HORIZONTE DE SUCESOS | Cuerpo social II

Heathcliff Cedeño

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Desde el punto de vista metafórico, las ciudades no pueden verse de una forma muy distinta a los elementos que le dan vida y la sostienen, las personas. Cabe preguntarse si estas se parecen a sus habitantes o viceversa.

David Le Breton dice que el cuerpo es materia simbólica y un inagotable reservorio de imaginario social. Basta pasearse por la historia de la cultura venezolana para rastrear cómo fueron representados los personajes en la medida en que avanzaba el desarrollo de la ciudad.

Si tratamos de personificar esta ciudad, Caracas es un sujeto que tiene los años de su fundación, pero que siempre está en el mediodía de su historia, sin importar los achaque de la edad, la intemperie y sus tumores.

Pero esta comparación no se circunscribe sólo al hecho físico. Las ciudades también tienen ánimos que pueden desinflarse, también pueden sentir el júbilo de sus aniversarios. Y en esos ánimos colectivos nos dejamos arropar por la histeria colectiva u orgullo nacional.

Hace tiempo se dijo aquí que no es de extrañar que el espíritu de las ciudades tenga el ímpetu de sus próceres y personajes más representativos; en los que confluyó lo más significativo de su época. Por ejemplo, podríamos decir que Caracas tiene el ímpetu de Simón Bolívar y la fuerza de Guaicaipuro, pero eso sería un asunto de percepciones individuales.

Lo importante de todo esto es reconocer que las ciudades son tan humanas porque están pensadas y diseñadas por sus habitantes. Si asumimos esto entonces podríamos convocar el espíritu nacional o local para resolver los problemas comunes. ¿Es posible?

Pensar y diseñar otra cultura es una tarea por hacer, dice El Cayapo, un colectivo que lleva rato pensando otra forma de entender la realidad, desde abajo, con los pobres.Nadie dijo que era fácil, pero es necesario intentarlo.

Heathcliff Cedeño