En el Abasto Bellas Artes sí saben crecer

El café y el queso pa’ rallar de Bellas Artes se ha convertido en uno de los alimentos preferidos de las familias del...

Ni el dólar criminal ni las agresiones económicas que atraviesa el país pueden doblegar el espíritu de trabajo que con acciones expresan en lo cotidiano las caraqueñas y los caraqueños.

Víctor Manuel Becerra, socio de una cooperativa dentro del urbanismo, asegura que el camino no fue fácil, pero que tras años de trabajo y organización lograron bautizar el Abasto Bellas Artes, que ofrece al público productos de primera necesidad, variedad en quesos, embutidos, jugos y, próximamente, abrirán una panadería.

En este local atienden 144 familias del urbanismo, es decir, alrededor de 500 personas, más los transeúntes de la avenida Universidad, avenida México, el conjunto residencial de Parque Central y visitantes de los Museos de esta zona, ofreciéndoles frescura en sus productos.

Tienen a la venta diversos productos como queso duro, guayanés y merideño, además de embutidos y una que otra fruta.

Actualmente ofrecen a los consumidores aledaños café en granos en diversas presentaciones, desde 100 gramos hasta por kilos convirtiéndolo en el protagonista de las ventas.

Un equipo de cinco personas conforman esta cooperativa, todos vecinos del espacio habitacional, también cuentan con la colaboración de algunos residentes de este y de otros urbanismos cercanos.

Este socioproductivo ha nacido a través del esfuerzo conjunto de sus principales socios y en el transcurso de tres años ha experimentado varios cambios, debido a que el plan inicialmente era una frutería donde despachaban verduras, hortalizas y demás rubros. Pero dadas las altas temperaturas y la ubicación de la construcción, se les “quemaba” la mercancía en las paletas y cestos de madera, generando pérdidas. Luego de una reorganización y aprendizaje, se dedicaron enteramente a la charcutería, que se fusionará con una panadería para satisfacer las principales necesidades del sector.

La atención al público, una vez abierta las ventas de pan, variará desde las 7:00 am hasta las 9:00 pm, un horario extendido para que ningún usuario se quede con las manos vacías.

¿Qué se vende más? En la búsqueda de la economía caraqueña, el queso más despachado y vendido es el “de rallar” o queso duro, ya que se puede utilizar e integrar a la gastronomía venezolana. Otro rubro ofrecido que rompe récord de ventas es el Café Bellas Artes, dado que los compradores aseguran es 100% puro, bueno y rendidor, además de ser el más económico de la localidad.

El encargado aseveró que este producto lo traen desde el estado Trujillo, región que cuida la calidad del café venezolano, y que una vez preparada la cosecha para su distribución, preparan la mecánica de transporte con gente de confianza, evitando transacciones con intermediarios que afecten la calidad del producto y eleven el costo de venta, que terminan perjudicando la economía del consumidor.

Preocupación colectiva

Ante los precios de agravio al pueblo, Becerra ha aceptado recibir carnes blancas como el pollo y carnes de res para venderlas a un precio justo y acordado, garantizando a las familias caraqueñas estos importantes alimentos.

Pero los trabajadores del abasto Bellas Artes aseguran que la guerra económica ha manipulado la mentalidad de sus antiguos distribuidores y han tenido que luchar contra los precios especulativos que les imponen, por lo que se han visto un tanto limitados en cuanto a las ventas, más esto no los detiene.

___________

Próximamente pan con café

El Abasto Bellas Artes, a finales del mes de febrero, se remodelará y se inaugurará la Panadería bajo el mismo nombre. Luego de cuatro meses de preparación, los trabajadores esperan la pronta visita de Sunagro (Superintendencia Nacional de Gestión Agroalimentaria), a fin de ser surtidos con materia prima necesaria para la elaboración del pan, como la harina, levadura y azúcar.

El local ya está acondicionado para el trabajo panadero, pues cuenta con las máquinas necesarias, moldeadora, amasadora, bandejas y hornos para comenzar a producir.

La meta es abastecer en mayor cantidad a todo aquel que se acerque a la charcutería-panadería.

También cuentan con neveras para la venta de jugos, lácteos y refrescos, tanto para consumir dentro del local como para llevar por litros al hogar.

El equipo del Abasto Bellas Artes busca conectar el armonioso trabajo de la panadería con la venta de café al público, como venían haciendo anteriormente, pero esta vez coladito y caliente para acompañar sus delicateses.

NATASHA MARTÍNEZ/CIUDAD CCS
FOTOS JAVIER CAMPOS

Únase a la conversación