Contraofensiva política

Daniel Córdova Zerpa

Daniel Córdova Zerpa
dcordovaster@gmail.com

Lo político prima sobre lo económico y no al revés. Aunque la escuela neoliberal se empeñó por muchos años en hacer creer a la gente que el manejo de la economía debía hacerse de forma aséptica, la realidad ha demostrado que ambos campos (política y economía) no sólo están estrechamente interrelacionados, sino que la gran mayoría de las veces las decisiones que se toman en el ámbito económico tienen una clara intencionalidad política.

Esa visión escolástica que pretendía separar lo económico de lo político en compartimientos estancos ha quedado desvirtuada con los hechos. En la actualidad, Venezuela ha sido uno de los teatros de operaciones donde se ha comprobado con más fiereza que lo político guía las acciones y los intereses económicos, pero a lo largo de la historia contemporánea abundan los ejemplos dolorosos de manipulación de las variables económicas para obtener fines políticos.

En el país, la guerra económica que se ha prolongado por cinco años completos (desde 2013 hasta la fecha), evidencia un proceso de ataque financiero para derrocar al actual presidente, Nicolás Maduro. Sin embargo, aunque han hecho mucho daño no han podido lograr su principal objetivo político.

Este año nuevo, cuando se han desatado con mayor virulencia los demonios de la hiperespeculación, la escasez inducida, la usura y el contrabando de extracción, es perentorio mantener firme la conciencia para derrotarlos en las elecciones presidenciales de 2018. Un decisivo y contundente triunfo será crucial para terminar de consolidar la paz política.

Conjurados los fantasmas del golpismo, la guarimba y el terrorismo, estarán creadas las condiciones políticas para avanzar decididamente en lo económico. La contraofensiva política será la clave para superar esta feroz guerra.

 


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