Decreto amenaza e integración ética solidaria

Guido Jorge Zuleta Ibargüen

El presidente Trump renovó este marzo 2019 la orden ejecutiva de 2015, del presidente Obama, que declara a Venezuela: “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad de USA.

Hace 40 años los obispos latinoamericanos en Puebla, México, asumieron una dimensión ética de apoyo a una integración solidaria: “No aceptamos la condición de satélite de ningún país del mundo… Queremos vivir fraternalmente con todos… En ese espíritu, creceremos juntos, como hermanos, miembros de la misma familia universal”. (Puebla, la evangelización en el presente y en el futuro de América Latina. Ed. Tripode. Caracas 1979).

Con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999 se crean instancias solidarias de integración: El 14/12/2004 se crea la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP). El 23/02/2010 la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). A nivel global en 2015, la ONU aprueba la Agenda 2030 con 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para poner fin a la pobreza y hacer frente al cambio climático.

Se presenta una regresión la cual, junto a la renovación desde 2015 del decreto aludido, intenta bloquear este camino ético solidario y afectar más a la población venezolana. Así lo expresa el informe de Fundalatin ante el Consejo de Derechos Humanos ONU el 13/08/2018, en el cual condena y rechaza “las medidas coercitivas unilaterales impuestas por Canadá, Estados Unidos, Panamá, Reino Unido, Suiza y la Unión Europea contra el pueblo de Venezuela, en desmedro de los derechos humanos de todos sus habitantes”, y solicita su levantamiento.

Desde la espiritualidad liberadora, este clamor impulsa a retomar el camino de integración solidaria en la construcción de la paz.

idhes2003@gmail.com

 


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