México y así poder llegar a Estados Unidos, que es el destino que muchos de nosotros tenemos fijado”, explicó Manríquez.

CIUDAD CCS / Juan Carlos Pérez Durán