Campeones de Venezuela | Alex González marcó el infield de los melenudos

El aragüeño finalizó su carrera como siempre lo soñó: jugando, ante su afición y frente a su familia

Venezuela es conocida también por ser cuna de buenos infielders, principalmente campocortos.

Alfonso “Chico” Carrasquel, Luis Aparicio (único Salón de la Fama criollo en las mayores), David Concepción y Omar Vizquel siempre serán los referentes de la posición en el país. No obstante, conforme han pasado los años, otros nombres han dejado su huella alrededor del segundo cojín.

Nunca fue un Guante de Oro (deuda que deja sin cumplir), pero sí muy seguro y hasta brillante, en algunos casos, cuando le tocó recoger un rolling o realizar una asistencia. Hablamos de Alex González, eterno capitán de los Leones del Caracas que el 13 de diciembre de 2018 se retiró oficialmente, como jugador activo de la pelota, dejando el número 16 como su carta de presentación.

Justamente esa cifra fue la misma cantidad de temporadas que vistió la camiseta de los melenudos, entregándose al máximo, pues siempre fue un gran competidor y líder en el terreno. Su sapiencia y profesionalismo marcaron una carrera fructífera en la cual se ganó, indudablemente, el cariño de los fanáticos, quienes jamás olvidarán su calidad en el campo y, desde luego, su compromiso con la divisa.

El aragüeño insistió este año en tener una despedida jugando y lo consiguió, pues atravesó en los últimos meses una lesión en su espalda que lo marginó del diamante, aunque nunca le mermó las ganas de lucir, al menos en un choque más (pudo disputar dos), su uniforme caraquista y ante la afición que siempre le aplaudió y ovacionó. En su última presentación (ante Águilas del Zulia) no fue la excepción. Dijo adiós desde la grama corta, ligando un infieldhit como primer bate, y participando en un dobleplay.

No hay duda que sus credenciales defensivas siempre le identificarán, como torpedero obtuvo respeto. En la liga venezolana dejó números sólidos: .270 de promedio, con 372 inatrapables, 74 dobles, 13 triples, 38 estacazos de vuelta entera, 191 fletadas, 212 anotadas y tomó 1.376 turnos en 403 desafíos en campañas regulares. Actuó en 10 postemporadas en las cuales pudo acumular average de .267.

Saboreó las mieles del triunfo

Con Leones tuvo la fortuna de ser campeón en el torneo 2005-2006 y posteriormente en la Serie del Caribe siguiente celebrada en Maracay y Valencia. Aún en la memoria y retina de los venezolanos amantes del beisbol, sigue viva aquella jugada curiosa en la que un jardinero de República Dominicana no pudo fildear un elevado de Henry Blanco, que permitió la anotación de González para el emocionante título de nuestro país.

En florida será recordado

González hizo su estreno en Grandes Ligas en 1998, con apenas 21 años, y con la organización que más años jugó (ocho temporadas) Marlins de Florida, ahora de Miami. Con ese equipo, junto a sus compatriotas Ugueth Urbina y Miguel Cabrera, logró conquistar un anillo de Serie Mundial en 2003 cuando su conjunto pudo dejar en el camino a los Yanquis de Nueva York.

Alex fue determinante en el cuarto compromiso de aquella confrontación al ligar cuadrangular para dejar en el terreno a los mulos del Bronx. Este sería, quizás, uno de los batazos más memorables de su trayectoria como jugador y, claro está, en la historia de los Clásicos de Otoño.

“Tuve la oportunidad de ser campeón en el Caribe, y en la Serie Mundial. Hay muchos peloteros que nunca lograron eso. Es algo que queda enmarcado en tu carrera. En todos estos años siempre estuve agradecido por lo que he vivido, tanto aquí como en Estados Unidos”, enfatizó en una entrevista publicada en el portal web de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP).

En la gran carpa también estuvo jugado por 16 años y además militó con Medias Rojas de Boston, Rojos de Cincinnati, Azulejos de Toronto, Bravos de Atlanta, Cerveceros de Milwaukee y Tigres de Detroit. Durante su estadía con dichas organizaciones conectó al bate para .245, con 1.418 hits, 332 dobles, 31 triples y 157 jonrones, 690 impulsadas y 667 anotadas. Participó en el Juego de Estrellas de 1999. Su versatilidad en el terreno le permitió siempre tener la oportunidad de mantenerse arriba (Grandes Ligas).

HAROLD URRIETA/CIUDAD CCS

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