Abril de 2002 se hizo vigente a través de historias y vivencias

Escuela de Comunicación Popular CCS Yanira Albornoz organizó foro en Las Gradillas

El golpe de Estado ocurrido entre los días 11 al 13 de abril de 2002, se puede contar como uno de los hechos políticos más condenables de la historia contemporánea de Venezuela. A propósito de cumplirse 17 años de aquellos acontecimientos, siguen apareciendo historias de vida, de pueblo que emocionan a cualquiera hasta arrancarle las lágrimas, tal como si, después de todos los años transcurridos, alguien siguiera escribiendo un libro que aún no llega a su final.

Así es como seguimos conociéndonos a través de los distintos relatos, historias y vivencias, los cuales dieron pie al conversatorio “Todo 11 tiene su 13 y seguimos contándolo”, que se llevó a cabo en la sede del diario Ciudad CCS, en la esquina Las Gradillas, ayer 11 de abril, y que fue auspiciado por la Escuela de Comunicación Popular Yanira Albornoz.

El garitero de La Pastora, Gustavo Borges; el periodista internacional Rolando Segura; y el ciberactivista Alexis Anteliz, junto a la directora del diario, Mercedes Chacín, fueron los encargados de llevar las riendas en el diálogo entre todos los que vivieron en carne propia aquellos aciagos días que marcaron la historia contemporánea de nuestro país.

El investigador, comunicador y hacktivista del software libre Alexis Anteliz, aseguró que desde esos días de abril, el pueblo venezolano aprendió a informar y a comunicar desde sus propias fuentes: “Nos convertimos en un pueblo comunicador”, aseguró.

La conversa

En Venezuela fueron los medios de comunicación los que se encargaron de generar todas las noticias y hechos distorsionados que salieron en pantalla, dijo Anteliz. El investigador resaltó que desde entonces en Venezuela se ha reaccionado a los blackouts informativos de los medios tradicionales desde las redes sociales, buscando de esta manera diferentes vías de comunicación.

Gustavo Borges, por su parte, señaló que formó parte activa en aquellos días de incertidumbre y valentía. Contó varias anécdotas, las cuales se ha encargado de escribir, “porque valen la pena leer y que otros los sepan”. Reveló que se tratan de relatos del barrio, de partidas de dominó y de la gente de a pie, “a quienes nunca les falta un cuento”.

El relato con el que Borges abrió su participación en el conversatorio fue el de un muchacho (él mismo) que bajaba del barrio y se encontró con unos malandros que le estaban robando el celular a una chica, a quienes enfrentó en un alarde de valentía.

“El 11 de abril me desvié de mi camino a Miraflores y traté de ayudar a la chica. Los malandros me golpearon y me devolví a mi casa todo moreteado. Cuando mi mamá me vio, me dijo: ‘¡Viste, mijito,que no ibas a poder con esos escuálidos!’ Hasta el sol de hoy no le he podido decir a mi mamá que pasó realmente ese día”.

Estos relatos son experiencias que valen la pena contar, para que la gente se entere de que cada uno de nosotros tiene historias diferentes que seguir contando de todo lo que pasó durante aquellos nefastos días.

Telesur nació de una necesidad

Entre tanto, el periodista cubano Rolando Segura, quien cuenta con una vasta experiencia en situaciones de conflicto y actualmente es ancla del canal multiestatal de noticias Telesur, medio que fue creado a raíz de todo lo que pasó durante el golpe de Estado de 2002, aseguró que esos días en Cuba no se sabía qué estaba pasando en nuestro país y se tenía la necesidad de informar a la población.

“Desde el programa Mesa Redonda, transmitido por la televisión cubana, obtuvimos un contacto con una de las hijas del Comandante, quien en vivo aseguró que él (Chávez) no había renunciado a la Presidencia de Venezuela”, rememoró.

Se tuvo la inmensa necesidad de crear un canal informativo que reflejara la inmediatez de los acontecimientos. El comunicador sentenció que “la mentira está mucho mejor organizada que la verdad”.

Voces del pueblo

María González
Habitante de Maracaibo

Los días de abril para mí son inolvidables. Fuimos golpeados muy fuerte y sentí como si nos habían quitado la esperanza. Pero con esa sensación también llegó el clamor colectivo que nos hizo encontrarnos con algo único: el amor a Chávez.

Aura Pacheco
Vecina de San Agustín

Salí a trabajar ese 11 de abril sin saber qué pasaba. Lo único que se veía eran grafitis en las paredes que decían: “Se fue, se fue, se fue” y no sabía qué era lo que estaba por venir. En Maracay viví el rescate del comandante, pasamos del dolor a la fortaleza.

Ramona Dugarte
Moradora de Caricuao

El 11 salí a la calle con mis hijos. Necesitaba saber qué era lo que estaba pasando, (ya que) nadie nos daba ninguna información. Lo único que sabíamos era que estaban matando a los nuestros. Pero el 13 salimos y juntos rescatamos a Chávez.

SAIRUBY ALAYÓN /CIUDAD CCS

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