Continúan las estrategias de guerra no convencional para generar caos

Supuestos reclutamientos son falsos, unirse al servicio militar es voluntario

En los últimos días, el rumor de presuntos reclutamientos de menores de edad por parte de algunos cuerpos de seguridad del Estado, como la Guardia Nacional Bolivariana, o el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, recorrió las redes sociales generando una matriz de opinión negativa, pese a que dichas situaciones nunca fueron comprobadas, siendo la única información oficial al respecto, el pronunciamiento del Fiscal General de la República, Tareck William Saab, quien desmintió los supuestos eventos, el pasado viernes 1 de febrero.

Saab explicó que lo sucedido realmente, fue la detención de adolescentes que portaban “artefactos explosivos y objetos contundentes”, pero posteriormente fueron liberados por actuación del Ministerio Público y el sistema de justicia venezolano, y cada uno de ellos tiene ahora medidas cautelares y régimen de presentación. Además, el Fiscal acotó que todo aquel que “cometa una acción violatoria al derecho a la vida, a la integridad o a la libertad personal de cualquier ciudadano, sea de cualquier cuerpo policial, será judicializado”.

Hechos similares han resultado ser puntos clave para generar noticias falsas, o como se les conoce por su traducción en inglés, “fake news” . Adrián Padilla, licenciado en comunicación social y exrector de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (Unesr), sostiene que este tipo de manipulación mediática suele “partir de medias verdades o de situaciones que se dan, pero que luego se les aplican criterios como generalización, extrapolación, proyección psicológica, es decir, una cantidad de elementos que van configurando un formato que va desde un mini reportaje, un reportaje, una infografía, foto montaje o incluso hasta un meme”.

“Las fake news están siendo concebidas y trabajadas como elementos bélicos, esto forma parte de una estrategia militar que está caracterizada por la guerra no convencional, donde el objetivo no es ocupar un territorio físico solamente, sino ocupar el territorio mental de la población que es blanco, es decir, la psiquis de esa población que es atacada”, aseveró Padilla, tras acotar que todo ello va orientado a controlar a través del miedo logrando desestabilizar emocionalmente a las personas.

Ojo con las noticias: no todas son reales

Si bien las nuevas tecnologías han permitido la proliferación de informaciones falsas, también dejan a mano las herramientas necesarias para identificarlas, por lo que Padilla sugirió una serie de métodos de análisis que coadyuvan a validar la veracidad de un hecho noticioso: “cuando nos llega una información debemos preguntarnos la fuente, es decir, quién lo dice, desde qué lugar se está generando la información y teniendo en claro esos dos elementos podemos pensar si lo que se está diciendo pudiera favorecer o no a esa fuente”, dijo.

Asimismo, agregó que es importante pensar en lo que no se dice, cuestionarse por qué se omite –si es el caso– parte de la información. “Muchas veces eso que se omite es realmente lo importante”, aseveró el periodista. De igual manera, recomendó estar alerta con las fotos de hechos descontextualizados, e instó a rastrear en internet la procedencia de las imágenes publicadas, ya que pudiesen ser fotografías de otros hechos, distintos lugares o incluso, de fechas diferentes.

Padilla comentó que otro peligro de las fake news, es que incluso al ser desmontadas, queda el miedo, la rabia o la frustración que se pudo generar en la población, lo que realmente es el objetivo, “mover lo emotivo”.

LUIGI ÁLVAREZ/CIUDAD CCS

 


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