Anabel Díaz Aché: “La Revolución Bolivariana reposa sobre los hombros de la mujer”

Sin ánimos de radicalismo dice que son capaces de asumir varias tareas en paralelo con éxito

Soy magallanera porque nací en Los Magallanes de Catia, pese a criarme en El Valle”. Así tan precisa y oportuna, con lenguaje beisbolístico, se presenta Anabel Díaz Aché, mujer de cordial trato y preñada siempre de una formación académica y política envidiable. No en vano maneja actualmente la Dirección de Gestión Social y Política de la Alcaldía de Caracas, que funciona en el edificio anexo del Concejo Municipal de la capital.

Se describe además como una luchadora incansable de los derechos estudiantiles, de los niños y niñas y de las mujeres. Su trayectoria profesional avala y certifica varios años de trabajo y entrega en esta materia que le ha dejado grandes experiencias y enseñanzas de vida.

Justamente sobre el punto de las féminas, como buena activista, considera que hay tareas pendientes en nuestra sociedad para que se logre la equidad de género, principalmente cuando se refiere a valorarles u otorgarles responsabilidades de alto nivel, a pesar de que ella ha ocupado varias.

—¿Cree usted entonces que falta mucho por hacer para que exista ese equilibrio que incluso dentro de la Revolución Bolivariana se ha intentado conquistar o impulsar?

—No hay duda que en Venezuela la Revolución Bolivariana reposa sobre los hombros de sus mujeres, sobre todo en aquellas que están en las comunidades. Eso se aprecia dentro de las misiones, en los consejos comunales la responsabilidad recae sobre ellas. Es decir, la mujer desde hace varios años ha ocupado un papel de vanguardia que no se le ha reconocido, sobre todo en lo que respecta a su liderazgo en algunas áreas y eso ha sucedido por razones históricas, sociales y de exclusión a las que hemos sido sometidas. Lamentablemente todavía nosotras no tenemos la posibilidad de tener igualdad con los hombres y eso es desde que incluso estamos dentro del hogar donde somos a veces víctimas de distintos tipos de violencia.

—Sobre este último particular, usted ha tenido la oportunidad de trabajar en el rescate de niños, niñas y adultos que están en condición de calle o vulnerables a distintos flagelos, ¿cómo asumió esa importante tarea?

—Antes de la llegada del Comandante Hugo Chávez, Venezuela era uno de los países con mayor desigualdad social. Pero ya con él en el poder, fui llamada a asumir algunas instancias del Gobierno. Luego de que la compañera Erika Farías pasa a ocupar el Ministerio de las Comunas, ella me llama para que la apoye en el Instituto Consejo Nacional de Derechos del Niño, Niñas y Adolescentes (Idena). Desde allí se diseñaron programas para apoyar a los más pequeños en situación de vulnerabilidad y en la generación de espacios para que los niños y niñas recibieran el apoyo que quizás sus padres, por muchas razones, no podían darles. Con esto, evitábamos que pudieran ser captados por el narcotráfico, principalmente.

Posteriormente, pasé a tener la dirección de la Misión Negra Hipólita, siendo ésta una de las responsabilidades más duras que me ha tocado cumplir, yo no la quería asumir por desconocimiento, claro está, pero le dimos una vuelta al proyecto que ya existía. Solicitamos el apoyo de la Guardia Nacional para combatir el micro tráfico en Caracas, que tenía inmerso a jóvenes y adultos adictos que ya no los llevábamos a espacios como hospitales, sino que les brindábamos un proceso de formación, educativo, médico, terapéutico y psicológico para reinsertarlos en sus familias.

—El cargo que ejerce actualmente le permite tener además una visión más clara de la coyuntura social, política y económica que viven hoy los venezolanos, ¿cuál es su análisis al respecto?

—Desde el propio año 1998 estamos enfrentando una guerra. Nosotros no pensábamos que las grandes élites de este país dejarían que Hugo Chávez llegara al poder político, que no significa tener el poder económico. Entonces en este momento estamos pasando por esa contradicción, no obstante, gracias al Comandante se pudo pacificar al país que estaba a las puertas de una guerra civil. Él logró desactivar una bomba que estaba a punto de explotar, pero que aún se mantiene ahí. Ya hemos estado en situaciones como la de ahora donde existía descontento popular que se apaciguó con procesos electorales, pero finalmente se trata de la continuidad de un guerra total donde las bajas a veces las vemos en el aeropuerto cuando se van del país, pero hay que entender que esto es por el ataque de Estados Unidos y sus aliados, quienes nos declararon una amenaza inusual no porque representemos peligro, sino porque ellos dejaron de llevarse nuestras riquezas.

—¿Desde su despacho qué planes y proyectos se tienen en marcha o se van a ejecutar para orientar sobre este álgido punto?

—Estamos llevando un plan de formación socio-político a activadores del Poder Popular, para que tengan claridad y puedan tener coherencia en el trabajo que realizan a diario. Impartimos cátedras libres, realizamos foros, seminarios abiertos al público en con todo el tema nacional e internacional. Damos charlas sobre las medidas económicas del presidente Nicolás Maduro, hacemos conversatorios con los trabajadores, entre otros.

—Finalmente, ¿qué mensaje reflexivo le envía al soberano?

—La Guerra Económica la vamos a derrotar calle a calle, casa a casa. Tenemos que combatir el bachaquerismo. La hiperinflación nos tiene contra la pared, pero si tenemos conciencia del poder sobre lo que consumimos podemos organizarnos mejor y revertir esa realidad y no dejarlo todo en manos de Nicolás Maduro que bastante tiene peleando con el imperialismo y los poderes fácticos. Hay que seguir unidos.
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*Biografía Mínima

Anabel Díaz Aché es una caraqueña que integra una familia de cuatro hermanos. Su madre es una docente jubilada y su padre un militante de izquierda que además hizo vida como guerrillero en los años 70 y luego como integrante del Partido Comunista de Venezuela. Es egresada de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Instituto Pedagógico de Caracas, como profesora en la especialidad de Ciencias Sociales, mención Geografía e Historia. Dentro de su trayectoria profesional ha logrado desempeñarse también en el Ministerio para el Despacho de la Presidencia, Ministerio para la Agricultura Urbana, Ministerio de Educación, Unearte, Venezolana de Teleféricos, Fundacomunal, Gobierno del Distrito Capital, Telesur, Hidroven y la UBV.

TEXTO HAROLD URRIETA | FOTOS YRLEANA GÓMEZ

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