VOZ INVITADA | ¡No a las corridas de toros!

Mauricio Sánchez

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Vemos con creciente preocupación en nuestro país que en al año en curso ya se han llevado a cabo varias fechas de lidia de toros como ha ocurrido en las Ferias del Sol de Mérida y en el marco de la Feria de San Sebastián, en el estado Táchira. Solo han pasado unos cuatro meses y para el día 18 de junio, se ha añadido un nuevo cartel de lidia en el pueblo de Carora, estado Lara, en donde al menos cuatro (4) toros serán sacrificados.
¿Estamos ante el resurgir de esta violenta práctica en Venezuela?

Desde hace años existe un rechazo mundial a las corridas de toros. Vemos cómo en países  donde aún se tiene esta práctica ya se están tomando medidas para terminar de acabar de una vez por todas con esta actividad violenta y medieval.  Incluso, nuestros vecinos colombianos –a pesar de contar con un gobierno ultraconservador– tienen un proyecto de ley que prohibiría definitivamente las corridas en ese país. En México están por abolir las corridas de toro en la ciudad capital e incluso en España, país que por excelencia la asume como “tradición”. Los movimientos de protección de animales han logrado importantes avances para que de una vez por todas las corridas sean cosa del pasado en ese país.

Ahora bien, si esta actividad está en franco proceso de extinción a escala mundial, ¿por qué regresa a Venezuela? ¿Quién o quiénes están promoviendo las corridas de toros en nuestro país? ¿A quiénes está beneficiando? Preocupa por demás que haya algunas voces en los gobiernos regionales que no se opongan a esta práctica e incluso le den carácter de “tradición venezolana” a un espectáculo traído por los conquistadores españoles.  Espectáculo que incluso la Unesco ha rechazado incluir como patrimonio inmaterial de la humanidad.

Por último, por allá por el año 2009 cuando los colectivos de artistas hicieron la toma de la plaza de Toros de Caracas, mejor conocida como Nuevo Circo, Hugo Chávez se pronunció en contra de las corridas de toros y cedió esos espacios para el uso del pueblo. Incluso, el fiscal general de la nación, Tarek William Saab, en enero de este año, habló sobre una iniciativa para promover una ley antitaurina en el país, hecho que muchos hemos aplaudido aunque hasta la fecha se desconozcan resultados tangibles sobre esta propuesta. Además, el propio fiscal ha impuesto medidas cautelares contra esta actividad, pero la misma no se ha detenido y sigue avanzando.

Demás está decir que la tauromaquia representa muerte, mutilación, violencia y sangre, solo para divertir a unos cuantos. Está más que demostrado el miedo y el horror que sufren estos pobres animales para regocijo de pocos y no vale la pena ahondar más en este asunto. ¿Vamos a permitir que se instaure nuevamente esta práctica vil y violenta en el país?

Mauricio Sánchez | diaz.mauricio@gmail.com