“Canto los temas de Héctor, pero no soy ningún imitador”

Félix Hernández lucha a brazo partido por lograr su espacio en la salsa

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Las estrellas viven rodeadas de luceros; en el mundo de la música podemos llamarlos fanáticos. Gente que aspira el simple contacto con el ídolo para “tener algo que contarle a los nietos”.

Félix Eduardo Hernández no pudo conocer a su ídolo. Comenzó a seguirlo un tanto tarde; aún se arrepiente de no haber incursionado en la salsa mucho antes.

“Imagínate, me habría gustado conocer personalmente a Héctor Lavoe. Todo el mundo sabe que le sigo; que fue y es mi inspiración.

—¿Por qué Héctor y no Watussi, Oscar D’León y otro del patio?

—Admiro y respeto a esas estrellas; tienen una gran trayectoria y disfruto de su trabajo, pero quedé enganchado con Héctor, cuando lo escuché por vez primera.

—¿Recuerdas el LP?

—¡Claro!, fue “La Voz”. Eso ocurrió con el auge de la salsa. Un amigo de nombre Carlos

Arrechedera me regaló varios discos del género y allí venía esa producción de “El Cantante de los cantantes”, Año 1975. Ya te digo, quedé enganchado. Fíjate que yo no había escuchado los discos anteriores, los que hizo con Willie Colón; luego de ese encuentro comencé a comprar todo lo que había grabado, a coleccionar sus videos, etc.

—¿Y cuándo comienzas a cantar salsa?

—Otro amigo, de nombre Luis Eloy Barrios, fue quien me metió en todo este lío; también la gente de la banda Ensamble Acuario, que dirigía el maestro Jaime Chávez; era una agrupación que funcionaba en Catia la Mar. Con ellos estuve cantando cerca de un año. Eso fue en 1997.

—Tú naciste en abril…

—Eso es correcto, el 4 de abril de 1962. Digo siempre que nací con la vena musical, porque a pesar de que en mi casa el único salsero soy yo, tuve una influencia directa de mi tío Freddy Rodríguez, un rumbero de primera.

—Por allí dicen que intentas imitar a Héctor Lavoe…

—Nunca segundas partes fueron buenas. Yo interpreto las canciones de Héctor, las que mantenía en su repertorio, pero no lo imito, porque ando buscando mi propio espacio y los imitadores jamás logran conseguirlo.

Son ciertas las palabras de Félix. Cada país exhibe su propio Héctor Lavoe; en ocasiones con el mismo timbre y hasta con idéntico “tumbao”, pero siempre se les identifica con el ponceño.

—¿Satisfacciones?

—En corto tiempo he tenido varias; creo que la principal fue el haber participado en El Legado de la Salsa, la producción que hizo Mauricio Silva. Fue para mí un honor haber podido compartir con profesionales reconocidos en el medio salsero nacional e internacional.

—¿Con qué otras agrupaciones has cantado?

—Hay varias: Lisandro Torres, Salsabor y Son, Walter Salsa y su Orquesta y recientemente tuvimos la oportunidad de trabajar con “El Chino” Suárez y la Charangta 90… Ahhh, no vayas a dejar fuera a mis hermanos de la Orquesta Sinsayé, agrupación con la que grabé en dos de sus producciones. También hice algo con Freddy Madera y Ahorita grabé con Junior “Sonerito” Torres bajo la dirección del maestro Arturo Rey.

—¿Proyectos?

—Seguir pa’lante y con fe. Fundé mi propia agrupación en el 2014 y ando en eso de grabar mi propio CD, pero la cosa está cuesta arriba. Busco mi espacio; ando trabajando, cantando, grabando coros; ahorita mismo hice algo con un chamo: Eidan Nabiur, quien es patrocinado por Walter Salsa. Un Cd con temas de su propia autoría. Los arreglos corren por cuenta de Mario Pazmiño.

ÁNGEL MÉNDEZ
FOTO/CORTESÍA ARTURO REY

 


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