Caracas se avivó al son del transporte subterráneo

El Metro retornó, y con él las plantas de tratamiento y bombeo de agua potable

Más gente que ayer, colas (las habituales), por los mismos motivos. Caras nuevas y gestos rehechos le devolvieron a Caracas su ritmo consuetudinario, una vez que pasó el revuelo y se posó la normalidad caraqueña: el trajín para sacar efectivo, la colita para el pan, nos tropezamos con la misma piedra especulativa, con los despechos del transportista porque no puede subir de una vez el pasaje a mil soberanos y ya va por trescientos bolívares, y la espera del CLAP que nos brinda un respiro de esta asfixia en la que insisten los “heraldos negros”, como los llama Jorge Rodríguez.

A muchos les asombra la rapidez con la que combatimos la oscurana, a algunos les cuesta admitir que brille tanta paz con tan certero golpe eléctrico y que el restablecimiento cubra el 95 por ciento del país, y unos pocos han bajado la mirada si alguna vez invocaron al dios Thor para que nos invadiera: “Si no aguantamos tantos días sin luz ni agua, ¿te imaginas una invasión?, ¡zape, gato!”, asomó la señora del Paraíso en charla con otra vecina, y ellas creyeron que nadie las estaba escuchando.

Faltó agregar, dentro del trajín, las mentiras opositoras, los rumores y las fake news como el pan de cada día. La bola reciente es sobre un racionamiento de electricidad y que Jorge Rodríguez se encargó de desmentir de manera oportuna la tarde de ayer: “El sistema eléctrico fue recuperado por la Revolución, y el presidente Nicolás Maduro convocó cabalmente, sin mayores complicaciones y sobresaltos, a la reanudación de actividades laborales”.

Por añadidura, los más pequeños de la patria se incorporan a sus clases el próximo lunes 18, completando la vida cotidiana y sembrando país.

La Caracas subterránea

“Ya pasó, mamá”, dijo la mujer en espera del vagón en Capitolio, ante la angustia que vivió la señora aquel jueves 7 de marzo. No hace falta repasar esos momentos si en la memoria quedan tales huellas del sabotaje.

Tras una semana de inoperatividad del Sistema Metro de Caracas, se mantenía en evaluación la potencia y la capacidad para reanudar sus funciones y estuvo listo para el día de ayer jueves, en su servicio comercial de trenes, Metrobús, Cabletren, Metrocable San Agustín y Metrocable Mariche.

“El Metro todavía aguanta”, reveló un usuario más allá, quitándome la palabra de la boca, pues a eso de las 11 de la mañana, César Vega, el presidente de este organismo, explicó a la Agencia Venezolana de Noticias por qué amanecimos sin el servicio de las estaciones Chacao y Miranda:

“La Línea Uno presentó un problema por un punto bajo que se llenó de agua, y estamos con el proceso de drenaje”, falla que estaba siendo solventada desde la madrugada.

El Metrobús, con 40 de sus unidades, no tardó en plantarse en Chacaíto como plan de contingencia, con viajes hasta Los Dos Caminos, “donde se reanuda el servicio del subterráneo, y otra ruta, que sigue el recorrido hasta Petare, estado Miranda”.

“Que aprendamos de este saboteo”, supo decir con cierto alivio un jovencito que se paseaba por los andenes de Altamira, y casi contento por el ritmo de retorno. A las tres de la tarde, todo el Metro en su Línea 1 viajaba con normalidad hasta la estación Palo Verde, sector en donde aún se quejan y reportan que carecen de luz en algunas de sus zonas.

En resumen, un espléndido país en dinamismo. Me parece escuchar al mismísimo Chino Valera Mora: “comienzo y creo en ti, maravilloso país en movimiento.

Ahora que la tienes, dale un uso consciente y eficiente

1 Apaga o desconecta los equipos que no estés utilizando. Los cables que dejamos conectados en la corriente siguen consumienro energía eléctrica, aunque no estén en uso. Comúnmente, dejamos los cargadores enchufados, con la excusa de que lo usaremos pronto,.Evita hacerlo, enchufa y desenchufa.

2 Abre la nevera solo si es necesario. Abrir y cerrarla a cada rato genera más consumo de energía eléctrica, malgastándola sin necesidad.

3 Utiliza la luz natural. Evita tener tantas luces encendidas en casa, pues la mejor iluminación que podemos tener en nuestros hogares es la que entra por las ventanas y rejas. Hacer uso de ella nos hace conscientes del ahorro.

4 Disminuye el uso del televisor y del equipo de computación. Estos aparatos demandan mucha más energía eléctrica que otras; además, te impiden disfrutar de todo de lo que pasa a tu alrededor.

5 Reduce el uso de la secadora de ropa y secador de cabello. La ropa puede secarse con el sol, al igual que tu cabello, pues electrodomésticos como estos son de alto consumo energético.

FRANCIS COVA/CIUDAD CCS
FOTOS YRLEANA GÓMEZ

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