Costo del pasaje le dejó el pelero a la Gaceta Oficial

Con la reconversión monetaria, el pasaje urbano pasó a costar BsS 1. Choferes son acusados de sacar de circulación billetes de dos y...

Para septiembre del año pasado, con todos los reajustes que trajo la reconversión monetaria, el pasaje de rutas urbanas en Caracas quedaría estipulado en BsS 1. Dos meses más tarde ya se estaría publicando en Gaceta Oficial (GO) un reajuste para empezar a cobrar BsS 3, llegó diciembre y entre aguinaldo y liquidez en la calle el pasaje cerró en 10.

En la primera quincena del mes de enero, el presidente Nicolás Maduro anunció un incremento del salario mínimo, pasando de 4.500 a 18.000 soberanos. A finales de ese mes para abordar una unidad de transporte en Caracas, un usuario tenía que pagar, mínimo,150.

Desde ese momento, se empezó a marcar una brecha entre el costo establecido por la GO y lo que dice el transportista. 70 soberanos fue el precio indicado en el último documento legal, que además fue publicado en febrero. Hasta la fecha no se ha anunciado ningún aumento, pero en práctica el costo del pasaje ronda entre los 200 y 500.

Haciendo leña del árbol caído

Regularmente, la excusa para aumentar el costo del pasaje siempre han sido los anuncios salariales hechos por el Estado, pero desde enero no se ha dado información al respecto y el pasaje sigue subiendo. Por una parte, muchos conductores alegan que los precios de los cauchos, el aceite y los repuestos están muy por encima de sus posibilidades; pero por otra, los pasajeros argumentan que los aumentos, además de violar lo establecido por la ley, han sido muy consecutivos y exagerados.

Tras el reciente ataque energético y la falla del sistema Metro, los caraqueños quedaron a merced de la colectividad del mal llamado transporte público. En diversas rutas de la ciudad incrementó el costo indiscriminado del pasaje, la presencia de vehículos piratas y el maltrato a los usuarios, quienes se ven desprotegidos ante la ausencia de un ente que regule y acabé con el control de las mafias transportistas del país.

Diversos usuarios también manifestaron que fue el gremio transportista quien inició y promovió sacar de circulación los billetes de 2, 5 y ahora persiguen el de 10 soberanos, y aseguran que acaparan el efectivo. Entre otras denuncias indicaron que desde el momento en que dejaron de ser regulados con el costo del pasaje, circulan una mayor cantidad de unidades en las diversas líneas.

Más denuncias

El irrespeto a los adultos mayores, las infracciones de tránsito, el incumplimiento de las rutas y las paradas son algunas de las denuncias que los usuarios agregan al atropello del cobro del pasaje.

Por otra parte, acotaron que muchos transportistas piratean incluso en sus propias líneas, es decir, quitan los avisos y cobran el precio que mejor les parece. Otra forma de incurrir en la piratería consiste en cubrir rutas diferentes a las que les corresponde, puesto que tienen mayor cantidad de pasajeros.

Como la vida real

Una de esas mañanas durante los apagones había bastante gente en la calle, no la de costumbre, pero si un número considerable. Llegó el autobús de golpe a la cola, de un solo frenazo se detuvo, abrieron la puerta y a continuación el colector nos dijo en voz alta:

“Todo el mundo pasaje en mano, son 300 y no me salgan con esa de que no tienen más”.

Era bien temprano para entrar en conflicto, pero la gente se alborotó, y “abusador” fue el insulto más decente que le lanzaron al colector, quien al ver que nadie quería pagar lo solicitado, le hizo seña al chofer, puertas cerradas y agarraron camino, se fueron, pero vacíos. Pasó un rato y no llegaba ninguna unidad, la cola crecía y se formó la otra cola, la de los que viajan parados, algunos gente miraba la hora, y aunque se anunció que era día no laborable, muchos caraqueños salieron a trabajar.

La siguiente unidad en arribar a la parada aplicó la misma estrategia, “esta gente como que tiene su grupito de guasap”, dijo algún chistoso mientras todos veíamos con asombro el atropello del que éramos víctimas. Esta vez, el colector no abrió la puerta, salió por la ventana a decir su exposición. Ya la multitud impaciente, empezaba a quebrarse y la gente no tuvo más remedio que pagar sus 300 soberanos, pero no faltó quien descargara su impotencia frente el chofer, quien irónicamente les decía “por qué no le reclaman al charcutero cuando les aumenta el queso o al carnicero (…) ustedes saben cuánto cuesta un caucho o un repuesto (…), todo eso se paga en dólares”.

ALBERT CAÑAS/CIUDAD CCS
FOTO V. MÉNDEZ

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