Catedral, sede de los poderes y cuna del Libertador Simón Bolívar

La parroquia alberga el casco histórico, donde vivieron los primeros habitantes

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La parroquia Catedral es conocida por ser el centro donde están concentrados los poderes públicos de la ciudad. Limita al norte con Altagracia, al sur con Santa Rosalía, Santa Teresa y San Juan, al este con Candelaria y al oeste con 23 de Enero.

Esta es una de las parroquias menos pobladas de la ciudad. De acuerdo con el censo efectuado por el Instituto Nacional de Estadística, en 2001 existían solo 5 mil 391 personas que habitaban la zona. Se compone de los sectores El Silencio, Monte Piedad, Caño Amarillo, Capitolio, La Hoyada y Pagüita; esto debido a que es más bien el centro histórico, político y comercial de la ciudad.

Se encuentran, pues, en Catedral las sedes de los Poderes Ejecutivo y Legislativo nacionales y las alcaldías del Municipio Libertador y del área Metropolitana. También se encuentra el edificio José María Vargas propiedad de la Asamblea Nacional de Venezuela.

Guillermo Durand, cronista de Caracas, refirió que la importancia histórica de la parroquia radica en que en ella está asentado el casco antiguo de la capital, donde aún persisten espacios de gran importancia, tales como la casa natal del Libertador, Simón Bolívar.

“Esta es una parroquia donde, si se quiere, se encontraban los primeros vecinos de la ciudad, pero esto ha ido invirtiéndose, de modo que un 20% de los inmuebles son de tipo residenciales y el 80% son comercios, lo cual quiere decir que ese núcleo poblacional primario se ha ido disolviendo a medida que Caracas se ha venido modernizando”, destacó.

Refirió que, pese a su poca población, Catedral sigue conservando las 25 manzanas que la conformaban inicialmente, lo cual se traduce en alrededor de 3200 hectáreas aproximadamente, comentó.

Cambios en la parroquia

Con el pasar de los años, la parroquia Catedral ha sufrido una serie de transformaciones originadas por los gobernantes que han tomado el poder desde su fundación, así como por situaciones fortuitas, como es el caso de los movimientos telúricos que han afectado la ciudad.

“Los terremotos de 1741, 1776, 1812 y 1900 indudablemente pasaron factura a la manera de construir en la ciudad de Caracas, debido a que las personas comenzaron a hacer edificaciones de un solo piso por temor a que por los sismos se perdiera lo construido. Uno de estos ejemplos lo dio Antonio Guzmán Blanco, quien tomó varias propiedades de la iglesia y construyó universidades, un hospital y un mercado. La gente se burlaba de él, porque decían que intentó hacer la París de un solo piso”, dijo.

A partir de 1900 comienza a intensificarse la actividad económica que se desarrollaba en la parroquia; es por ello que muchas casas de la época empiezan a utilizarse por compañías comerciales.

“En la década de 1940 comienzan a hacerse experimentos urbanísticos, surgen edificios, por ejemplo, la casa de Francisco de Miranda, ubicada en la esquina Padre Sierra fue derribada para hacer un estacionamiento”, destacó.

Este deseo de hacer la Caracas Cosmopolita trajo consigo la demolición de muchos monumentos importantes, pues reurbanizar era la regla.

“Había recursos para esto, es entonces cuando surge la Caracas moderna. Ya para 1950, la capital pasa a tener casi el millón de habitantes; la gente se iba para la capital para tratar de resolver su vida. Esto trae como consecuencia que muchas de las casas fueran utilizadas como casas de actividad comercial”, dijo.

La Plaza Bolívar

Con la fundación de la ciudad, se destinó un espacio que fue denominado Plaza Mayor, el cual servía como centro de comercio de la capital.

De acuerdo con la costumbre de la época, era utilizada como lugar para el fusilamiento de enemigos y conspiradores del gobierno colonial español.

Con la llegada de la independencia, la plaza fue denominada como Plaza de Armas y Plaza del Mercado, hasta que en 1842 llegan desde Santa Marta los restos de Simón Bolívar a Caracas y se le nombra formalmente Plaza Bolívar.

El lugar pasó por varias remodelaciones, pero la más significativa fue realizada por Antonio Guzmán Blanco en 1872.

Blanco, en su intento de lograr una Caracas afrancesada, decidió retirar a los vendedores del mercado, construir jardineras, plantar árboles y colocar una estatua en honor al Libertador.

“Para la reinauguración de la plaza se decidió urbanizar el área, debido a que el mercado que se encontraba en el lugar era poco higiénico, para lo cual se sembraron árboles, se colocaron banquitos y también se trajo la estatua ecuestre del Libertador. Esto significó un verdadero drama, debido a que la embarcación donde se traía esta efigie naufragó y tuvo que rescatarse del mar”, apuntó.

El 7 de noviembre de 1874, Guzmán Blanco inauguró finalmente la estatua ecuestre del Libertador Simón Bolívar.

Sin embargo, como anécdota jocosa, Durand indicó que como parte de la celebración del centenario del nacimiento de Bolívar, Guzmán Blanco decidió colocar una estatua de su persona y atrás la de Bolívar, lo cual no fue bien visto por los ciudadanos, contó el cronista caraqueño.

“Esto trajo muchos resquemores en la población. Es por eso que cuando Guzmán Blanco deja el poder en 1888 se colocó solo: la nación agradecida erige este monumento. Guzmán Blanco era todo un personaje, muy ególatra, le gustaba inaugurar cosas, colocar siempre la primera piedra, no imaginó si hubiese existido la televisión en aquella época, pues no habría salido de allí”, apuntó.

El Silencio

Uno de los íconos de la parroquia Catedral es la urbanización El Silencio, fundada el 26 de agosto de 1945, por el presidente Isaías Medina Angarita.

El nombre de esta urbanización se remonta a la fundación de Caracas cuando en 1658, producto de una epidemia, se produjo la muerte de quienes habitaban la zona en ese entonces denominada El Tartagal.

Durante siglos, en El Tartagal fueron asentándose barriadas pobres, donde había un sinfín de problemas, tales como delincuencia y prostitución. Era considerado uno de los espacios más peligrosos del país. Es por esto que Medina Angarita toma la decisión de reurbanizar la zona y acabar con la estigmatización con la que contaba el área.

Cuando el presidente Medina inauguró el lugar se decidió colocar el nombre de El Silencio al poblado para recordar a quienes fallecieron en 1658 producto de la peste.

Es parte de El Silencio la plaza O´Leary, la cual fue bautizada en honor al irlandés Daniel Florencio O’Leary quien luchó en el ejército independentista venezolano junto a Simón Bolívar, Antonio José de Sucre y José Antonio Páez.

El espacio fue construido por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva, de igual modo bajo la administración de Medina.

La esculturas denominadas ‘Toninas’ que adornan la plaza fueron elaboradas por el escultor venezolano Francisco Narváez.

Este espacio ha pasado por distintas transformaciones, entre éstas, la realizada en la década de los años 90, cuando, debido a la construcción de la línea 2 del Metro de Caracas, el área fue dividida en dos. Esto no prosperó, pues fue rechazado por la mayoría de la sociedad. En virtud de ello, volvió a darse al espacio la extensión inicial.

Guillermo Durand

Es licenciado en Historia egresado de la Universidad Central de Venezuela y Magíster en Historia de las Américas, por la Universidad Católica Andrés Bello, UCAB.

Se ha especializado en temas de Historia de Venezuela, historia regional, especialmente de la ciudad de Caracas, así como Teoría y Método de la Historia, y técnicas de investigación documental en el área historiográfica. Es docente universitario en ejercicio, siendo profesor agregado y jefe del Departamento de Teoría y Práctica de la Escuela de Historia en la UCV.

Una mirada al pasado

Catedral remonta sus inicios a la época de la fundación de la ciudad. Sin embargo, no fue sino hasta 1636 cuando se transformó en parroquia propiamente. Es en este espacio donde aún permanecen áreas que son utilizadas por la ciudadanía.

Este espacio es donde mejor se puede observar las construcciones coloniales en la ciudad de Caracas, entre ellas destaca la Catedral de Caracas, el Museo Sacro, la Casa Amarilla, el Palacio Municipal, actual sede de la Alcaldía de Caracas donde se firmó el Acta de Independencia de Venezuela, todas alrededor de la Plaza Bolívar, así como otras edificaciones como la Casa Natal del Libertador, Simón Bolívar y el Museo Bolivariano.

Uno de los espacios más emblemáticos localizados en la parroquia Catedral es la Casa del Vínculo El Retorno, ubicada en la esquina de Gradillas. Esta vivienda perteneció a Bolívar, fue el lugar donde vivió con María Teresa Rodríguez del Toro.“En 1821, este espacio fue motivo de secuestro en la guerra de independencia. Anacleto Clemente (pariente de Bolívar), quien heredó la casa, la dividió en dos”, destacó el cronista de Caracas, Guillermo Durand.

En 1821, Clemente la vende al doctor Urbaneja, quien la dividió en varias piezas para el comercio. En 1850 Víctor Mendoza adquirió la casa y la demolió”, apuntó.

El espacio fue utilizado por Francisco de Miranda, quien se hospedó allí y llevó a cabo la primera reunión de la Sociedad Patriótica.

Una casa patrimonial

Caño Amarillo es uno de los sectores ubicados en la parroquia Catedral, donde aún se hallan casas de estilo colonial. Una de estas viviendas está localizada en la calle principal de Caño Amarillo.

La casa es una de las pocas que se conservan en el área, por lo cual fue designada como patrimonio de la ciudad por el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), contó Ángela Sánchez, quien vivió en el lugar en la década de los años 50.

“Aunque yo estuve viviendo en la casa durante muy poco tiempo (cerca de 4 años), poseo fotografías del lugar.

El área aún conserva sus ventanales de la época, pues es una de las pocas casas que aún poseen ese formato antiguo de la ciudad de los techos rojos.

“La casa era propiedad de mi madre, quien era una persona alegre, luego nos mudamos y la vivienda fue vendida, aunque se conserva hasta hoy, pues es uno de los espacios que fue decretado de interés parroquial por el IPC”, dijo.

En esta zona aún perduran otras construcciones antiguas, como lo es la estructura donde funciona la televisora Catia TV. Por otro lado, es de importancia cultural para la parroquia, pues fue aquí donde llegó el antiguo Ferrocarril Caracas-La Guaira (que sustituyó al Camino de los Españoles desde mediados del siglo XIX). También en el sector, cerca de la plaza que lleva su nombre, cantó el famoso Carlos Gardel en el año 1935.

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La Revolución devolvió la vida al centro

Por años, los espacios históricos de la parroquia Catedral estuvieron abandonados. Para muestra se encuentra la Plaza Bolívar, cuyo deterioro fue notorio durante décadas. En 2003, se realizó la restauración del espacio con labores de iluminación, jardinerías, pisos y fuentes, realizadas por la Alcaldía de Caracas y el Gobierno del Distrito Capital. Otro sitio restaurado por la Revolución es la sede de la escuela José Ángel Lamas, en la avenida Urdaneta y los edificios León de Oro y La Francia. Asimismo, destacan los cines principal y el antiguo Cine Rialto (hoy teatro Bolívar) y la Casa del Vínculo. En 2008 fue restaurada la plaza O’Leary. En el lugar se efectuaron trabajos de remodelación de jardines, así como la fuente. También se demarcó un área para el uso de ciclistas, la cual conecta con el parque Los Caobos y las residencias Livia Gouverneur, en Plaza Venezuela. La Gran Misión Vivienda Venezuela también devolvió el espacio para el hábitat y va dejando atrás lo que otrora fue usado solo por el comercio capitalista.

Lady Gómez/Ciudad CCS

Fotos Alejandro Angúlo/Vladimir Méndez 


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